EDUCACIÓN E INVESTIGACIÓN EN ARTE Y DISEÑO


 


EDUCACIÓN E INVESTIGACIÓN EN ARTE Y DISEÑO

La investigación artística es un tema en constante discusión entre productores, profesores y alumnos de diversas facultades de artes y diseño. La precaria enseñanza de herramientas para investigar provoca incertidumbre al concretar textos académicos, pues las universidades convocan a sus docentes a publicarlos  sobre las investigaciones que realizan. El objetivo de este ensayo consiste en abordar parámetros iniciales en la construcción de textos de investigación; así también, se proponen ideas preliminares sobre lo que se debe entender por investigación en las artes y el diseño. En tal sentido, se plantean consideraciones para incursionar de manera directa en la conformación del texto académico y proponer un perfil del investigador.

En las diversas líneas de investigación observamos a los que se adentran en construir un texto historiográfico con métodos diseñados para la disciplina Historia del Arte y los artistas que analizan la producción personal con un abanico de métodos de otras disciplinas de las humanidades. En la mayoría de los casos, para escribir sobre arte y diseño, se señala que lo primordial en la indagación debe ser el quehacer personal y que el objeto de estudio es la obra plástica.

Conforme a los requerimientos para la investigación es indispensable consolidar la sistematización académica para los textos, ya sea producción de libros, tesis doctorales, artículos, ensayos, entrevistas, prólogos, divulgación, reseñas, informes, proyectos, ponencias y conferencias. En tal circunstancia, los investigadores aceptan el reto para desarrollar el escrito; sin embargo, se carece del modelo de investigación que corresponde a la producción del objeto artístico. Además, se deben enseñar lineamientos para construir escritos que reflejen la producción que se consolida en los laboratorios-talleres.

El primer argumento consiste en contar con obra valorada y expuesta en recintos culturales. Las series en pintura, grabado, escultura, instalación, video, dibujo, entre otras, reflejan el trabajo que desarrollan los productores en sus laboratorios. La premisa productivista es determinante para concretar la investigación a partir de la existencia de suficientes piezas para su análisis. El proceso creativo que concibe el productor es la parte medular para consolidar su texto, ya que despliega contexto personal, social y tiempo en la ejecución de los objetos. Así, la bitácora que el productor genera día a día con la anotación de reflexiones, hallazgos y planeamientos conceptuales es el sustento para abordar la investigación. El productor debe registrar en su bitácora los ingredientes, técnicas, influencias, teorías, indagaciones que den pauta para iniciar el texto. Al respecto Miguel Martínez-Lage, dice que “la escritura es una práctica que, en su radical desnudez de medios, permite percibir la investigación artística como lo que es: el ejercicio de la imaginación”. (Martínez-Lage 2011, 11). La bitácora es el eje en la reflexión, ya que se registra: insumos técnicos, bocetos, modelos, materiales, conceptos y dibujos especulativos para la creación del objeto artístico, entre otros elementos.

La concepción de la obra recrea espontaneidad e intuición, que se desdobla para concretar la pieza en ciernes y ejecución definitiva. El proceso creativo en su forja produce la traducción de ideas, formas y materiales en modelos que son sensibles a la realización final en el laboratorio. Los pensamientos del productor, reflexiones escritas y dibujos de bocetos se plasman en la bitácora y son considerados sustento de la investigación académica. Al respecto, Dieter Lesage comenta que las “creaciones artísticas únicamente sobreviven en un horizonte temporal muy amplio, de tiempo empleado en una reflexión cuidada, una investigación paciente y una experimentación rigurosa” (Lesage 2011, 72).

Así, el artista en su laboratorio debe asentar en la bitácora el proceso de sus obras, conforme a su entender, ya sea con factores formales, teóricos, materiales;  y, sobretodo, debe conservar la evocación intuitiva y espontánea en su apreciación al objeto o pintura construida. En la bitácora se describen sueños, implicaciones en la producción, problemáticas en la ejecución y todo lo que se considere parte de la explicación de la pieza en concreto o de la serie respectiva. Se propone que la investigación obedece a un proceso abierto, pero se deben anotar los alcances del proceso creativo y factorial, ya que “necesitamos alguna forma de texto con el fin de descifrar la obra artística que propone el artista […] con el fin de saber si esa obra merece de hecho el título [de investigación]” (Lesage 2011. 77).

Otro argumento corresponde al tiempo-espacio del productor en la confección del texto académico y la producción personal. Se requieren espacios de ejecución, reflexión y desarrollo físico en la construcción de las piezas, ya que la innovación en la producción es el resultado del tiempo invertido en la experimentación en los laboratorios. En tal sentido, se necesitan años de desarrollo de obra personal para ser considerada investigación, toda vez que las series u obras concretas deben ser vastas, probadas y expuestas ante diversos espectadores. Para obtener la reflexión final se necesita contar  con un grupo de piezas que detenten factores plásticos verificables y que consoliden un primer análisis en un borrador; Lesage ejemplifica con la tesis doctoral el requerimiento de obras de un portafolio artístico y un suplemento escrito (Lesage 2011, 76).

En tal virtud, al disponer de un conjunto de obras realizadas de forma anticipada al texto de investigación es fácil construir el escrito académico. Al carecer de piezas contundentes, probadas y exhibidas es inoportuno escribir el texto de investigación. En descargo del argumento, se verifica que “si un artista se considera investigador, es muy probable que aspire a compartir algo sobre el modo en que suele desarrollarse la propia producción artística (Lesage 2011, 83). En tal sentido, el productor es un investigador por propio derecho y el portafolio de obra se considera un texto explicativo. El artista en su portafolio incluye la bitácora, referencias e imágenes de obra, hallazgos, aportaciones, indagaciones y reflexiones por escrito, además de que procede a consolidar su texto con la metodología requerida del formato académico. Al escribir de forma cotidiana desde la bitácora personal, se confecciona de forma inicial la investigación, ya que el productor traduce sus ideas en un texto, Tony Brown, dice que “para las personas que son capaces de escribir existe el potencial de manifestar un componente analítico” (Brown 2011, 93).

En tal circunstancia, el artista al reflexionar a partir de su obra personal controla la investigación aduciendo hallazgos plásticos que corresponden a la propia historia de producción. Así también, la parte ardua es la traducción en palabras de sus aportaciones e innovaciones objetuales, marco teórico y proceso creativo; lo difícil es concretar un texto que comunique la investigación. Al respecto Guadalupe Echevarria comenta “la obligatoriedad de la teoría en el plan de desarrollo de proyectos personales ha dado lugar a muchas interpretaciones, innovaciones y apropiaciones en la articulación de ambos elementos, el práctico y el teórico” (Echevarria  2011, 58).

Por último, se propone incrementar la producción de textos académicos con  talleres de escritura impartidos por productores que suelen comunicar sus aportaciones plásticas por escrito. La técnica en la construcción del texto es fundamental, ya que el productor se adiestra en los pormenores de la escritura académica como: planteamiento de la pregunta problema, concreción de argumentos, discusión de variables, ampliación de puntos de vista sobre casos concretos, aplicaciones de métodos comparativos, aportaciones al conocimiento del arte y diseño, metodologías y procesos textuales.

 

Referencia

Verwoert, Jan, Natascha Sadr Haghighian, Guadalupe Echevarria, Dora García Dieter Lesage y Tony Brown, traducción de Miguel Martínez-Lage. En Torno a la Investigación Artística. Pensar y enseñar arte: entre la práctica y la especulación teórica. Barcelona: MACBA y Universidad Autónoma de Barcelona, 2011.

Gil Villa, Fernando, ¿Qué Significa Investigar? Exorcismo del trabajo de investigación. México: Fondo de Cultura Económica, 2013.

 

AUTOR: Pablo Estévez Kubli

Facultad de Artes y Diseño, UNAM

Publicado en Octubre de 2015 en AUREAVISURA

 

 

 

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