Trabajos alumnos 2013

 

 

Trabajos finales de los alumnos que cursaron el taller de encuadernación II, semestre 13-2

Diseño original para cubiertas de libro basadas en el texto Cuentos sobrenaturales de Carlos Fuentes.  Factura manual de maqueta y de manera digital se incluyeron los datos tipográficos.

Agenda ENAP 2013

8° Simposio Internacional del Posgrado en Artes y Diseño. Libro, escritura y tipografía. Procesos de investigación-producción en las artes, el diseño y la comunicación visual

13, 14, 15 de noviembre de 2012. ENAP, UNAM.

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Agenda ENAP 2013 Tipografías de egresados.

Karina Díaz Barriga y Alicia Portillo Venegas.

En el mundo de la producción del libro existen finas líneas limítrofes entre el libro convencional, el libro de acabado especial o experimental y el libro como expresión artística; límites tan delgados que no siempre son fáciles de definir y que al mismo tiempo le permiten al diseñador determinar el potencial de los productos editoriales. Las agendas son un medio versátil y adaptable, que permiten diversas manipulaciones siempre que se mantenga su función calendárica, por ello el diseño de esta agenda ENAP 2013 ha sido un espacio de exploración, no solo editorial sino objetual, por esas áreas colindantes de los componentes de su diseño.

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La agenda 2012 “Un fragmento del tiempo resguardado en papel” abordó la materialidad del libro. El presente simposio titulado “Libro, escritura y tipografía. Procesos de investigación-producción en las artes, el diseño y la comunicación visual” ha sido el marco adecuado para desarrollar un producto que reconoce diferentes componentes de un libro, tanto en el contenido como en la producción:  a) la edición (contenidos de tema tipográfico), b) el diseño (de la interfaz tridimensional y gráfica que permite la navegación en el objeto), c) la producción (que reúne diversos saberes específicos técnicos en un fin común) y d) la comercialización (que implica un planteamiento costo/producción viable en términos manuales y de corto plazo).

La tipografía generada en México ha ido creciendo día a día el número de fuentes tipográficas nacionales va en aumento. Vale la pena reflexionar hacia dónde vamos y qué queremos transmitir, no se trata de ser nacionalistas, de hacer tipografías “muy mexicanas”, pero sí de crear fuentes que reflejen el bagaje cultural, el momento histórico y espacio geográfico de los diseñadores mexicanos. La selección de las tipografías que conforman la agenda, no respondió a una convocatoria abierta, ya que no se trata de un catálogo, sino de una muestra del quehacer tipográfico que han realizado recientemente miembros de la comunidad de la ENAP. Sabemos que hay muchos más tipógrafos y trabajos muy valiosos que deben de salir a la luz para que podamos usar esas fuentes en el día a día del diseño.

Con esta breve muestra, invitamos a los profesores a incentivar a sus alumnos en la investigación tipográfica; a los estudiantes, a que esta muestra sea un aliciente e inspiración en el desarrollo y quehacer tipográfico, trabajos como Espinosa, Corvus, Grabada y Espiral, nacieron por la iniciativa personal de los entonces estudiantes; y a los tipógrafos egresados a que difundan su trabajo a toda la comunidad de estudiantes y profesionales, con miras a que esta escena tipográfica nacional siga creciendo y consolidándose. No podemos ni debemos enfrentar las tradiciones tipográficas, pero sí podemos trabajar con un repertorio más integral que cubra necesidades estéticas y lingüísticas nacionales.

 

La ponencia completa se puede leer aquí:  presentacion_agenda_enap

Encuadernación para los niños

Historia de un pollito, libro pleglado. 5 años

Encuadernación para los niños

La encuadernación es una actividad artesanal muy antigua a la que los adultos le podemos asignar diferentes significados técnicos, históricos, prácticos, emotivos, etc, pero que sin embargo para el niño de corta edad no representa nada, es justo el acercamiento a los procesos de fabricación de diversas cosas que el niño asimila el sentido y significado de los objetos y por tanto se apropia de ellos de manera más intensa. La labor de enseñar procesos de encuadernación a niños no busca precisión técnica, sino afecto por el objeto y significación del conjunto de conocimientos que conlleva: motricidad fina, atención, sentido de la lectura, relación con el objeto, sensibilidad ante las texturas, formas, colores, diseños, contenidos, solo por mencionar algunos.

El trabajo con niños nos lleva a buscar soluciones de encuadernación muy rápidas y poco riesgosas, que en ocasiones pueden parecer a los adultos extremadamente simples, y que por lo regular se hacen con papel limpio para ensayar los procedimientos pero que deja el problema de ¿con qué llenar dicha libretita? No podemos basarnos en que los niños solo por ser niños son creativos y “ya sabrán hacerlo”. NO, la creatividad es un proceso racional, no inspiracional, y depende, a cualquier edad, de la cantidad de información que el sujeto ha recibido y de las pautas o caminos que se le brinden para saber usar dicha información.

No podemos solo decirle a los niños dibuja lo que quieras con un material nuevo para ti. Un taller infantil de artes plásticas tiene el cometido de enseñar a observar el entorno para poder expresarlo con recursos gráficos, y esto quiere decir enseñarle a reflexionar los hechos cotidianos y darle indicaciones de cómo poder dibujarlos de manera reflexionada, romper esquemas prefabricados que le permitan con tiempo y constancia tener elementos para formarse un juicio estético propio. Claro que el camino para esto son las prácticas gráficas con diferentes técnicas de las que el niño aprenderá los usos y procedimientos adecuados, recibirá información técnica que junto con la reflexión dirigida representan un cúmulo de información con la que podrá elaborar respuestas gráficas creativas. En el trabajo material del niño, y también en su expresión oral, debe notarse una evolución gráfica, un mejor desempeño motriz, mayor observación a las formas y colores de su entorno, resultado todo ello de un programa estructurado con objetivos claros en la educación plástica.

De esta forma el niño desarrollará su capacidad intelectual, expresiva y motriz, sin él percibirlo de esa manera. Las artes plásticas pueden ser una actividad motriz divertida, intensa, aparentemente relajada y fácil, pero su contenido es mucho más profundo de lo que vemos a simple vista, no es una actividad para pasar el rato, es una actividad para desarrollar el intelecto creador y eso la convierte en una actividad importante para el desarrollo del ser humano.

Un taller de encuadernación para niños debe considerar no solo el hecho de hacer el objeto, sino de darle un sentido muy práctico y sobretodo personal a la libreta, así el acercamiento del niño a estos materiales tendrá un sentido de curiosidad, interés, cuidado y respeto hacia los volúmenes con los que se enfrenta en la vida diaria y con los que él mismo pueda hacer.

Es por esto que no tiene caso el solo hacer un encuadernado, sino que hay que planear y plantearse que pueda tener contenidos también trabajados por el niño, o darle las herramientas para que pueda hacerlo con libertad expresiva. Cuando es el niño quien elabora las hojas, las portadas, los forros, el contenido disfruta más el objeto, y las diferentes técnicas o procesos en que se ve involucrado adquieren un sentido real, expresivo y útil y será capaz de repetir la situación él solo en el futuro, solo en ese momento podemos hablar de que la experiencia plástica ha sido asimilada.

Las técnicas plásticas infantiles no tienen como objetivo único y final el ser exhibidas, ni son obras de arte, son trabajos de expresión y desarrollo del individuo, que en todo caso reflejan la intención del orientador de la clase. El niño reflejará en su trabajo su mundo y el mundo que le presenten, la forma, el significado, la textura; no son las técnicas en sí el objetivo, sino lo que podemos decir a través de ellas. La observación y sensibilización bien dirigidas respecto de su entorno y contexto, materializado mediante el uso de materiales, texturas, técnicas gráficas y plásticas. En este sentido deben buscarse materiales de buena pigmentación pero que no requieran alta permanencia al paso del tiempo ni costos elevados, solo calidades apropiadas, y por seguridad de muy baja toxicidad. Los materiales tóxicos, herramientas pesadas o punzo-cortantes, o que se refieran a usos eléctricos o térmicos deberán ser usados con mucha supervisión y solo con niños mayores de 9 o 10 años que ya tienen un buen nivel de atención y habilidad motriz fina. En cualquier caso el responsable del grupo debe de estar sumamente atento al manejo de todos los materiales y herramientas, explicarle al niño su origen, función, utilidad y precaución, así se establece un compromiso tácito de seguridad.

Los procedimientos propiamente de la encuadernación deberán ser ágiles y rápidos para no perder la atención e interés de los niños pero que le permitan al niño la práctica de su motricidad fina y la atención para seguir instrucciones. Se trata de procedimientos básicamente de doblez y pegado o de costuras muy simples. Se pueden usar cubiertas o forros con interiores de pocas hojas, para que no se convierta en imposible la tarea de dotar de contenido dicho cuadernillo (ya sea en el salón o posteriormente en casa) y así el cuaderno con un contenido realizado por el niño de manera individual o colectiva pueda pasar a ser un libro propio al que se le otorga un sentido, expresión y afecto de manera más rica. Por la razón de que los ejemplares tendrán pocas hojas es recomendable usar materiales de mediano a alto gramaje, para darles cuerpo a los volúmenes, que se pueden combinar con portadas decoradas con collage de papeles y cartulinas más coloridos o de papel impreso de revista.

Como con cualquier actividad, si el instructor no se compromete e involucra a los niños en el tema los resultados pueden no ser los esperados, la elección de los temas a desarrollar durante el trabajo con niños debe de obedecer a una lógica o secuencia que refuerce los intereses, capacidades y desarrollo de la edad correspondiente. Cada edad tiene características específicas propias de su nivel de desarrollo y madurez, sin embargo son características generales que no siempre son compartidas de manera idéntica en todos los niños; finalmente, cada niño es un individuo independiente con un desarrollo intelectual, emocional, expresivo, social, motriz únicos.

Por ejemplo, a los niños pequeños les gusta convertirse en otros personajes; el cuerpo humano, la ubicación en el espacio, la exageración, el tamaño, la acción, lo personal, la narración, toman relevancia por sobre los detalles y lo minucioso. En contraste, los niños más grandes que ya están desarrollando el pensamiento abstracto tienen intereses más específicos probablemente relacionados con los porqués y las razones de los hechos y los personajes; pueden ver desde fuera un personaje y analizarlo; el pensamiento matemático y por tanto rítmico y secuencial, está más evolucionado, el tiempo, la forma, lo abstracto, lo intangible, las relaciones humanas y espaciales, son más interesantes e inquietantes.

Es decir, un guía, un instructor, un asesor, un docente de artes plásticas tiene la Responsabilidad Social de guiar, estimular y sensibilizar al niño ante la experiencia plástica y estética, que le permitirá ser un individuo integral sea cual sea la actividad que desarrolle más adelante. El docente debe de estar consciente y en todo momento tener la certeza de que los ejercicios realizados están encaminados a lograr un objetivo concreto y mayor, y así debe de hacérselo sentir a los niños, y de ser necesario explicarlo a los padres, ya que el compromiso educativo no debe valerse de la cantidad de trabajos logrados, sino de la calidad individual lograda en cada uno por el niño. Las exposiciones conclusivas deben mostrar ese grado de sensibilización y evolución gráfica que se puede obtener en el trabajo del niño, no es el lucimiento personal o colectivo del desempeño o cantidad de técnicas de las que somos capaces de realizar. Es claro que esto implica un compromiso en la preparación didáctica especializada en niños, las técnicas no son nada sin esa cualidad didáctica, y por supuesto de la constancia en la actividad plástica a mediano y largo plazo. No podemos esperar en un corto tiempo una evolución gráfica sorprendente, pero sí una modificación en la actitud, desempeño y expresión.

Desarrollar de manera fluida, segura, pertinente y útil un procedimiento técnico depende de la habilidad manual y la total comprensión de dicha práctica, así como su finalidad didáctica, por lo que es necesario que la enseñanza de las artes plásticas o de la técnica de encuadernación o cualquier otra especialidad técnico-plástica se realice por personas conocedoras de dichas áreas y con un planteamiento didáctico, pedagógico infantil consciente.

Como apoyo para lograr una comprometida y profunda preparación didáctica y especializada en artes plásticas infantil, es más que recomendable el texto Las artes plásticas en la educación artística y estética infantil. de la autora J. Alicia Venegas Espejel. Colección Maestros y enseñanza. Editorial Paidós. México 2002.

Libretas bienvenida generación 2013

 

Libreta Bienvenida generación 13-1 con una breve historia de la ENAP.

Encuadernación pegada de abanico, con tapas rígidas impresas a 1 tinta. Interiores impresos y blancos en papel bond 90gr. 100 hojas. 900 ejemplares.

Proyecto de encuadernación artesanal, realizado con el apoyo de los servicios sociales del Departamento de Publicaciones.

http://www.greenchairpress.com/blog/?page_id=613

Trabajos de alumnos 2012

Trabajos finales de los alumnos que cursaron Ciencia y tecnología para la comunicación visual II, semestre 12-2

Diseño original y manual para cubiertas de libro basadas en el texto El libro del cementerio de Neil Gaiman.  Diseño y factura manuales, de manera digital se incluyeron los datos tipográficos.

Ex libris

Un ex libris es un grabado o estampa que se pega en el interior de las tapas de un libro para indicar la pertenencia del mismo a una persona o institución. Los ex libris se construyen, tradicionalmente, con la palabra ex libris, una imagen generalmente de carácter alegórico y el nombre del propietario del libro. Estas estampas representan el amor que por la lectura, la cultura, el objeto y la colección tiene su propietario. Son una vertiente de expresión técnica y artística de afecto por lo que los libros representan. En todo el mundo se han realizado una gran cantidad de ellos con muchas soluciones distintas. He aquí una breve selección de ex libris realizados por artistas mexicanos del siglo XX.

Las imágenes y texto pertenecen al libro Ex libris mexicanos. Artistas del siglo XX, escrito por Selva Hernández y Mercurio López. Editorial RM. 2001

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Estilos decorativos en la encuadernación 2

Son muchos los diferentes estilos o tipos de encuadernación que podemos encontrar en casi 2000 años de historia de la encuadernación occidental. Primero porque es mucho tiempo; segundo, porque son muchos los ejemplares que se han producido a lo largo de la historia; tercero porque cada técnica básica es modificada por el encuadernador ejecutante en busca de individualidad y reto técnico y artístico. Sin embargo, cuando una cierta manera de decoración se repite de manera constante por uno o varios encuadernadores durante un tiempo considerable o es aplicada a volúmenes notables, cuando un diseño da pautas a seguir por otros artesanos e incluso motiva soluciones alternativas es cuando podemos considerar dicha propuesta como un estilo.

Los estilos pueden nombrarse con el apellido del creador o con algún término de alguno de los textos en los que fueron empleados, o con un término del idioma del país donde se dio a conocer, incluso por palabras de moda o nombres de las culturas que los crearon. En los casos más antiguos, el término usado es más bien descriptivo. Sea cual sea la manera de nombrar los estilos, son muchos; por ello a continuación se muestran solo algunos ejemplos que ayuden a comprender tan variada y compleja información de entre la gran variedad de soluciones que para cada estilo se podrían encontrar.

Estilos decorativos en la encuadernación

Se llama decoración a la ornamentación que se aplica a la encuadernación para embellecerla. Su origen se remonta al momento en que el libro toma la estructura de códice, hacia el siglo III d.C, y sus cubiertas se trabajan con el fin de revestirlas de belleza y lujo. La decoración se desarrolla en muy diversas técnicas que parten de los materiales de forro y las posibilidades de trabajo que permiten, extendiendo los motivos desde los planos delantero y trasero hacia el lomo, pero también se pueden cubrir los cantos, guardas, cabezadas, contracantos, incluso camisas y estuches son susceptibles de ser trabajados. Los motivos de la decoración en principio son de carácter religioso, pero se van desarrollando en muy diveras figuras y técnicas que determinan diferentes estilos propios del libro clásico, con variantes tales que su clasificación no siempre es fácil.

Dice Emilio Brugalla sobre el decorado: “debe reflejar, por su estilo o simbolismo, el carácter de la obra o el gusto de la época a que se refiere o en que vivió el autor.” Por ello siempre se ha realizado con gran libertad y maestría, buscando la novedad y excelencia tanto en el diseño como en la ejecución técnica, logrando píezas de enorme belleza y asombro en todas las épocas. Es una actividad que requiere mucha planeación y atención.

El material más común para forrar las tapas ha sido la piel de cabra y borrego, sin emabrgo se puede usar la de otros animales, la manera del curtido de la misma permite diferentes estilos decorativos con técnicas a su vez muy versátiles, algunos ejemplos de las técnicas decortativas son el repujado, el calado, el gofrado, la incrustación, el mosaico, el relieve, el estampado, los papeles decorados, el bordado, las solapas o los estuches.

En tanto motivos gráficos, por un lado los musulmanes recuperaron el arte copto y lo integraron a motivos persas y árabes, y descubrieron el arte del dorado sobre la piel. Por otro lado, en los escriptorios el trabajo de armar el volumen lo realizaba el ligator y la encuadernación era más un arte de orfebrería con metales finos, marfil y piedras preciosas adosadas a las tapas. La integración de estas 2 grandes ramas diversifica mucho los resultados y se van adicionando a las tapas otros elementos de protección como las cantoneras, bollones o herrajes de cierre, en armonía con elaborados diseños y alguna exploración de tamaños y formatos para los libros.

La difusión de la imprenta por Europa, que aumentó la impresión de libros, obligó a los encuadernadores a prácticas y materiales más ágiles en la producción: costura a la griega, planchas grabadas para las tapas, diferentes hierros para dorado, el pintado y bordado de forros, pergamino flojo, cincelado y dorado de los cortes, diseños básicos para las tapas, etc.

Se crean y popularizan algunos ornamentos en disposiciones específicas sobre las tapas, esto es, se generan estilos decorativos que representan épocas, retos técnicos, países o estilos individuales de encuadernadores. Si bien proponer una clasificación es complicado por la gran diversidad de soluciones logradas es posible listar algunos estilos clásicos. No hay que perder de vista que llegado el siglo XX la clasificación es aún más complicada puesto que las corrientes artísticas, la producción industrial y la integración de medios han generado una multiplicación de técnicas nuevas que se combinan con las técnicas tradicionales y se abren innumerables posibilidades de experimentar con las estructuras, las formas, los materiales no convencionales e incluso los límites de la decoración y el contenido mismo del libro por momentos se confunden.

La siguiente clasificación de estilos decorativos está tomada de la Enciclopedia de la Encuadernación, coordinada por José Bonifacio Bermejo Martín en 1998.

Encuadernacion Copta, siglos VI-VII

Encuadernacron Bizantina, siglos IX-XI

Encuadernacion Románica, siglo XII

Encuadernacion de Orfebrería, siglo XIII

Encuadernacion Gótica, siglo  -XIII-XV

Encuadernacron Mudéjar, siglo XIV-XV

Encuadernacion Persa y Turca desde el siglo XIV

Encuadernacion de Ruedas, siglos XV-XVI

Encuadernacion de Planchas, siglos XV-XVI

Encuadernacion Aldina, siglos XV-XVI

Taller de Blois, siglo XVI

Taller de Milán, siglo XVI

Estilo Grolier, siglo XVI

Estilo Majoli, siglo XVI

Estilo Canevari, siglo XVI

Estilo Enrique II, siglo XVI

Encuadernación Barroca, siglos XVI-XVIII:

Abanicos          “à la fanfare”           “Le Gascon”           Tipos populares         Toledana

“à la duseuil”          Reina Margot           Grotesco          “Cotagge

Estilo Rococó, siglo XVIII:

Encajes           “Derôme”          “Padeloup”         Mosaicos

Encuadernación Neoclásica, siglos XVIII y principios del XIX

Encuadernación Imperio, principios del XIX

Encuadernación a la Bozèrian, siglo XIX

Encuadernación de Cortina, siglo XIX

Encuadernación Romántica, siglo XIX:

A la catedral          Restauración

Encuadernación Retrospectiva, siglos XIX-XX

Encuadernación Modernista, finales del siglo XIX – principios del XX

Encuadernación Neomudéjar, principios del siglo XX

Encuadernación Moderna, primera mitad del siglo XX

Encuadernación Contemporánea, últimas décadas del siglo XX

Imagen: L`office de la Vierge Marie. París, 1621. encuadernación à la fanfare. Compartimentación de la superficie de la tapa mediante trazgos geométricos con un fileteado de tres hilos paralelos, marcando generalemnte un óvalo central que puede albergar motivos heráldicos o lemas y rellenado de los demás compartimentos con volutas y rameados. Decoración que se extiende al lomo.