INTER-SEMESTRAL DIBUJO GESTUAL, TECNICAS MIXTAS

En su calidad de modalidad autónoma, el dibujo forma parte integrante de las grandes preocupaciones del siglo y desempeña un papel esencial en las notables innovaciones que caracterizan a ése mismo. Bajo la concepción tradicional el Dibujo es presentar en una superficie bidimensional, mediante trazos que no existen en la naturaleza, la masa coloreada de los objetos, sintetizando la forma 1. Actualmente, dibujar/sintetizar no significa necesariamente simplificar en el sentido de suprimir ciertas partes del objeto: significa simplificar en el sentido de dar inteligibilidad, jerarquizar, supeditar cada cuadro a un solo ritmo, a una dominante. Dando visiones a blanco y negro o a color, el dibujo es la matriz de cualquier proyecto artístico. A la vez basta cierto lapicero para poder expresar todo lo que en la naturaleza existe, el dibujo es una de las cosas más atractivas para un pintor o para un aficionado y no hay duda de que se conoce el arte cuando se sabe descifrar bien el dibujo. El nuevo papel del dibujo aparece como resultado de una crisis en la propia estructura del arte. A partir de la segunda mitad del siglo, es posible comenzar a definir una historia del dibujo como tal al diferenciar éste de nuevo sus propios medios de reinvestigación y convirtiéndose en una tercera modalidad mayor e independiente, bien distinta y en lo sucesivo de importancia pareja a la pintura y escultura .

El dibujo se toma entonces como la base principal para el desarrollo de una obra, más sin en cambio se deja de lado y se puede tomar más adelante, no valorando su nivel como proceso artístico. Por lo tanto no puede haber una división tal entre dibujo, pintura y escultura, puesto que son manifiestamente partes de una misma obra.

Entre sus cualidades específicas el dibujo tiene la de poder traducir una instantaneidad en unos trazos de lápiz o de pluma. En la elección del tema y la manera de presentarlo en su hoja se afirma la personalidad del dibujante, su individualidad y la unicidad de su mirada. El dibujo no representa ya entonces solamente una etapa con vistas a otra meta, sino que es una obra en sí, independiente, aunque más tarde el artista recurra a él, y acabe utilizándolo, transformando o no, para una creación en curso. …El dibujo representa el medio ideal para poner en evidencia el proceso creador de una obra, hay que aferrarse única y exclusivamente al dibujo…


1 LEYMARIE, Jean, “Dibujo”,  Barcelona, Skira 1998.

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