Variaciones Escultóricas del Chac-Mool, Figura Prehispánica. Pablo Estévez Kubli

El aprendizaje significativo lo encuentro ligado directamente a mi proceso creativo que

desarrollé al construir esculturas con variaciones de un mismo tema. En tal sentido, mi línea de

investigación-aprendizaje-producción la correlaciono a la incorporación de la figura yacente del

Chac-Mool y en correspondencia a la tradición del siglo XX en México.

Los escultores de la Escuela Mexicana de Escultura (1920) retomaban de la obra prehispánica las formas, conceptos y narrativas en la realización de sus obras. Así también, la experiencia del escultor inglés Henry Moore, en los años 40 al apropiarse del Chac-Mool y realizar esculturas con referencia a figuras yacentes, me motivó para forjar un aprendizaje con sentido. Una vez que investigué las formas recostadas de la figura humana entre culturas precolombinas, de las que se tienen hallazgos de formas reclinables, comencé a realizar modelos, dibujos y maquetas, realizando esculturas a partir del origen formal de un cuerpo recostado y cabeza erguida.

Aprendizaje Significativo en el Proceso Creativo

Mi proceso creativo se relaciona con el aprendizaje significativo, ya que tengo conocimiento previo de la forma prehispánica con experiencia directa en museos y estudio de campo en zonas arqueológicas. El desarrollo de varias maquetas o modelos me dio nueva información sobre la estructura formal de la figura yacente. Y al construir diversos ensamblajes sobre un mismo tema encontré sentido al proceso de auto aprendizaje, ya que logré concretar objetos análogos al tema investigado. De tal manera, el proceso creativo sobre variaciones de un mismo tema es un aprendizaje que se adquiere de manera permanente; produce un cambio cognitivo sustentado en la experiencia, dependiendo de los conocimientos previos y los que se van adquiriendo en la confección de cada modelo, para obtener la obra final.

Henry Moore (1898-1986) admiraba el arte prehispánico mexicano, al inicio de su carrera descubre el Chac-Mool en las colecciones del Museo Británico de Londres. Moore viajó a México en 1953, para recorrer las zonas arqueológicas de Teotihuacán y Xochicalco. La Fundación Moore nos dice al respecto que “Henry Moore estaba fascinado con la figura reclinada desde 1920 hasta sus últimos días. Moore describe el Chac-Mool mexicano como una de sus mayores influencias en su trabajo inicial, que no era tan solo la posición reclinable de la figura sino el peso y la masividad que lo provocaron”.

Correspondencias con Henry Moore

Considero necesario puntualizar sobre las correspondencias entre la figura reclinable con cabeza erguida del Chac-Mool en mi obra y las versiones de Henry Moore. Primeramente, existe la conexión con el tema de la figura recostada en mi ensamblaje Yacente (2003) (foto en Aureavisura número 0); utilizo la planimetría de láminas sueltas sin crear un volumen cerrado, y la sujeción la realicé con tuercas y tornillos con una pátina esgrafiada para la placa de aluminio. En forma contraria, Moore trabajó lo reclinable en volumen sellado y en otros materiales, como el bronce, madera y piedra. Sin embargo, la correspondencia se da en la aplicación del elemento compositivo espacio; por mi lado, es un vacío interno contenido entre los planos recortados, fugándose hacia el exterior, y en la obra de Moore es un espacio de oquedades, cóncavos y convexos que generan los materiales.

Al respecto, en la obra Figura Reclinable No. 5 (1963-1964) de Henry Moore, el espacio formal se concentra entre las dos piezas de bronce separadas y que a su vez hacen un todo escultórico. Por lo que las referencias de factores formales compositivos se interconectan, creando un contrapunto con la figura reclinada mexicana.

Me Apropié de la Forma Prehispánica

Para mi serie Chac-Mool-figura yacente, configuré bocetos, maquetas y dibujos, conformados por 20 imágenes que me apropié de la forma prehispánica de los Chac-Mool. La representación gráfica que utilicé sobre la figura yacente la concreté en un mismo panel de artesanías (foto 1), con repetición horizontal que propone ritmos y secuencias en su composición. La reproducción de las figuras del Chac-Mool del panel genera esculturas frontales y alineadas a una dirección. Otro elemento para el aprendizaje personal sobre la figura precolombina obedece a entender que la mayoría de las figuras tipo Chac-Mool tienen la cabeza volteada hacia la derecha y está erguida. Pero mantienen el rostro-cabeza frontal al espectador; solamente la escultura de Chichén Itzá en Yucatán tiene la cabeza a la izquierda. En la representación gráfica del panel artesanal del Chac-Mool visualicé varios elementos formales. El primero es la asimetría que da la ubicación de la cabeza en el objeto yacente, pues se encuentra en los extremos del prisma rectangular, sea del lado izquierdo o derecho. El segundo es la pieza horizontal de la figura, con su alineación para agrupar y crear la dirección de lectura; de izquierda a derecha, de arriba-abajo, en línea subsiguiente o en diagonal. En otro plano, tenemos las incisiones esquemáticas en el cuerpo yacente que nos indican brazos, cara, piernas y el recipiente de ofrenda en el centro de la figura.

Esquemas Lineales y Contrastes Rítmicos

Así también, siendo una escultura asimétrica por la ubicación de la cabeza el Chac-Mool, contamos con la simetría del prisma cuadrangular con el receptáculo de ofrenda cuadrado o circular que se encuentra en el vientre de la figura. Los esquemas lineales del Chac-Mool tienen, a su vez, un juego de contrastes rítmicos de color y tonos. En los modelos iniciales de la figura yacente construí un juego lineal de repetición, ritmos internos de espacio, texturas que generan pátinas de color y la evocación al personaje reclinado.

En mi obra realicé ensamblajes conforme a la frontalidad de la figura prehispánica, haciendo una síntesis de forma. El aprendizaje significativo se concretó en la realización de variaciones a un mismo tema, con referencias de otros escultores y las correspondencias a la tendencia mexicanista de retomar figuras yacentes. Como pretexto para el proceso creativo, realicé siete esculturas en placa de acero y aluminio, cuatro esculturas en cerámica y una instalación en madera.

Describo Formalmente Mi Ensamble

Para entender el aprendizaje personal sobre un tema, describo formalmente mi ensamblaje Chac-Mool Articulado (2009) (fotos 2 y 3). Evoca la forma yacente de un cuerpo o animal en reposo por su articulación mecánica; por sus extremidades se crea un movimiento orgánico en zig-zag. Es una obra modular enlazada con bisagras en sus cuatro elementos, e integra una unidad horizontal con una lectura de izquierda a derecha conforme a la forma de sus módulos interconectados, pero conserva un espacio interior entre dos planos unidos por líneas de sujeción mecánica. El volumen físico lo construí con planos iguales unidos con tuercas y tornillos que crean espacios de diferente magnitud conforme a la manipulación de los módulos en su distribución espacial.

Corresponde a una escultura asimétrica; se compone de cuatro planos recortados, unidos por bisagras y con tuercas y tornillos en su perímetro.

Cada línea de sujeción genera repetición de puntos a distancias iguales. La obra cuenta con y envuelven la estructura; son incisiones de espacio en torso y extremidades. La estructura en diagonal divide las cuatro formas planas, creando compensación de volumen. En su parte media existe un receptáculo para ofrenda, y en la parte inferior hay una oquedad horizontal que sustenta la figura. El torso se ubica a la derecha, unificándose con las piernas flexionadas.

En sus laterales con ritmo espacial, se forjan diferentes intervalos de líneas que atraviesan de lado a lado sujetando los planos. La obra contiene espacios internos y repetición de superficies iguales, que unidos recrean un prisma rectangular escultórico.

La Articulación de la Escultura

Así también el ensamble es una máquina de vapor, barreno para minas o parte de un barco destruido, sin embargo constituye un biombo que corta y desplaza el aire, sus planos interrumpen el espacio creando un misterio, además el movimiento físico de las superficies produce ángulos diferentes, provocando extensiones o restricciones de luz y sombra. La articulación de la escultura invita al espectador a conformar su propia obra a partir del movimiento físico de los módulos, y al participar hace suya la obra en toda su magnitud estética. Es una obra que no esconde nada de su estructura, sus elementos van desde tuercas, tornillos y placa de acero, hasta bisagras que crean un artefacto mecánico de fachada modernista.

Concluyo que el aprendizaje significativo es personal, ya que desarrollar una temática  concreta genera sentido cognitivo. En mi caso, consistió en realizar variaciones sobre una misma forma inicial. Enlacé información previa que tenía con nuevas experiencias en la construcción de maquetas (foto 2), lo que me permitió contar con un panorama amplio sobre la forma del Chac-Mool. Por lo que el autoaprendizaje se nos otorga al forjar variables de un mismo concepto, forma o figura; procurando soluciones artísticas. En tal sentido, sugiero que al entender la acción del aprendizaje es posible desarrollar un método personal. A lo largo de mi producción, siempre realizo series escultóricas sobre conceptos, formas o temas e identifico los materiales y técnica idónea. Considero que el aprendizaje significativo es personal, y depende del esfuerzo la ejecución de modelos, bocetos-maquetas.

Debemos entender los errores y aciertos de nuestro quehacer para lograr una secuencia de aprendizaje en el proceso creativo, recreando un sistema integral, que nos ayude a lograr nuestros objetivos en el diseño o en la plástica.

Referencias

De la Fuente, Beatriz, et al. (1988). Escultura en piedra de Tula. México. UNAM, Instituto de Investigaciones Estéticas.

Fernández, Justino (1972). Estética del arte mexicano: Coatlicue; el retablo de los reyes, el hombre. México. UNAM, Instituto de Investigaciones Estéticas.

Miller, Mary Ellen (1996). El arte de Mesoamérica. Barcelona. Destino-Thames and Hudson.

Mitchinson, David y Franco Russuli (1981). Henry Moore, escultura; con comentarios del artista, Barcelona, Ediciones Polígrafa, S.A.

Treves, Toby (2005). Henry Moore y México; Tate Gallery Londres. México. Fideicomiso Museo Dolores Olmedo Patiño.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *