Tag Archives: para analizar

¡Está vivo! Reflexiones en torno al diseño de personajes.

Existe una necesidad emocional a cubrir en el momento en que se necesita un personaje para comunicar una idea. Como profesionales del diseño utilizamos ciertos elementos gráficos: líneas, formas y color dispuestos en un determinado orden -composición- para ser leídos e interpretados por otras mentes con una finalidad comunicativa y a veces estos elementos son muy sintetizados y/o abstractos. Sin embargo a menudo el lector echa de menos el elemento figurativo humano. Somos una raza eminentemente antropocentrista… los humanos aman a los humanos y a cualquier edad necesitamos un elemento emocional que nos vincule con el mensaje o idea que se quiere transmitir.

Esto es observable en la naturaleza. En el campo de lo visual hay un elemento clave que hace que la mente del lector sea estimulada de inmediato: la simetría. El término simetría ( Del lat. symmetría) “es la correspondencia exacta, en forma, tamaño y posición de las partes de un todo.” La simetría es la tarjeta de presentación de la vida. Gracias a ella hemos aprendido a reconocernos unos a otros en la naturaleza. Al ver una imagen la mente humana busca lo que los biólogos han llamado “simetría bilateral”, en la que los elementos que componen a un organismo son reflejos del lado opuesto, es decir, un ojo derecho es el reflejo del izquierdo, etc. Cuando nosotros percibimos en el otro rasgos similares, es decir, elementos con los que nos podemos identificar, en concreto dos ojos, una nariz y una boca sentimos que estamos en terreno familiar. Este elemento clave nos lleva a pensar: “sí, este animal es como yo. Es una cosa viva.” Dentro de estas consideraciones un personaje se convierte en el recurso visual que nos lleva de la mano a través de cierto discurso, de cierta idea, de cierta historia sólo si podemos reconocernos en él. Ese vínculo emocional promueve en el lector su interés y atención.

Para que el diseño de un personaje sea verdaderamente eficaz es necesario no solamente ser capaces de dibujar un humano reconocible sino lograr que el receptor lo retenga en su memoria gracias a tres cualidades visibles:

1- Distinción visual, conformada por un cuerpo, cara y vestuario distintos y memorables. Al acentuar las diferencias en el rostro y complexión corporal con respecto a otros personajes se estimula la memoria visual del receptor en la identificación inmediata del personaje diseñado, así como se refuerza al mismo tiempo su singularidad e individualidad.

2- Rasgos expresivos, conformados por el lenguaje corporal ( la postura que adopta al estar de pie, al caminar, cómo alza la cabeza, cómo mira, etc.) los manierismos al hablar (como mirar de frente o evitar la mirada, tomarse la barbilla con la mano o rascarse la cabeza, etc.) y las expresiones faciales particulares del personaje (alzar una o las dos cejas, fruncir la nariz, torcer la boca en alguna forma en particular, mojarse los labios, etc.).

3- Una paleta de colores específica asociada al personaje; como hemos visto, a través del uso subjetivo del color es posible representar emotiva y psicológicamente cualquier cosa; al establecer un código de color específico y constante en la representación de nuestro personaje permitimos al lector la asociación inmediata con el mismo y si esa combinación cromática es acertada y estimulante permanecerá durante mucho tiempo en la memoria del espectador.

Sin embargo, ninguna de las anteriores cualidades visuales serán suficientes si antes no cubrimos un objetivo básico antes de empezar el proceso de bocetaje: averiguar qué hace único a cada personaje y poner esas cualidades antes que nada.

Observen estos cuatro personajes y piensen si los reconocen. ¿su diseño es único?, ¿tienen carácter y personalidad?, ¿qué paleta de colores observan en cada uno de ellos?, ¿el diseño y color es congruente con la personalidad de cada uno de ellos? Y finalmente ¿son memorables?.



El fondo, ese elemento incomprendido.

Elemento presente en la mayoría de las ilustraciones, el fondo debe ser considerado una pieza importante en la construcción de una imagen en la medida que despierte el interés y atrape la vista del lector conduciéndolo a donde realmente nos interesa: nuestro centro de atención, llámese personaje, objeto, esquema o idea que deseamos comunicar. Desafortunadamente la mayoría de las veces no sabemos qué hacer con él. Al enfrentarnos al blanco del papel invertimos más tiempo -justificadamente- en el diseño y estudio de un personaje que en resolver dónde y porqué lo situaremos, relegando -a veces casi hasta la etapa de color- la solución de este elemento visual. Sin embargo, considero que vale la pena invertir el mismo tiempo definiendo el entorno del personaje, ya que no sólo se crea cierta sensación de profundidad en nuestra imagen, o se sitúa al lector en el espacio físico donde se desenvuelve cierto personaje, sino que involucramos y vinculamos al espectador de forma más dinámica con nuestra imagen mediante su uso como elemento dramático.

Me detengo un poco en este punto para revisar más detenidamente la idea anterior. Al revisar el diccionario encuentro que entre sus muchas acepciones la palabra drama (del latín drama) es “un suceso capaz de interesar y conmover vivamente”. Si aplicamos este concepto al terreno de lo visual una imagen dramática es aquella que provoca una respuesta emotiva en el espectador a quien conmueve, debido a que apela a su sensibilidad. Preguntémonos lo siguiente: ¿y si en vez de dar a los lectores la sensación de mirar una escena logramos que se sientan afectados, inquietos o curiosos al entrar en ella?. La respuesta es sencilla: lograríamos que nuestra imagen trascienda lo puramente funcional y quede grabada por mucho tiempo en la memoria del espectador: en otras palabras, el lector se convierte en un elemento activo en el discurso de nuestra imagen en vez de un simple espectador pasivo ya que vivirá lo que observe en nuestra ilustración.

¿Cómo convertir una imagen sencilla en una imagen dramática?. Entre otras cosas utilizando un buen fondo. Para ello debemos manejar adecuadamente dos elementos primordiales: color e iluminación. En el ser humano la percepción del color es la parte más emotiva y directa de nuestros procesos mentales. El color tiene una gran fuerza, puede emplearse para reforzar la información visual y también es una herramienta expresiva única no sólo para informar al espectador acerca de cómo son las cosas sino incluso para evocar estados de ánimo utilizando una paleta subjetiva y simbólica de colores. (si no lo han hecho ya revisen el post del 26 de agosto donde hablo brevemente de psicología del color). Al emplear de éste modo el color construiremos un ambiente psicológico que nos ayudará no sólo a ubicar espacialmente al personaje sino que nos servirá de apoyo para definirlo y representarlo emotivamente.

Veamos unos cuantos ejemplos concernientes al tema:

Este primer grupo de imagenes pertenecen a Dave Rapoza, ilustrador estadounidense , de estilo hiperrrealista cuyo tema principal se enfoca en la reinterpretación de personajes populares de la T.V.

Leonardo

April Oneil

Skeletor


Observen la iluminación teatral que utiliza para sus personajes, a menudo basada en dos o tres fuentes de luz que arrojan sombras profusas en los rostros, acentuando los rasgos faciales de los tres personajes y cómo cada fondo refuerza la personalidad de cada uno. También noten cómo a pesar de ser close-ups o acercamientos al rostro podemos sentir la tensión y el movimiento de los caracteres.

Les dejo aquí el link de este ilustrador por si están interesados en ver más muestras de su trabajo:

http://daverapoza.blogspot.com/


El siguiente ilustrador es otro norteamericano, trabaja con pintura acrílica principalmente y es famoso por su trabajo en cine diseñando los posters de varias películas icónicas en la década de los 80. Su nombre es Drew Struzan.

Trilogía Volver al futuro

En este trabajo en particular presten atención al origen de la fuente de luz, de dónde sale y qué efecto proporciona. El haz de luz que sale del auto DeLorean cumple con dos funciones, la primera es obviamente centrar nuestra atención en Marty, el personaje principal de la historia y la segunda es añadir un elemento de misterio y expectación en el espectador, creando un ambiente psicológico propicio para escapar por un momento de la realidad y vivir emocionantes aventuras durante el tiempo que dure la película. ¿Notan cómo a medida que la película se divide en episodios cada poster contiene un nuevo personaje como indicando qué episodio está viendo el espectador?

Si desean adentrarse más en el trabajo de este artista sigan el link:

http://www.drewstruzan.com/

Finalmente los dejo con Feng Zhu, artista de Singapur, su carpeta de trabajos incluye ilustraciones para visualización de escenarios y diseños de creaturas y naves para diferentes producciones Hollywoodenses.

Es interesante observar cómo el contraste creado por este profesional añadiendo puntos de luz casi siempre situados al fondo o detrás de los primeros planos le da muchísima profundidad a la imagen al tiempo que dota de un extraño halo de misterio al escenario.

Para ir a su página den click aquí:

http://www.fengzhudesign.com/index.html

La razón por la que estos fondos son tan efectivos es porque cada elemento está colocado en un orden jerárquico que guía la vista en un recorrido preciso a través de la imagen hacia el elemento más importante dentro del discurso visual, es decir… tienen una buena composición. Sin embargo, es gracias al atinado manejo del color que se agregan teatralidad y dramatismo, dos conceptos que permiten que el lector se involucre emocionalmente con el resultado final. Lo que vemos es el resultado de combinar acertadamente colores claros, oscuros, degradados, etc. para promover la ilusión de profundidad y crear una cierta expectativa para acentuar el interés y atención del receptor.

Disfruten de las imagenes y analicen cómo están realizados los fondos técnicamente: qué elementos utilizan estos ilustradores para controlar la dirección de la mirada (pueden ser puntos de luz, objetos, efectos de energía, variaciones de color en algunas zonas, etc.) y piensen cómo afecta la iluminación y el color en el resultado final a cada proyecto.

Cuatro autores, cuatro miradas.

Porque observando también se aprende les dejo cuatro imagenes de cuatro diferentes ilustradores que manejan la técnica de lavados degradados por tono en acuarela con ciertas variantes.

El primero es Ricardo Peláez, mexicano; observen el gran trabajo de sombras y luces en el rostro del personaje y el contraste entre lo detallado del rostro y lo sintético de los demás elementos (cuerpo, león, etc.). El fondo es accidente controlado con una ligera textura en la parte superior del plano, justo donde están las caritas representando el sol y la luna. ¿Ya adivinaron de qué es la textura?. La composición en “Z” hace que nuestra mirada recorra la ilustración a partir de la luna resuelta en azul, siga hasta el sol, baje por el personaje principal -que ocupa un lugar predominante en la ilustración- y termine en la cola del león sobre el que cabalga el humano.

El siguiente -también compatriota nuestro- es José Quintero; si ustedes prestan atención el efecto de este cielo tormentoso está conseguido al permitir que la acuarela se corte formando las nubes. Vean los fundidos de color aplicados en el cielo y en ciertas partes del rostro de Buba (la niñita) y de la pequeña muerte. Revisen la paleta de colores empleada, la armonía cromática y el impacto visual de la imágen. Aquí la composición está basada en un triángulo: el ojo mira el elemento de más contraste -la luna, resuelta en un amarillo medio- sigue a la calavera pues hay un elemento visual de peso que atrae primero la mirada -el hacha levantada- y termina su recorrido en la niñita, cuyo peso visual descansa predominantemente en su cabello. ¿Ya notaron cómo se construyó la tensión en esta ilustración?, ¿la inminencia del peligro, la fatalidad que se cierne sobre la pequeña?.

Esta imagen pertenece a un librito electrónico que el autor subió hace tiempo a su página web y que decidió distribuír de forma gratuita -si, leyeron bien- a todas aquellas personas que lo desearan. Si están interesados en descargar este librito les dejo el link:

http://planetabuba.net/secciones/downloads/ebooks/ebooks.html

El siguiente autor es alemán, Joerg Hartmann; la paleta de colores utilizada por este ilustrador es más sobria pero efectiva… tendiendo al realismo. Hay un buen uso de los lavados planos y las veladuras. El delineado de sus imágenes está hecho con tinta china aplicada con plumilla ¿qué tal?. La composición está basada en una “S” invertida de tal manera que entramos por la onomatopeya que representa el sonido del teléfono, bajamos gracias al apoyo de los cuadros pequeños donde se observa que el personaje despierta y contesta la llamada, seguimos hacia abajo por el cuadro más grande -donde está la mansión enorme-, bajamos a la escena donde dos personajes caminan cerca de lo que parece un invernadero y terminamos nuestro recorrido hacia la derecha en los dos últimos cuadros con el close-up del personaje que tiene una corbata azul.

Si quieren conocer parte del proceso técnico de elaboración de ésta historieta llamada Wilsberg aquí les dejo el link a su blog:

http://wilsbergcomic.blogspot.com/

Finalmente les comparto esta imagen del ilustrador italiano Roberto Innocenti; el cielo también se resolvió en base a un accidente controlado y para las zonas blancas se utilizó una esponja para absorber el color mientras estaba todavía húmedo el pigmento, creando interesantes efectos de luz ahí donde se rescataron los blancos. El mar, el personaje y algunos elementos en la playa fueron delineados con negro utilizando un punto muy fino para no distraer demasiado la atención de la escena. El formato apaisado de la imagen así como la composición en horizontal nos invitan a entrar en un estado puramente contemplativo, todo está en calma, la falta de líneas curvas nos obliga a pausarnos, a recorrer linealmente y más despacio la escena, a tomarnos nuestro tiempo para detenernos en los detalles, a “saborear” la imagen.

Para cerrar este breve análisis noten cómo en lo relativo al color también hay cosas interesantes, las paletas cromáticas empleadas por los ilustradores mexicanos son más vibrantes y deshinibidas, con combinaciones y armonías más audaces, ya que las imagenes exploran más el lado onírico, fantástico de sus temas. En los europeos, la aplicación de color es más contenida, más sobria, sus armonías representan el lado realista, concreto, tangible de los temas que abordan.

Como hemos podido observar, la técnica de la acuarela posee ciertas características básicas observables en estos cuatro autores, lo que diferencía a su vez a cada uno de ellos es la utilización de ciertas variantes que tienen que ver con texturas, efectos pictóricos propios del medio y gama de colores aplicados de acuerdo a una sensibilidad e idiosincracia particulares al servicio de la comunicación en la solución de un problema visual concreto.