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De lo que tiene que ver con la actividad de encuadernar.

Para hacer una prensa de trabajo sencilla

Prensa general de trabajo que se usa en diversas labores de la encuadernación. Los modelos aquí expuestos son prensas muy básicas de trabajo, apoyo y aprendizaje, la calidad de ellas depende de los materiales y el cuidado que se ponga en hacerla. Actualmente ya tenemos varios proveedores de esta herramienta as distintas calidades y precios. Y cuando se quiera mejorar la calidad de la herramienta o usar una prensa más adecuada al trabajo, será necesario recurrir a una herramienta profesional.

Este principio básico de presión realizado con distintas proporciones, maderas y bases se puede denominar de distintas formas y sirve para labores diferentes en el quehacer de la encuadernación; labores que pueden ir de lo más rústico a lo más fino. Una prensa que se suele usar para labores rudas, no será conveniente para labores de acabado fino. El tamaño y espesor de las tablas depende del tipo de materiales y labores con que se usará la herramienta.  Considerar que mientras la herramienta no sea hecha con los mejores materiales, no sea bien calibrada o no reciba el uso y cuidado básicos, será necesario reemplazarla para lograr un buen resultado en su uso.

La siguiente es una guía gráficas con 3 opciones de armado que obedecen a diferentes estilos y soluciones ya exploradas, los modelos están tomados de la experiencia directa, de manuales antiguos para la enseñanza de la encuadernación en México y de la solución que alumnos curiosos han aportado en clase. El material de factura más tradicional es la madera, siempre será mejor usar madera sólida, no triplay ni comprimidos, dura, de primera con poca veta que se trabaje muy bien lijada y sin asperezas, no es necesario barnizar.

Este modelo solo representa la prensa, para su uso será necesario tener un apoyo para la misma, que puede ser un par de  burritos de carpintería a escala, una caja de serrado o una prensa de agarre rápido, para fijar o sostener la prensa de trabajo y tener libres las 2 manos para realizar la labor deseada.

En las diferentes generaciones que han cursado encuadernación en la FAD, se han probado otros materiales para suplir la madera, con distintos resultados, cada prensa funciona para distintas labores, y se ha comprobado que cada prensa, según su tamaño y calidad funciona de diferente manera, que no todas las prensas de trabajo sirven para labores finas, que otros materiales sí apoyan en el trabajo de cantos, por ejemplo; es decir que una prensa de trabajo se realiza planeando el trabajo para el que será destinada y una sola prensa de trabajo no siempre es adecuada.

prensa

 

 

Encuadernación para los niños

Historia de un pollito, libro pleglado. 5 años

Encuadernación para los niños

La encuadernación es una actividad artesanal muy antigua a la que los adultos le podemos asignar diferentes significados técnicos, históricos, prácticos, emotivos, etc, pero que sin embargo para el niño de corta edad no representa nada, es justo el acercamiento a los procesos de fabricación de diversas cosas que el niño asimila el sentido y significado de los objetos y por tanto se apropia de ellos de manera más intensa. La labor de enseñar procesos de encuadernación a niños no busca precisión técnica, sino afecto por el objeto y significación del conjunto de conocimientos que conlleva: motricidad fina, atención, sentido de la lectura, relación con el objeto, sensibilidad ante las texturas, formas, colores, diseños, contenidos, solo por mencionar algunos.

El trabajo con niños nos lleva a buscar soluciones de encuadernación muy rápidas y poco riesgosas, que en ocasiones pueden parecer a los adultos extremadamente simples, y que por lo regular se hacen con papel limpio para ensayar los procedimientos pero que deja el problema de ¿con qué llenar dicha libretita? No podemos basarnos en que los niños solo por ser niños son creativos y “ya sabrán hacerlo”. NO, la creatividad es un proceso racional, no inspiracional, y depende, a cualquier edad, de la cantidad de información que el sujeto ha recibido y de las pautas o caminos que se le brinden para saber usar dicha información.

No podemos solo decirle a los niños dibuja lo que quieras con un material nuevo para ti. Un taller infantil de artes plásticas tiene el cometido de enseñar a observar el entorno para poder expresarlo con recursos gráficos, y esto quiere decir enseñarle a reflexionar los hechos cotidianos y darle indicaciones de cómo poder dibujarlos de manera reflexionada, romper esquemas prefabricados que le permitan con tiempo y constancia tener elementos para formarse un juicio estético propio. Claro que el camino para esto son las prácticas gráficas con diferentes técnicas de las que el niño aprenderá los usos y procedimientos adecuados, recibirá información técnica que junto con la reflexión dirigida representan un cúmulo de información con la que podrá elaborar respuestas gráficas creativas. En el trabajo material del niño, y también en su expresión oral, debe notarse una evolución gráfica, un mejor desempeño motriz, mayor observación a las formas y colores de su entorno, resultado todo ello de un programa estructurado con objetivos claros en la educación plástica.

De esta forma el niño desarrollará su capacidad intelectual, expresiva y motriz, sin él percibirlo de esa manera. Las artes plásticas pueden ser una actividad motriz divertida, intensa, aparentemente relajada y fácil, pero su contenido es mucho más profundo de lo que vemos a simple vista, no es una actividad para pasar el rato, es una actividad para desarrollar el intelecto creador y eso la convierte en una actividad importante para el desarrollo del ser humano.

Un taller de encuadernación para niños debe considerar no solo el hecho de hacer el objeto, sino de darle un sentido muy práctico y sobretodo personal a la libreta, así el acercamiento del niño a estos materiales tendrá un sentido de curiosidad, interés, cuidado y respeto hacia los volúmenes con los que se enfrenta en la vida diaria y con los que él mismo pueda hacer.

Es por esto que no tiene caso el solo hacer un encuadernado, sino que hay que planear y plantearse que pueda tener contenidos también trabajados por el niño, o darle las herramientas para que pueda hacerlo con libertad expresiva. Cuando es el niño quien elabora las hojas, las portadas, los forros, el contenido disfruta más el objeto, y las diferentes técnicas o procesos en que se ve involucrado adquieren un sentido real, expresivo y útil y será capaz de repetir la situación él solo en el futuro, solo en ese momento podemos hablar de que la experiencia plástica ha sido asimilada.

Las técnicas plásticas infantiles no tienen como objetivo único y final el ser exhibidas, ni son obras de arte, son trabajos de expresión y desarrollo del individuo, que en todo caso reflejan la intención del orientador de la clase. El niño reflejará en su trabajo su mundo y el mundo que le presenten, la forma, el significado, la textura; no son las técnicas en sí el objetivo, sino lo que podemos decir a través de ellas. La observación y sensibilización bien dirigidas respecto de su entorno y contexto, materializado mediante el uso de materiales, texturas, técnicas gráficas y plásticas. En este sentido deben buscarse materiales de buena pigmentación pero que no requieran alta permanencia al paso del tiempo ni costos elevados, solo calidades apropiadas, y por seguridad de muy baja toxicidad. Los materiales tóxicos, herramientas pesadas o punzo-cortantes, o que se refieran a usos eléctricos o térmicos deberán ser usados con mucha supervisión y solo con niños mayores de 9 o 10 años que ya tienen un buen nivel de atención y habilidad motriz fina. En cualquier caso el responsable del grupo debe de estar sumamente atento al manejo de todos los materiales y herramientas, explicarle al niño su origen, función, utilidad y precaución, así se establece un compromiso tácito de seguridad.

Los procedimientos propiamente de la encuadernación deberán ser ágiles y rápidos para no perder la atención e interés de los niños pero que le permitan al niño la práctica de su motricidad fina y la atención para seguir instrucciones. Se trata de procedimientos básicamente de doblez y pegado o de costuras muy simples. Se pueden usar cubiertas o forros con interiores de pocas hojas, para que no se convierta en imposible la tarea de dotar de contenido dicho cuadernillo (ya sea en el salón o posteriormente en casa) y así el cuaderno con un contenido realizado por el niño de manera individual o colectiva pueda pasar a ser un libro propio al que se le otorga un sentido, expresión y afecto de manera más rica. Por la razón de que los ejemplares tendrán pocas hojas es recomendable usar materiales de mediano a alto gramaje, para darles cuerpo a los volúmenes, que se pueden combinar con portadas decoradas con collage de papeles y cartulinas más coloridos o de papel impreso de revista.

Como con cualquier actividad, si el instructor no se compromete e involucra a los niños en el tema los resultados pueden no ser los esperados, la elección de los temas a desarrollar durante el trabajo con niños debe de obedecer a una lógica o secuencia que refuerce los intereses, capacidades y desarrollo de la edad correspondiente. Cada edad tiene características específicas propias de su nivel de desarrollo y madurez, sin embargo son características generales que no siempre son compartidas de manera idéntica en todos los niños; finalmente, cada niño es un individuo independiente con un desarrollo intelectual, emocional, expresivo, social, motriz únicos.

Por ejemplo, a los niños pequeños les gusta convertirse en otros personajes; el cuerpo humano, la ubicación en el espacio, la exageración, el tamaño, la acción, lo personal, la narración, toman relevancia por sobre los detalles y lo minucioso. En contraste, los niños más grandes que ya están desarrollando el pensamiento abstracto tienen intereses más específicos probablemente relacionados con los porqués y las razones de los hechos y los personajes; pueden ver desde fuera un personaje y analizarlo; el pensamiento matemático y por tanto rítmico y secuencial, está más evolucionado, el tiempo, la forma, lo abstracto, lo intangible, las relaciones humanas y espaciales, son más interesantes e inquietantes.

Es decir, un guía, un instructor, un asesor, un docente de artes plásticas tiene la Responsabilidad Social de guiar, estimular y sensibilizar al niño ante la experiencia plástica y estética, que le permitirá ser un individuo integral sea cual sea la actividad que desarrolle más adelante. El docente debe de estar consciente y en todo momento tener la certeza de que los ejercicios realizados están encaminados a lograr un objetivo concreto y mayor, y así debe de hacérselo sentir a los niños, y de ser necesario explicarlo a los padres, ya que el compromiso educativo no debe valerse de la cantidad de trabajos logrados, sino de la calidad individual lograda en cada uno por el niño. Las exposiciones conclusivas deben mostrar ese grado de sensibilización y evolución gráfica que se puede obtener en el trabajo del niño, no es el lucimiento personal o colectivo del desempeño o cantidad de técnicas de las que somos capaces de realizar. Es claro que esto implica un compromiso en la preparación didáctica especializada en niños, las técnicas no son nada sin esa cualidad didáctica, y por supuesto de la constancia en la actividad plástica a mediano y largo plazo. No podemos esperar en un corto tiempo una evolución gráfica sorprendente, pero sí una modificación en la actitud, desempeño y expresión.

Desarrollar de manera fluida, segura, pertinente y útil un procedimiento técnico depende de la habilidad manual y la total comprensión de dicha práctica, así como su finalidad didáctica, por lo que es necesario que la enseñanza de las artes plásticas o de la técnica de encuadernación o cualquier otra especialidad técnico-plástica se realice por personas conocedoras de dichas áreas y con un planteamiento didáctico, pedagógico infantil consciente.

Como apoyo para lograr una comprometida y profunda preparación didáctica y especializada en artes plásticas infantil, es más que recomendable el texto Las artes plásticas en la educación artística y estética infantil. de la autora J. Alicia Venegas Espejel. Colección Maestros y enseñanza. Editorial Paidós. México 2002.

Estilos decorativos en la encuadernación

Se llama decoración a la ornamentación que se aplica a la encuadernación para embellecerla. Su origen se remonta al momento en que el libro toma la estructura de códice, hacia el siglo III d.C, y sus cubiertas se trabajan con el fin de revestirlas de belleza y lujo. La decoración se desarrolla en muy diversas técnicas que parten de los materiales de forro y las posibilidades de trabajo que permiten, extendiendo los motivos desde los planos delantero y trasero hacia el lomo, pero también se pueden cubrir los cantos, guardas, cabezadas, contracantos, incluso camisas y estuches son susceptibles de ser trabajados. Los motivos de la decoración en principio son de carácter religioso, pero se van desarrollando en muy diveras figuras y técnicas que determinan diferentes estilos propios del libro clásico, con variantes tales que su clasificación no siempre es fácil.

Dice Emilio Brugalla sobre el decorado: “debe reflejar, por su estilo o simbolismo, el carácter de la obra o el gusto de la época a que se refiere o en que vivió el autor.” Por ello siempre se ha realizado con gran libertad y maestría, buscando la novedad y excelencia tanto en el diseño como en la ejecución técnica, logrando píezas de enorme belleza y asombro en todas las épocas. Es una actividad que requiere mucha planeación y atención.

El material más común para forrar las tapas ha sido la piel de cabra y borrego, sin emabrgo se puede usar la de otros animales, la manera del curtido de la misma permite diferentes estilos decorativos con técnicas a su vez muy versátiles, algunos ejemplos de las técnicas decortativas son el repujado, el calado, el gofrado, la incrustación, el mosaico, el relieve, el estampado, los papeles decorados, el bordado, las solapas o los estuches.

En tanto motivos gráficos, por un lado los musulmanes recuperaron el arte copto y lo integraron a motivos persas y árabes, y descubrieron el arte del dorado sobre la piel. Por otro lado, en los escriptorios el trabajo de armar el volumen lo realizaba el ligator y la encuadernación era más un arte de orfebrería con metales finos, marfil y piedras preciosas adosadas a las tapas. La integración de estas 2 grandes ramas diversifica mucho los resultados y se van adicionando a las tapas otros elementos de protección como las cantoneras, bollones o herrajes de cierre, en armonía con elaborados diseños y alguna exploración de tamaños y formatos para los libros.

La difusión de la imprenta por Europa, que aumentó la impresión de libros, obligó a los encuadernadores a prácticas y materiales más ágiles en la producción: costura a la griega, planchas grabadas para las tapas, diferentes hierros para dorado, el pintado y bordado de forros, pergamino flojo, cincelado y dorado de los cortes, diseños básicos para las tapas, etc.

Se crean y popularizan algunos ornamentos en disposiciones específicas sobre las tapas, esto es, se generan estilos decorativos que representan épocas, retos técnicos, países o estilos individuales de encuadernadores. Si bien proponer una clasificación es complicado por la gran diversidad de soluciones logradas es posible listar algunos estilos clásicos. No hay que perder de vista que llegado el siglo XX la clasificación es aún más complicada puesto que las corrientes artísticas, la producción industrial y la integración de medios han generado una multiplicación de técnicas nuevas que se combinan con las técnicas tradicionales y se abren innumerables posibilidades de experimentar con las estructuras, las formas, los materiales no convencionales e incluso los límites de la decoración y el contenido mismo del libro por momentos se confunden.

La siguiente clasificación de estilos decorativos está tomada de la Enciclopedia de la Encuadernación, coordinada por José Bonifacio Bermejo Martín en 1998.

Encuadernacion Copta, siglos VI-VII

Encuadernacron Bizantina, siglos IX-XI

Encuadernacion Románica, siglo XII

Encuadernacion de Orfebrería, siglo XIII

Encuadernacion Gótica, siglo  -XIII-XV

Encuadernacron Mudéjar, siglo XIV-XV

Encuadernacion Persa y Turca desde el siglo XIV

Encuadernacion de Ruedas, siglos XV-XVI

Encuadernacion de Planchas, siglos XV-XVI

Encuadernacion Aldina, siglos XV-XVI

Taller de Blois, siglo XVI

Taller de Milán, siglo XVI

Estilo Grolier, siglo XVI

Estilo Majoli, siglo XVI

Estilo Canevari, siglo XVI

Estilo Enrique II, siglo XVI

Encuadernación Barroca, siglos XVI-XVIII:

Abanicos          “à la fanfare”           “Le Gascon”           Tipos populares         Toledana

“à la duseuil”          Reina Margot           Grotesco          “Cotagge

Estilo Rococó, siglo XVIII:

Encajes           “Derôme”          “Padeloup”         Mosaicos

Encuadernación Neoclásica, siglos XVIII y principios del XIX

Encuadernación Imperio, principios del XIX

Encuadernación a la Bozèrian, siglo XIX

Encuadernación de Cortina, siglo XIX

Encuadernación Romántica, siglo XIX:

A la catedral          Restauración

Encuadernación Retrospectiva, siglos XIX-XX

Encuadernación Modernista, finales del siglo XIX – principios del XX

Encuadernación Neomudéjar, principios del siglo XX

Encuadernación Moderna, primera mitad del siglo XX

Encuadernación Contemporánea, últimas décadas del siglo XX

Imagen: L`office de la Vierge Marie. París, 1621. encuadernación à la fanfare. Compartimentación de la superficie de la tapa mediante trazgos geométricos con un fileteado de tres hilos paralelos, marcando generalemnte un óvalo central que puede albergar motivos heráldicos o lemas y rellenado de los demás compartimentos con volutas y rameados. Decoración que se extiende al lomo.

Escuela de Artes del Libro

Hubo una en México una escuela encaminada a instruir en los oficios relacionados con la elaboración de libros. La visión de Francisco Díaz de León se encaminaba a un amplio conocimiento y pefección en la elaboración de libros. Si esa escuela hubiera sido apoyada por las autoridades pertientes, quizá la encuadernación y oficios de las artes gráficas, tendrían en México otro nivel de difusión, conocimiento y valoración hoy en día. Para saber un poco más lee el archivo adjunto:

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