Consideraciones…

“Consideraciones sobre el diseño curricular

de las licenciaturas en la

Escuela Nacional de Artes Plásticas, UNAM”

Agosto del 2011.

Este documento es una respuesta a la solicitud de puntos de vista sobre la situación actual de las Artes Visuales y el Diseño y Comunicación Visual, en el marco de la presentación de propuestas para la actualización de planes y programas de licenciatura de la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM.

Expongo aquí, respetuosamente y bajo mi completa responsabilidad, algunas consideraciones –muy posiblemente compartidas- desde mi experiencia docente en las artes y el diseño, en nivel superior y en el ámbito público, con el sano deseo de que brinden alguna utilidad para nuestra comunidad universitaria. Estas se refieren a la estructura curricular, e intentan incidir en los criterios de reorganización de los planes y programas.

Una base pedagógica clara y adecuada al área de conocimiento:

Es muy importante precisar las bases pedagógicas idóneas para la enseñanza-aprendizaje actual de las disciplinas preponderantemente creativas, que atiendan a las necesidades psicológicas, expresivas, constructivas y emotivas de los estudiantes,  respecto a su potencial creativo o, específicmente, su “zona de desarrollo próximo” (Vigotsky), además de los aspectos cognoscitivos; desde luego, precisadas por expertos y expuestas oportunamente a la planta docente en su ingreso y en continuidad. Las disciplinas artísticas seguramente difieren en sus necesidades emocionales respecto a la enseñanza-aprendizaje de las sociales, las tecnológicas o las científicas; sabemos que una cosa es producir experiencias y otra diferente es producir modelos teóricos u operativos. Asimismo, la correspondiente capacitación y actualización docente constantes, respecto a un conocimiento adelantado en las técnicas desarrolladas por los especialistas.

La investigación como base formativa:

El trabajo formativo por proyectos puede descargar a los estudiantes –y también a los profesores-, de gran parte de labores mecánicas y automáticas superfluas que requieren de muchas horas de elaboración tortuosa en el cumplimiento de numerosas materias. Esto es, abordar la educación en base a problemas (sociales) concretos, como recomienda la teoría pedagógica del constructivismo (social), nada nueva (está el trabajo experimental de Von Glaserfeld en Italia, en los 70’s) y recomendada internacionalmente hace al menos dos décadas: menos materias y más observación de la realidad individual y social; misma práctica (o mayor) de habilidades, destrezas y competencias, y una mejor comprensión de la intervención con el medio. Este punto, en mi opinión, es el más importante.

Es pertinente enfocarse a problemas objetivos, pues tanto en los problemas artísticos como en los del diseño y la comunicación visual es preciso el planteamiento de objetivos y metas. Más allá de ser la intuición la guía principal del trabajo creativo, la organización y la disciplina son fundamentales para la generación de productos viables, así como para la misma experiencia formativa.

La comprensión de la utilidad de las metodologías disciplinarias, en su justa dimensión, es una herramienta fundamental para la investigación en cualquier área de conocimiento. Desde el comienzo del nivel licenciatura, la metodología de la investigación aplicada (no sólo informativa, o como materia aislada), puede convertirse en el principal apoyo del desarrollo formativo y profesional. Conocer en la práctica cómo armar un protocolo de proyectos de investigación (así como las bases de gestión cultural de tales proyectos) como pertenecientes a una realidad social, otorga un mayor significado a los proyectos formativos.

Es cierto que definir qué es investigar en diseño y en artes es uno de los retos actuales, pero hay que acelerar y arriesgar propuestas pronto para no postergar más los productos de nuestras disciplinas, ante la competencia productiva con las otras escuelas y facultades, y con otras instituciones; también urge fomentar la interdisciplina, con visión a la transdisciplina. Los productos de la investigación en artes y diseño pueden rebasar en número y hasta en calidad a los reportes esporádicos –en su mayoría muy interesantes y trascendentes- que se realizan y presentan en la ENAP, los cuales deberían ser la norma de una universidad que se apoya en los propósitos de la Investigación, la Divulgación, la Docencia y el Servicio; sí atender más a los productos en forma de publicaciones, pero mejor aún a los resultados tangibles en la sociedad.

Asimismo, vemos que va ganando terreno la epistemología como parte necesaria de toda formación profesional (acaso una materia básica y no optativa). Una epistemología del arte y una del diseño, que configuren en el pensamiento creativo de los investigadores una noción más depurada de lo que significa producir conocimiento artístico y diseñístico, como experiencias reales, mucho más allá de una teoría hueca o una historiografía cientificista.

Del mismo modo, la práctica de la reflexión teórica debe contribuir en la construcción de una historia y una teoría propias del (los) Diseño (s) y de la Comunicación Visual, las cuales siguen siendo profesiones emergentes; hacer crecer a estos marcos de referencia paralelamente a los ya mejor conformados del arte, cada uno con su propia evolución. Este es un aspecto más de atraso respecto a otras escuelas, en las que se imparte expresamente la materia de Historia del Diseño Gráfico, Historia de

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