David Nash

La sabiduría profunda de la naturaleza

El siguiente escrito fue Publicado en la revista Arte Al Límite No 39, noviembre-diciembre 2009, por la periodista Leonie Schilling.

Madera, fuego, metal, todos elementos se reúnen en el trabajo del artista, que engloba en la totalidad de su obra una pasión por el medio ambiente y la geometría.

La naturaleza y su relación con el hombre es el principal protagonista de la obra de David Nash (1945, Inglaterra), uno de los fundadores del “land art”. Internacionalmente conocido por sus esculturas geométricas de madera en gran formato, el artista explora desde finales de los ‘60 todas las posibilidades que el material orgánico puede ofrecer, dejando a veces que la misma naturaleza termine de moldear su trabajo; a través de la lluvia, el fuego, la tierra, el calor, o la descomposición.

Cortando y quemando, Nash transforma la madera verde en una teoría filosófica y espiritual, en donde la interacción saludable con la naturaleza y la universalidad de la geometría, le permiten encontrar la esencia de la vida misma.

¿Cómo ha ido evolucionando su exploración de la geometría y las líneas?
La geometría está presente en todas las culturas. Es un instrumento universal para comprender el mundo que nos rodea. Mi trabajo es el diálogo entre la mente humana y la realidad de la naturaleza. La convergencia de ambos elementos poderosos es generada por medio de las líneas geométricas que cortan a través del material orgánico y las figuras de madera.

¿La pirámide, la esfera y el cubo, por un lado, y diagonal, vertical y horizontal, por otro, aún significan lo mismo?
Sí. Los significados se mantienen. La línea horizontal es pasiva, dormida. La vertical es alerta, despierta. A diagonal, en tanto, es dinámica, tiene acción y tiene una dirección. Por otro lado, el cubo es estático y constante. Sus lados son paralelos, balanceados, al igual que su huella, cuadrada. La pirámide es dinámica, emergente, tiene un propósito. La esfera tiene un sentido de movimiento, de rodar, orbitando. Lo diagonal obviamente se relaciona con la pirámide, lo vertical al aplicarlo al cubo lo elonga hacia el cielo, lo despierta. Y lo horizontal aplicado a la esfera enfatiza la sensación de movimiento.

¿Qué rol juega la humanidad en su arte?
El punto central de mi trabajo es la humanidad. La forma en que se fabrica una obra de arte representa la

actitud de su creador. En ese sentido, uso un material que es común para toda la humanidad, para todas las culturas, pasadas y presentes. Lo toco sólo lo suficiente como para darle significado, de que un ser humano ha visto y amado realmente esa pieza de “tierra” natural.

Muchas veces deja su trabajo inconcluso, para que lo terminen los elementos o el secado de la madera. Esa falta de control sobre la obra final, ¿qué revela de usted?
Revela ese toque liviano que me caracteriza y que me guía. Es el diálogo entre la naturaleza orgánica de la madera con la geometría. Por ejemplo, hago una columna de madera fresca, verde, y realizo varios cortes en ella. Los cortes permiten que el agua de la madera se evapore, y el material se comporta diferente, se encoge, se quiebra y muta. Yo comienzo un objeto y dejo que el proceso natural lo madure. Eso es lo que llamo mi toque liviano.

Su trabajo, ¿es de alguna forma una exploración antropológica? ¿un desafío al tiempo?
Sí, es una búsqueda antropológica en el sentido de que el material es común y vital para todas las culturas. No es un desafío al tiempo, sino un reconocimiento al tiempo y al cambio. La ruptura, descomposición y crecimiento de las piezas, o que un río se lleve mi obra. Todo esto refleja una interiorización al paso del tiempo.

¿En qué está experimentando en la actualidad?
He estado bañando madera con bronce derretido, buscando el color verde, que es el color natural del bronce, y el negro del carbón. Al mismo tiempo he estado trabajando con formas de hierro moldeado y bronces rojos. Sigo trabajando en la madera, pero a través de ella he descubierto formas que también están presentes en otros materiales.

Finalmente, como un artista consolidado estrechamente relacionado con la naturaleza, ¿qué sientes por el mundo actual, tan insensible con ella?
Mi trabajo representa ese factor vital de que dependemos de nuestro medioambiente para vivir. El mundo moderno, digital, está separando a nuestros niños del aprendizaje natural que es jugar en el barro, con palitos y piedras. Todos los materiales de la naturaleza tienen una sabiduría profunda. Por eso creo que mi obra enseña una actitud de vida sana. Por otro lado, los árboles y la madera continúan enseñándome y guiándome en mi trabajo actual.

Anthony Gormley

“El legendario escultor Antony Gormley habla del espacio y la forma humana. Sus obras exploran el espacio interior que sentimos en nuestros propios cuerpos; y el espacio exterior que sentimos a nuestro alrededor, sabiendo que solo somos puntos en el espacio y el tiempo.”

Anthony Gormley: “Voy a hablarles de por qué me convertí en escultor, y puede que Uds. piensen: bueno, que tratan con conceptos abstractos, con objetos, con cuerpos, pero realmente creo que lo más importante para mí es crear espacio, y por eso he llamado a esta charla: Crear espacio. Espacio que existe dentro de nosotros, y sin nosotros.”