Laboratorio de Dibujo: ¿Quién %&@#°* Soy?

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO.

ESCUELA NACIONAL DE ARTES PLÁSTICAS.

SECRETARÍA ACADÉMICA. LABORATORIO DE DIBUJO.

Periodo Intersemestral. ENAP-UNAM.

Nombre del curso: (Ensayo) Laboratorio de Dibujo: ¿Quién %&@#°* Soy?

Profesor: Titular; Jorge Chuey. Adjunto; Luis Guillén.

Orientación: Estudiantes de las dos Licenciaturas (I al VIII)  y del Posgrado

Fecha: 13 al 17 de Enero de 2014. Lunes a Viernes de 10:00 a 14:00.

Sede: Laboratorio de Dibujo. En el sitio de la Curva, plantel Xochimilco.

En el Laboratorio; hay que olvidar lo que hemos aprendido sobre Dibujo,

resucitar los sueños ya muertos y  descubrir otro camino de vida. Jorge Chuey 2014.

Mensaje para los estudiantes:

Tienes que dejar de ser tú para saber quién eres; es la filosofía que vive en el Laboratorio de Dibujo, empezando con el conocimiento de tu propio cuerpo.

Escucho como  un susurro, las reflexiones de Juhani Palasmaa:

…la cultura consumista occidental continúa  proyectando una doble actitud respecto al cuerpo humano. Por un lado, existe un culto al cuerpo obsesivamente  estetizado y  erotizado, pero, por el otro, se celebran de la misma manera la inteligencia y la capacidad creativa como algo completamente separado, e incluso como cualidades individuales exclusivas. En ambos casos, cuerpo y mente se entienden como entidades no relacionadas  que no constituyen una unidad  integrada. Esta separación se ve reflejada en la estricta división de las actividades y del trabajo humanos en categorías físicas e intelectuales.

Se considera el instrumento de atractivo social y sexual. Sin embargo, su importancia se entiende simplemente en su esencia física y psicológica, pero se infravalora y desatiende su papel como la base misma de la existencia y del conocimiento corporales, así como la comprensión total de la condición humana…

(La mano que piensa. Sabiduría existencial y corporal en la arquitectura. Juhani Pallasmaa. Ed. GG 2012)

De ahí que me resurge la gran pregunta ¿Quién %&@#°* Soy?

Emerge el enigma, cosa incomprensible; ofuscación, ignorancia, dificultad, ambigüedad, confusión, enredo, rodeo, abismo, misterio, o cosas simplemente secretas: todas estas acepciones vienen a mi mente absurda y bizarra para poder proponer este ensayo como un curso sobre  Dibujo.

¿Qué es lo que desea el estudiante?, ¿Qué necesita el estudiante de la ENAP? esto habría que preguntarlo a los mismos estudiantes. Estas preguntas son una constante rítmica en cada curso; en el inicio de cada ciclo; en cada propuesta de autor; y aun así, no son las suficientes para desentrañar el misterio  que envuelve al fenómeno de la educación  en el taller experiencial del Laboratorio de Dibujo.

Plantearse estas profundas preguntas les abre las puertas a nuevas maneras de ser en el mundo. Trae una bocanada de aire fresco. Hace la vida más dichosa. El verdadero truco no es estar en el saber, sino estar en el misterio. (Fred Wolf, 2007)

La selección de esta pregunta como título del curso es una responsabilidad experiencial de la esencia del laboratorio y el atrevimiento para usarla para este periodo, es una decisión tomada  con mi colega Luis Guillén y si es que siguen leyendo, nos vamos de viaje; o más bien, nos fuimos de viaje.

Por ello es que durante este solsticio de invierno, los invitamos a que nos acompañen en esta nueva aventura de descubrimiento. Descubrir el Dibujo como dirían los físicos modernos, a través de las partículas de Dios que emergen y resurgen por todo nuestro cuerpo,  y de los lenguajes que emergencias y resurgencias son el atributo principal del Dibujo; dibujamos para recorrernos, pintamos, componemos escribimos, nos recorremos; en ello reside la aventura de estar vivos.

…en el Laboratorio experiencial; cuando hagas de la lógica y la intuición uno, y hagas lo de dentro, como de fuera, y lo de fuera como de dentro y lo alto como lo bajo. Y sí haces de  lo masculino y lo femenino uno solo, a fin de que  masculino ya no sea masculino y que  femenino ya no sea femenino entonces entrarás al imperio del Dibujo…al reino de lo nouménico-fenoménico.

Exploración, sondeo, desplazamiento, operaciones de un espíritu que prefiere siempre ubicarse en otro lugar en un espacio ajeno a toda clasificación. Lo que conocemos, lo que es nuestro y que es el mar indefinido del dibujo infinito.

El Laboratorio de Dibujo será el viático que nos permita acceder a una nueva dimensión de nuestro propio, siempre lejano interior; las lejanías que son privilegiadas sobre las cercanías, la poesía de la incompletud por encima de la copia fiel y de la producción ya  terminada.

Al tratar de expresar las ideas inefables los profesores y los estudiantes tenemos que vivenciar una especie de comunión con el misterio del universo, de la vida y del dibujo; semejante a la que experimentaban los antiguos místicos y los grandes poetas de la vida; en consecuencia, el proceso creador del Arte que se describe en términos de vacuidad, sencillez y capacidad de sugerencia, donde la dibujántica ofrece una relación única entre lo conocido y lo incognocible.

Bienvenidos al Laboratorio de Dibujo, jóvenes colegas, donde trataremos de compartir el mejor de nuestros esfuerzos como profesionales de la docencia,  de las artes visuales, y en particular del Dibujo.

Justificación Académica.

Deberá tener una clara vinculación con los Planes y Programas vigentes de las Licenciaturas.

El Dibujo al ser una forma de pensamiento; se convierte en la parte primordial de los Procesos del Arte: el eidetismo. Que al  generar lenguajes visuales; incrementa el atributo creativo de imágenes; y fortalece los discursos y diálogos introspectivos del estudiante de Artes y Diseño. Su acción dibujística acelera sus funciones comunicativas y educativas en cualesquiera de las disciplinas que conforman  el núcleo  del conocimiento que se desarrolla dentro de los planos académicos de las carreras de la ENAP.

Objetivo General.

¿Quién chingaos soy? No es un método para enseñar a dibujar; tiene por objetivo holístico encontrar diferentes modos de dibujar; y tratar por medio de la práctica del dibujo, sensibilizar al alumno, para que se acerque a la comprensión de los procesos del Arte; saber qué es lo que desea para poder mirar lo que necesitan cada uno de ellos. Comprender que su cuerpo es la mayor maravilla del mundo, que es una fábrica invisible productora de lenguajes visuales, saber recoger la esencia del mundo exterior a través de sus cinco sentidos, y tratar de reinterpretarlos en su proceso de dibujántica.

Objetivos específicos.

Por medio de la acción dibujística y a través del ejercicio rítmico y continuo, el alumno: -comprenderá lo que representa para él los atributos del eidetismo; -se interesará en los procesos del Arte, a través del conocimiento de la física cuántica; -comprenderá la dicotomía del pensamiento creador a través de la clase de anatomía; -investigará sobre el paralelismo del pensamiento dentro de los hemisferios cerebrales; -ejercitará el percepto de coherencia cuerpo-mente-corazón; -ejercitará sobre los procesos de dibujántica al encuentro de los modos de dibujar, buscando su individualización como artista visual.

ÁREA DEL CONOCIMIENTO

Laboratorio de Dibujo. Taller Experiencial. Hombre de Espíritu. Hombre de Carne y Hueso.

La  Clase  de  Anatomía.

Ensayo de Jorge Chuey. Proyecto de Autor.

Percepción. Coherencia cuerpo-mente-corazón. Los cinco sentidos: Las cinco puertas de entrada  al mundo  de la mayor maravilla del cuerpo –La divina forma humana- y  al mundo exterior de las sensaciones; información sensorial no procesada  ni  elaborada.

“El laboratorio es la nueva inspiración: el Dibujo sigue siendo nuevo, e insiste en ser encontrado, no una vez en la vida, sino durante toda la vida.” Jorge Chuey 2013.

LOS SENTIDOS. Puerta de todas las Maravillas.

Cómo sentimos el mundo. El cerebro percibe el medio circundante a través de los órganos de los sentidos, que responden a varios estímulos como la luz, las ondas sonoras y la presión. La información se transmite  como señales eléctricas a áreas especializadas de la corteza cerebral –la capa externa del cerebro- donde se convierten en sensaciones como la visión, la audición y el tacto. Todos los seres vivos, incluyendo organismos tan diversos como las bacterias y plantas, poseen sentidos que les permiten responder a su medio ambiente. Los humanos, en común con otros mamíferos, tenemos cinco sentidos principales: la vista, el oído, el tacto, el gusto y el olfato. Aunque éstos nos sirven muy bien en términos de supervivencia, en otros aspectos nuestras capacidades sensoriales parecen limitadas. No podemos oír ni olfatear tan agudamente como muchos animales, ni ver objetos pequeños a gran distancia como las aves de presa. Pero poseemos un cerebro grande que analiza la información de los sentidos en un grado incomparable.

En el mundo no hay imágenes, sonidos, sabores u olores, sino sólo varios tipos de ondas y moléculas, las sensaciones son, por tanto, construcciones “virtuales” creadas por el cerebro. Los órganos de los sentidos inician esta extraordinaria transformación convirtiendo estímulos como las ondas luminosas o el contacto con ciertas moléculas en señales eléctricas que son transportadas a las áreas del encéfalo especializadas en procesar cada tipo de información. Por otro lado, algunos estímulos se experimentan de modo consciente, y en cambio otros se procesan de manera inconsciente.

Sentidos Combinados. Las neuronas responden a datos de órganos sensoriales específicos. Las neuronas corticales visuales, por ejemplo, son más sensibles a las señales de los ojos. Sin embargo esta especialización no es rígida. Se ha comprobado que las neuronas visuales responden más intensamente a las señales visuales leves si van acompañadas de sonidos, lo que sugiere que se activan con datos procedentes de los oídos, además de con los de los ojos. Otros estudios muestran que en las personas ciegas o sordas, algunas neuronas que procesarían normalmente los estímulos visuales o auditivos son “secuestradas” por los otros sentidos, y de ahí que los ciegos oigan mejor y los sordos vean mejor.

Sinestesia. La mayoría de las personas solo percibe una única sensación en respuesta a un tipo de estímulos: las ondas sonoras, por ejemplo, hacen ruido. Sin embargo, algunas personas experimentan más de una sensación en respuesta a un único estímulo. Pueden “ver” sonidos además de oírlos, o “degustar” imágenes. Esta duplicación sensorial diverge y lleva datos de un tipo de estímulos a una parte del cerebro que normalmente procesa los de otro tipo.

Sensaciones:

Visuales. La visión consciente es el proceso de ver algo, mientras que la visión inconsciente se vale de la información procedente de los ojos para guiar el comportamiento sin que sepamos que está ocurriendo. Los dos tipos de visión se procesan siguiendo vías separadas del cerebro. La vía superior (dorsal) es inconsciente y guía la acción, mientras que la inferior (ventral) es consciente y reconoce los objetos.

La vía dorsal o “del donde” conduce señales que se desencadenan por un estímulo visual –la luz que rebota de un objeto próximo- desde la corteza visual hasta la parietal. En su recorrido pasa por áreas que calculan la situación del objeto con respecto al observador y crean un plan de acción correspondiente. La vía dorsal reúne información sobre el movimiento y la velocidad que se integra en el plan de acción. Así pues, toda la información necesaria para esquivar un objeto se procesa en esta vía sin que intervenga el pensamiento consciente.

La vía ventral o “del qué” pasa primero por una serie de áreas de procesamiento visual, cada una de las cuales añade un aspecto específico de la percepción como la forma, el color o la profundidad. Esta representación laxamente formada pasa entonces por el borde inferior del lóbulo temporal, donde se la compara con los recuerdos visuales para conseguir el reconocimiento. Parte de la información continúa por esta vía hasta los lóbulos frontales, donde se evalúan su significado e importancia. En esta fase se convierte en una percepción visual.

El acto de ver parece instantáneo y sin esfuerzo, y las imágenes visuales siempre aparecen plenamente formadas. Sin embargo a nivel inconsciente el cerebro realiza un gran esfuerzo de reconstrucción para presentarnos nuestra visión del mundo.

El ojo es una extensión del cerebro y contiene unos 125 millones de células nerviosas sensibles a la luz, o fotorreceptores , que crean señales eléctricas gracias a las cuales el cerebro puede formar imágenes visuales.

La estructura del ojo. El globo ocular es una esfera llena de líquido con un agujero frontal (la pupila), una capa posterior de células nerviosas (la retina), algunas de ellas sensibles a la luz, y una lente intermedia (el cristalino). La pupila está rodeada de fibras pigmentadas (el iris) y cubierta de una capa de tejido transparente (la córnea), que se fusiona con la superficie externa o “blanco” del ojo (la esclerótica). El nervio óptico pasa por un agujero en la parte posterior del ojo (el disco óptico) para entrar en el cerebro.

Vías visuales. La información captada en los ojos viaja hasta la parte posterior del cerebro antes de convertirse en visión consciente. En su recorrido atraviesa dos importantes intersecciones, y la mitad de la información pasa de lado del cerebro al otro. Las señales de ambos nervios ópticos convergen en una intersección denominada quiasma óptico. Las fibras que llevan información desde el lado izquierdo de cada retina se unen formando el tracto óptico izquierdo, y las que llevan información del lado derecho forman el tracto óptico derecho. Cada tracto termina en una segunda intersección, el núcleo geniculado lateral, que forma parte del tálamo, pero sus señales continúan hasta la corteza visual a través de bandas de fibras nerviosas, las radiaciones ópticas.

El acto de ver parece instantáneo y sin esfuerzo, y las imágenes visuales siempre aparecen plenamente formadas. Sin embargo, a nivel inconsciente el cerebro realiza un gran esfuerzo de reconstrucción para presentarnos nuestra visión del mundo.

SIMBOLOGÍA:

Ojo, órgano de la percepción sensible es naturalmente y casi universalmente símbolo de la percepción intelectual. Conviene considerar sucesivamente el ojo físico en su función de recepción de la luz; el ojo frontal –tercer ojo-; y por último el ojo del corazón, la luz espiritual, que reciben uno y otro.

Los dos ojos se identifican a dos luminares: el sol y la luna; tradicionalmente el ojo derecho, sol, corresponde a la actividad y el futuro. El ojo izquierdo, la luna,  a la pasividad y al pasado. La resolución de esta dualidad hace pasar de la percepción distintiva a la percepción unitiva; a la visión sintética.

Color, forma, espacio y tiempo.   Cómo mira el ojo humano: Primera Etapa; Percepción Distintiva; sensación holística, el Todo; el ojo distingue partes y vértices extremas y puntos negros; verticales y horizontales tangibles y reales; en su traslado deja trayectorias rectas en el espacio. Segunda Etapa; Percepción Unitaria, el ojo distingue particularidades y empieza a unir cada una de las partes que componen el Todo. Tercera Etapa; Visión Sintética, mira las cosas y a los humanos tal como son: mira al dibujo, la mayor maravilla de las artes visuales.

Auditivas. Interpretación del sonido. Las vibraciones sonoras se transforman en impulsos eléctricos en la cóclea. Desde allí, viajan hasta la corteza auditiva y sus áreas de asociación, a través de la médula oblonga y del tálamo.

El oído recoge las ondas sonoras del entorno y traduce esta información en impulsos nerviosos que se transmiten al cerebro para su procesamiento. El oído también percibe el movimiento y la posición del cuerpo, lo que nos permite regular el equilibrio.

La audición implica el paso de las vibraciones mecánicas del entorno -el habla, la música y el ruido cotidiano- por los oídos externo, medio e interno. Las vibraciones se transforman en señales eléctricas que se transmiten al encéfalo, donde se interpretan como sonidos.

Anatomía de la audición. El oído se divide en tres sesiones: externo, medio, e interno. El oído externo concentra las ondas sonoras en el conducto auditivo externo hasta el tímpano, al principio del oído medio. Las ondas sonoras hacen vibrar el tímpano, lo cual  a su vez hace vibrar una serie de huesos, los osículos o huesecillos del oído. Uno de ellos, el estribo, va unido a una membrana denominada ventana oval, con la que se inicia el oído interno. A continuación sigue el laberinto de cámaras de la cóclea. Las vibraciones del estribo sobre la ventana oval se convierten en ondas de presión, que recorren el líquido que  llena la cóclea hasta el órgano de Corti. Las células ciliadas sensoriales de este órgano transforman las ondas de presión en estímulos eléctricos que recorren el nervio auditivo (específicamente la rama coclear del nervio vestíbulococlear) hasta el cerebro.

Órgano de Corti. Los diminutos pelos de este órgano del interior de la coclea transforman las ondas de sonidos en impulsos eléctricos. Los sonidos de baja frecuencia se reciben en el centro de la espiral coclear, y los de alta frecuencia en la base, cerca de la ventana oval.

SIMBOLOGÍA.

El simbolismo más notable aplicado a la oreja es el que se refiere al mito de “inteligencia cósmica”: sus orejas corresponden  a las direcciones del espacio, lo cual es de destacar, si se recuerda el papel que atribuye la ciencia contemporánea a los canales semicirculares. Señalemos como recordatorio el papel simbólico de la función auditiva (percepción de los sonidos inaudibles que son reflejos de la vibración primordial: misteriosa percepción de la luz auricular). Este simbolismo se evoca con el sonido.    La oreja es el símbolo de la comunicación, en cuanto ésta es recibida y pasiva, no en cuanto transmite y es activa.  Sonido, ondas sonoras, música, voz, ruidos. El sonido es lo que golpea el oído por efecto de movimientos vibratorios rítmicos.

En este sentido se le considera un símbolo fundamental, el sonido está en el origen del universo y de la vida.

Si la palabra, el verbo, produce el universo, es por efecto de las vibraciones rítmicas del sonido primordial nada. Nada es la manifestación del sonido, de la cualidad sonora, que corresponde al elemento éter. Lo que está desprovisto de sonido es el principio mismo, El sonido puede ser, en sí, no manifestado, sutil, o articulado. El sonido se percibe antes que la forma, el oído es anterior  la vista. Por analogía el nacimiento del ser humano se designa a veces como un sonido. El sonido del corazón.

El conocimiento no aparece como una visión, sino como una percepción auditiva.  El sonido de la palabra dibujo es sinónimo de creatividad, en el sentido más fuerte  de la palabra símbolo: expresa la divinidad en el exterior y la realiza en el interior del alma.

Táctiles. A diferencia de los otros sentidos, el del tacto funciona en todo el cuerpo. Nos informa acerca de nuestro medio ambiente y si entramos en contacto con algo dañino. Necesitamos el tacto, y la facultad asociada de sentir dolor, como un mecanismo de supervivencia. Igual de importantes para nuestra seguridad y placer de la vida son los sentidos del olfato y del gusto. Ambos funcionan como sistema de detección química, relacionando a moléculas de olor y sabor. El olfato funciona muy bien por sí mismo, pero el gusto es relativamente ineficiente sin el primero.

Hay muchos tipos de sensaciones táctiles, entre ellas el tacto suave, la presión, la vibración y la temperatura, así como el dolor y la percepción de la posición del cuerpo en el espacio, propiocepción. La piel es el principal órgano sensitivo táctil del cuerpo.

El sexto sentido. La propiocepción se conoce a veces como el sexto sentido. Es el “sentido” que percibe la posición, el movimiento y la postura del cuerpo, información que transmite continuamente al encéfalo. Aunque no siempre de manera consciente.

Percibimos el tacto a través de nuestra piel, la cual contiene millones de receptores sensoriales por debajo de toda la dermis (segunda capa de piel). Estos receptores detectan la presión, el calor y el frío, y transmiten mensajes nerviosos de dolor.

SIMBOLOGÍA

Piel. La materia. La piel de un animal de sacrificio como el toro o el caballo, o el vellón de un carnero o codero, representan la grasa del animal y, por extensión todo producto sustentador; también es la progenie y la longevidad.

Llevar la piel puesta significa adoptar el poder o mana del animal y permite al que la lleva comunicarse con los animales y acceder a su conocimiento instintivo, como ocurre en el chamanismo.

Llevarla en ceremonias de iniciación representa los grados de iniciación; renacimiento; garantía de inmortalidad. Las pieles blancas o negras de animales o aves que se llevan en ritos de esta índole simbolizan las dos naturalezas del hombre, así como lo manifiesto y lo no manifiesto.

La muda de piel, como les ocurre a las serpientes, representa quitarse al “hombre viejo” para ponerse al nuevo y recuperar la juventud, alcanzar un estado más elevado y la inmortalidad.

Olfativas. Aunque la visión es el sentido dominante de los humanos, el olfato sigue siendo importante para la supervivencia porque avisa sobre las sustancias peligrosas del entorno. Los sentidos del olfato y del gusto están íntimamente asociados.

Es más probable que se evoquen emociones y recuerdos con el olfato que con los demás sentidos. El temprano desarrollo evolutivo de las áreas olfativas del encéfalo y su conexión con el encéfalo primitivo sugieren que el olor es vital para la supervivencia.

Las sustancias aromáticas liberan moléculas de olor en el aire. Cuando las inhalamos, entran en contacto con dos regiones de tejido grasoso en la punta de cada fosa nasal detrás del puente de la nariz. Estas regiones olfativas, contienen cerca de 5 millones de células nerviosas. Las células están provistas de cilios proyectados en la capa mucosa de la nariz y son estimulados por moléculas aromáticas específicas. Al ser activadas por un olor, las células envían señales eléctricas a un sitio en la base del cerebro, el bulbo olfatorio. A su vez, éste envía señales a zonas más profundas en el cerebro. Una de estas áreas, el sistema límbico, es responsable de las emociones. Por ello, aún los olores más efímeros pueden traernos recuerdos y emociones.

Las memorias gustativa y olfatoria nos retrotraen más atrás en el tiempo que las visuales o auditivas. Marcel Proust escribió (1871-1922) “El olor y el sabor permanecen todavía mucho tiempo, como almas, para recordar el edificio inmenso del recuerdo”

SIMBOLOGÍA.

Percibir olores. Es más relación: sonido-audición-oreja-palabra-aliento-soplo-hálito-nariz-espíritu; significan el aliento que sale de las narices o de la boca. Este hálito posee  una acción misteriosa; se le compara al viento. El aliento tiene universalmente el sentido de un principio de vida.

Se señala  a propósito de la respiración que las dos fases de estas, los dos alientos eran evolución-involución, manifestación y reabsorción. Según en el origen Olor, aroma; el órgano del olfato descubre las simpatías y las antipatías, orienta los deseos o las palabras.

Gustativas, El gusto también es útil para la supervivencia. Las sustancias venenosas suelen saber mal (las mayorías son amargas), mientras que las nutritivas tienen buen sabor (ya sean dulces o saladas). Gracias al olfato y el gusto, los animales evalúan y reconocen lo que comen y beben.

La lengua es el órgano más importante para la detección de los sabores. Es el órgano muscular más flexible del cuerpo, como muestran sus funciones tanto alimentarias como comunicativas. Tiene tres músculos interiores y tres pares de músculos que la conectan con la boca y la garganta. Su superficie está tachonada de pequeñas protuberancias denominadas papilas. Otras partes de la boca como el paladar, la faringe y la epiglotis también pueden detectar sabores. Los órganos del gusto son las papilas gustativas, de las que existen alrededor de 10,000 en la boca. Las papilas gustativas se localizan principalmente sobre la superficie de la lengua, pero también hay en el paladar, la garganta y las amígdalas. Cada una es un grumo de cerca de  50 células nerviosas detectoras dentro de un poro. Al entrar los alimentos o bebidas a la boca, la saliva los disuelve y se liberan sustancias químicas que estimulan filamentos diminutos en las células gustativas. Éstas envían impulsos a lo largo de fibras nerviosas hacia el cerebro. Las papilas en la lengua se agrupan según los tipos de sabor. Directamente lo dulce con la punta de la lengua, lo salado al centro, lo ácido a los lados, y lo amargo en las partes traseras de la lengua. 

SIMBOLOGÍA

Boca abertura por donde pasa el soplo, la palabra y el alimento; la boca es el símbolo de la potencia creadora y más particularmente, de la insuflación del alma. Órgano de la palabra y del soplo verbo-espíritu, simboliza también un grado elevado de conciencia, un poder organizador por medio de la razón. Pero este aspecto positivo entraña como todo símbolo lo opuesto. Posee la fuerza capaz de construir, animar, ordenar, y elevar; es igualmente capaz de destruir, matar, trastornar y abatir; la boca destruye tan de prisa como edifica sus castillos de palabras. Abrir la boca significa el juicio, el poder de la palabra y la expresión de las palabras poderosas.

Como el ciego está dotado de clarividencia, el hombre sin boca es orador, poeta de un lenguaje distinto al común. El simbolismo de la boca bebe en las mismas fuentes que el del fuego y presenta igualmente el doble aspecto creador y destructor. Es ahí el punto de partida o de convergencia de dos direcciones, simboliza el origen de las oposiciones, de los contrarios y de las ambigüedades.

CORAZÓN. El corazón es la fuerza conductora del cuerpo. Este poderoso órgano, del tamaño de un puño cerrado, está entre los pulmones, algo inclinado hacia el lado izquierdo. Trabaja sin descanso y envía cerca de 5 litros de sangre por minuto a los pulmones y alrededor del cuerpo para que el oxígeno llegue a todas las células.

Late alrededor de 3,000 millones de veces durante una vida humana promedio. Su músculo especial se contrae automáticamente sin recibir instrucciones del cerebro. El corazón bombea sangre pobre en oxígeno de su lado derecho a los pulmones, y envía sangre rica en oxígeno de su lado izquierdo al cuerpo.

El ciclo del corazón. A la simple  acción de bombeo del corazón se le llama palpitación. En reposo, el corazón late a un ritmo de 60 a 80 palpitaciones por minuto, en ejercicio extenuante puede llegar a 200 palpitaciones.

Dentro del corazón las válvulas de un solo sentido impiden que la sangre circule en dirección contraria. El sonido característico  de los latidos lo ocasionan estas válvulas cuando se cierran. Un latido tiene tres fases: en la diástole, el corazón se relaja; en la sístole auricular, las aurículas (cámaras superiores)  se contraen. El nodo sinoauricular, marcapasos natural  del corazón, regula la duración de estas fases enviando impulsos eléctricos a las aurículas y los ventrículos.

SIMBOLOGÍA

El corazón, órgano central del individuo, corresponde de manera muy general a la noción de centro. Si Occidente hace de él la sede de los sentimientos, todas las culturas tradicionales localizan ahí por el contrario la inteligencia y la intuición: ocurre quizás que el centro de la personalidad se ha desplazado, de la intelectualidad a la afectividad. Pero ya advierte Pascal que “los grandes pensamientos vienen del corazón”. Puede decirse también que, en las culturas tradicionales, el conocimiento se entiende en un sentido muy amplio, que no excluye los valores afectivos.

El doble movimiento, sístole y diástole del corazón hace de él también el símbolo del doble movimiento de expansión y de reabsorción del universo. Dios, corazón del mundo, se manifiesta según las seis direcciones del espacio. Alláh es denominado corazón de corazones y espíritu de espíritus. Él se eleva hasta el principio de la luz. La luz del espíritu, la de la intuición intelectual, de la revelación, brilla en la caverna del corazón. El órgano de una tal percepción es,  según el sufismo, el “ojo del corazón” expresión que hallamos también en numerosos textos cristianos, y especialmente en San Agustín. El corazón, enseña el maestro taoísta Lie-tse, es “es el señor del aliento”; esto pudiera explicarse solo por la analogía entre el ritmo cardíaco y la respiración, identificados en sus funciones de símbolos cósmicos. Pero sobre todo, es en cada hombre el centro de la vida, de la voluntad, de la inteligencia.

“El corazón de un hombre es su propio dios y mi corazón estaba satisfecho de mis actos”, está escrito en la biografía de un discípulo de los sabios. Así el corazón es en nosotros el símbolo mismo de la presencia divina y de la conciencia de semejante presencia. En la tradición bíblica, el corazón simboliza el hombre interior, su vida afectiva, la sede de la inteligencia, y la sabiduría. El corazón es al hombre interior lo que el cuerpo es al hombre exterior. Es en el corazón donde se encuentra el principio del mal; el hombre se arriesga siempre a seguir a su corazón malvado: la perversión del corazón proviene de la carne y de la sangre, “amar de todo corazón”, dirá que el corazón es el primer órgano que se forma y el último en morir, de donde la expresión “de todo corazón” significa hasta el último suspiro. Según un antiguo filósofo, el corazón de piedra del hombre debe convertirse en un corazón de carne. Los “sabios de corazón” tienen el espíritu de sabiduría.

Según la psicología musulmana el corazón sugiere los pensamientos más escondidos, más secretos, más auténticos; constituye la base misma de la naturaleza intelectual del hombre.

En las tradiciones modernas el corazón se ha convertido en un símbolo del amor profano, de la caridad en cuanto amor divino, de la amistad y la rectitud.

HOMBRE. El estudio del simbolismo en el Dibujo no es una simple cuestión de erudición. Tiene que ver con el conocimiento que tienen los hombres de sí mismos: su constitución anatómica y su pensamiento ambidextro.

El simbolismo es instrumento de conocimiento y el método de expresión más antiguo de la humanidad y también fundamental, revelador de los aspectos de nuestra  realidad y, que  se escapan a otros medios de expresión.

“… la propiedad más importante del arte simbolista radica en no fijar nunca conceptualmente la idea ni expresarla directamente” Jean Moréas. Le Figaro Littérraire. 1886

El propio hombre no ha dejado de percibirse como un símbolo. En numerosas culturas, desde las más primitivas, se le describe como una síntesis del mundo, un modelo reducido del universo, un microcosmos. Es el centro del mundo de los símbolos. Numerosos autores, desde sabios hasta teólogos e investigadores han señalado las analogías y correspondencias que se encuentran entre los elementos del compuesto del ser humano y los elementos que componen el universo; entre los principios que gobiernan los movimientos del hombre y los que rigen el universo.

Aunque la dimensión total de un símbolo no pueda ser captada por la palabra escrita ni confinada dentro de los límites del  diccionario, existe, sin embargo, un amplio campo simbólico que se ha convertido en tradición a lo largo del tiempo, y constituye, a su vez un lenguaje internacional que trasciende  los límites normales de la comunicación.

Más aún, podemos decir que, si bien es imposible limitar el símbolo a un simple significado y definición, si podemos proporcionar o indicar un punto de partida para realizar un viaje de exploración en dos direcciones, una búsqueda de la mente y el espíritu, de profundidades interiores y alturas externas, de lo inmanente y lo trascendente, de los planos horizontal y vertical. El uso simbólico, mediato en sí mismo, puede conducir a lo inmediato y a la aprehensión directa

El simbolismo no sólo es internacional, sino que va extendiéndose con el paso de los años. Tiene la virtud de contener en unas cuantas líneas convencionales el pensamiento de las distintas épocas y los sueños del género humano. Enciende la imaginación hacia la creatividad y nos lleva al lugar del pensamiento no verbal: el Dibujo.

“Artista, tú eres sacerdote: el arte es el gran misterio y si tu esfuerzo lleva a una obra maestra, entonces un rayo de lo divino desciende como a un altar” Manifiesto de los rosacruces. 1892.

Apuesta de Jorge Chuey. Autores Implicados: RITA CARTER. “CEREBRO HUMANO”. ROBERTO WINSTON, “HUMANO”.

JEAN CHEVALLIER. “DICCIONARIO DE LOS SÍMBOLOS”. ROOB ALEXANDER. “ALQUIMIA & MÍSTICA”.

TEMÁTICA

Recorro mi cuerpo.

Ensayo de Jorge Chuey. Proyecto de Autor.

La divina forma humana

El Microcosmos. “El mundo es en su primera acepción la totalidad de lo que hay, consistente en cielo y tierra (…) Pero en su segunda acepción mística se lo denomina atinadamente hombre. Pues al igual que todo lo que está hecho de los cuatro elementos, el hombre se compone de cuatro temperamentos (…) “

(San Isidro de Sevilla, 560-636. De natura rerum)

Cómo la más bella y perfecta obra de Dios, el hombre tiene un cuerpo más armonioso que el resto de las criaturas, un cuerpo que contiene todas las cifras, medidas, pesos, movimientos, elementos (…) y todo en él, como sublime obra maestra, alcanzó la perfección (…) No hay miembro del cuerpo humano que no tenga correspondencia con un signo celeste, una estrella, una inteligencia, un nombre divino en el arquetipo divino. La forma entera del cuerpo humana es redonda (…)

(Agripa de Nettesheim. De occulta philosophia) (1486-1535) que influyó en la obra de Durero.

Después de traer el tiempo pasado y resucitar los sueños ya muertos, quiero detenerme ahora y contra la nostalgia y el recuerdo, reclamo el derecho de volver a traer dentro de mi cuerpo a aquél viejo loco por el dibujo y la divina forma humana; a los siete años realicé la ceremonia de iniciación para rendir el culto al dibujo, a los dieciséis tuve la primer clase de anatomía, aunque el tiempo se lo lleva todo, incluso mi memoria, pero aún hoy sólo me invento mediante el recuerdo.

A los cincuenta publiqué infinidad de “dibujos”  erótico pornográficos.

Pero nada de lo que hice antes de los setenta merece tomarse en cuenta.

Es realmente desesperante poseer una memoria que comienza demasiado pronto y que perdura por mucho tiempo. Hay cosas que me gustaría olvidar… a los setenta y dos estaré aprendiendo algo acerca de la verdadera esencia de la naturaleza del cuerpo, de la naturaleza del Ser, de la montaña sagrada, de los ríos, de los mares y de las cosas. Por lo tanto cuando tenga ochenta años habré hecho aún más progresos; a los noventa no intentaré penetrar el misterio que envuelve al cuerpo, sino de vivir dentro de él, a los cien ya habré alcanzado un estado maravilloso, y cuando tenga ciento diez, todo lo que haga –aunque interprete sólo un punto o una simple línea- tendrá vida, pues deseo conocer la locura antes de envejecer.

Súbitamente me  topo con la divina organización.

Sugerencia de indicios  sobre el cuerpo y de mente perversa. ¿Anatomía?

La necesidad académica para retornar al origen, o simplemente de un arreglo cultural; acepto la propuesta para iniciar  una reunión con personas que conocen de Artes Ciencias y humanidades. Abro de nuevo el área de mi  mayor deseo; hablar de anatomía; el conocimiento y los procesos intelectuales de la mayor maravilla del mundo, el  cuerpo humano.

Así de simple, ¡mírame como tiemblo! volví a escuchar la voz incomoda, como ese sonido que llega sin querer hacer ruido y  que no quiere ser sonido.

Filosofía para  la anatomía humana,  el deseo para  reunirse y platicar con los que  sí saben, interesante apuesta educativa de conversatorio,  sobre la existencia de los divinos indicios del cuerpo. No controlo mi cuerpo; estoy en sus manos y me lleva adonde  él quiere.

Deseo acercarme; deseo aproximarme; quiero definir de manera sencilla mi gravitar  en el dibujo  dentro de mi cuerpo; como servidumbre humana o cómo un afán de acariciar el  cuerpo; o simplemente sólo necesito enunciar huesos y músculos.

Hoy, deseo  transformarme en un libertino; vivir en el libertinaje; para poder encontrar en mi cuerpo la libertad del  pensamiento…

A partir de esa extraña partícula experiencial que está en mi  cuerpo.

Es como aquella “la partícula de Dios” que mencionaban los físicos modernos, está arriba, abajo y en todo lugar; pero igual  y no se le puede ver. Es la utopía, que  me provoca para iniciar este ensayo sobre la clase de anatomía.

Soy cuarenta billones de células. En su seno se producen cientos de millones de reacciones químicas cada segundo, unas cifras que dan vértigo. Soy un holding a cuyo lado palidecen las más sofisticadas multinacionales. La muralla que me rodea 4m2 de piel, está sembrada de sensores, detectores de impactos, de temperatura…Dispongo de un sistema de aire acondicionado, los poros; de un servicio de información, los cinco sentidos; de comunicaciones rápidas, los nervios, y más lentas, las hormonas; de una defensa inmunitaria y, por último de una dirección general, el cerebro, encargada de arbitrar en los conflictos y de velar por la sustitución del personal, la procreación.” André Giordan. 2000.

…cuerpo humano de apariencia hermosa y divina; se le ve  cosa sencilla, pero es cosa demasiado compleja y pensante. Mal hablado, mal encarado, mal oliente, lleno de hueva, y de lenguajes obscenos. Cuerpo industrializado; mecanizado, materialista, consumista y trágico;   prueba de que está lleno de otras cosas: agua; huesos; órganos; músculos; tejidos, sangre, espermas, óvulos  y genes; es material demasiado denso e impenetrable.  Cuando intento meterme adentro de su espacio íntimo, este  se vuelve loco; próstata, bilis, emociones,  cáncer. Lo vuelvo a agujerear, lo empiezo a desgarrar… y el divino cuerpo aguanta todo.

Pero es, ante todo y sobre todo,  una extensión del alma… mi cuerpo no está solo ni vacío. Junto a mí hay  otros cuerpos, órganos, piezas, tejidos, rótulas,  falanges, humores; olores genitales, seminales y flujos vaginales;  sonidos, pero  también está lleno de mí mismo; yo soy lo que me rodea, yo soy el espacio donde estoy, yo soy mi cuerpo, yo soy mi mundo, y el mundo está estructurado alrededor de mi centro sensorial y corpóreo.

Un caos divino que esconde su desorden pero también su orden, donde germinan esperanzas y placeres, obligaciones y logros… una sed masiva de conocimiento que para muchos ofrece sentido a la vida del cuerpo.

…De pronto, dejando de un lado mis sueños, me encuentro con mi memoria, fuente del manantial del dibujo. Nada graba tan fijamente en mi memoria alguna cosa como el deseo de olvidarlo todo. Me veo en el antiguo santuario del arte; ahí me pasé los días, ahí me pasé los años, allí encontré el primer amor, taller antiguo donde  inicié la clase de anatomía: manos que miran y piensan, ojos que dibujan y saben escuchar; desde entonces admito que mis ojos y mis manos se encuentran en todas las partes de mi cuerpo… y no los puedo controlar, me llevan a donde ellos quieren; láminas anatómicas, bajorrelieves de huesos,  músculos, imágenes simbólicas sobre la divinidad del hombre. De maestro hermético que huele a pasado,  y con la edad cada vez estoy más consciente de mi deuda con la riqueza de aquella vida en el antiguo santuario del arte.

También ahí inicia la  gran pasión, descubrir el dibujo dentro de mi cuerpo.  Por eso ahora me significa también, tierra sagrada. Poder disfrutar de los recuerdos de la vida es vivir dos veces; recordando soy quién soy y quién no puedo ser y contengo dentro de mí el poder de las palabras herméticas que me llegan de otro tiempo, de otros espacios. Sólo tengo que meterme para adentro,  asomarme, y vivir en romance con mi  memoria.

Sin embargo mi memoria representa; aparte del manantial de dibujo, los deseos, satisfechos o fallidos. Súbitamente aparece aquel vacío; puerta de todas las maravillas, por donde entran y salen: información, sensaciones, desperdicios, humores; tengo acceso a los cinco sentidos llenos de órganos, pero ellos piensan y preparan mi relación con el mundo.

La cabeza no está hecha más que de agujeros; vitales, pero que también son mi perdición de vida cotidiana y cuyo centro de vacuidad representa muy bien el espíritu, el punto del alma, el gran vacío, la nada y el todo.

Pupilas, fosas nasales, boca, orejas, grandes extensiones sensoriales; son agujeros de salidas, entradas o llegadas, pero cavadas fuera del cuerpo. A un lado los otros agujeros, los de abajo, que son la esencia de vida y evacuación.

Esta concentración de orificios está unida al cuerpo por un delgado y frágil canal, el cuello atravesado por la médula y algunos vasos dispuestos a hincharse o a estallar. Ningún músculo en ella, sólo tendones y huesos que contienen  la sustancia blanda y gris con gran capacidad mental, que incluye el aprendizaje, la memoria, y el pensamiento; es la inteligencia y también el pendejismo; que ocupan todo el espacio del arte y los mil nombres que tiene el dibujo como dueño de los lenguajes; cuna de los opuestos; masculino-femenino. El cerebro  prolonga su hábitat  por todo el cuerpo: es mano, es ojo, es piel, es oreja, es nariz, es boca. El cuerpo es  movimiento  y actividad intelectual. Y entre esos órganos, piezas, tubos, drenajes, se encuentra la tienda más importante de mi cuerpo: el panóptico; desde donde se vigila precisamente la creación y la procreación de la vida.

…Luz que penetra los ojos y  permite conocer mi mundo interior y comprenderme yo mismo; luz vital  que me hiere para poder ver los mil colores del alma que está extendida por todas partes a lo largo de mi cuerpo.

Un día dijo Descartes, al referirse al alma y al cuerpo, “está enteramente por todas partes de él, en él mismo, insinuada en él, escurrida, infiltrada, impregnante, tentacular, insuflante, modelante, omnipotente”.

…Sonidos que llegan sin ser escuchados, corrientes vibratorias del río de la vida que enajenan  las fibras nerviosas para llegar a lo más profundo del corazón. Identifico el sonido y localizo al que habla y sé lo que me conviene. Me sintonizo con ritmos y melodías y mi cuerpo puede guardar el equilibrio, todo esto, y más,  los llevo ocultos  dentro de mi cabeza.

…El cuerpo, la piel, capa nueva o vieja, pero agujereada por billones de poros, orificios vitales; todo el resto es pura literatura anatómica fisiológica y médica. Músculos, tendones, nervios, y huesos, humores, glándulas y órganos con funciones cognitivas, son meros formalismos de función.

La piel del cuerpo es como la piel del libro de Artista a través de los siglos…

Más la verdad es que la piel hace contacto, auténtica extensión sensorial expuesta, completamente orientada al afuera al mismo tiempo que sirve de envoltorio del adentro, de un costal lleno de ruido de tripas producido por las   flatulencias intestinales y de olor a humedad, nauseabundos.

La piel toca y se hace tocar, y se deja tocar. La piel se acaricia y halaga, se lastima, se despelleja, se rasca. Es irritable y excitable. Toma el sol, el frío y el calor, el viento, el polvo, la lluvia, deja marcas del adentro; arrugas, granos, verrugas, excoriaciones y marcas del afuera, a veces las mismas o se aumentan  grietas, cicatrices, quemaduras. Piel, también siente el dolor del alma. Sin el tacto, la vida cotidiana sería casi imposible

…El cuerpo retiene el olor, los aromas y percibe sabor de alimento de sobrevivencia; y esto los almacena en una gran memoria. Dos órganos que están en contubernio más que con los otros tres. Salado, ácido, dulce,  y la amargura del corazón; estos sabores  son de arraigo encadenado  en nuestro cuerpo y determinan nuestro carácter.

…El  cuerpo, ese guiñapo, piltrafa humana, tanto es su valía, su divinidad, su belleza, tanta su hermosura, y de tantas necesidades, que merece que se piense en él.  Si, hasta es en lo único en que pensamos.

Al llegar el amanecer  el despertador te zarandea y  te das cuenta que el cuerpo no es nada espléndido, ni generoso, no le cumple a uno todos los días de la misma manera y en un descuido se nos arruina todo y la verdad es que cuesta trabajo abrir los ojos.   Sólo basta con entrar a la soledad del cuarto de baño para mirarse al espejo, incluso después de una noche de sueño completo, puede resultar una terrible pesadilla cuando te miras en el espejo de la vida  y más si estás desvelado, crudo o simplemente cansado; ojos borrosos, oídos que se quejan, boca pastosa y aliento sutil.  El encanto de la existencia se termina y empieza la batalla entre la luz que ilumina, el espejo y el cuerpo.

Uno tiene que salir vencedor para prevenir cualquier colapso en ese infierno que se convierte “el cuarto de baño” tan íntimo. Tu actitud debe ser más prudente y valiente, más higiénica, con agua fría o caliente; cuanto antes deshacerse de la mugre existencial que obstruye tu pensamiento y determina tu carácter al empezar el día.

Repitiendo esto, a la manera de Émile Cocué, creador de un método personal de autosugestión, si alguien, encogido al máximo, recorriese la superficie de mi cuerpo, descubriría un paisaje extraordinario.

Y es que los relieves de mí cuerpo no tienen nada que ver con un jardín bien diseñado, cuidado con esmero, recién peinado y rastrillado, con las avenidas trazadas con tiralíneas. Si contemplamos las fotos obtenidas con el microscopio  electrónico, el traje de carne rosa, amarilla o negra que me viste, según las latitudes geográficas, vale más que cualquier safari por África.

…El pelo. Un oquedal arisco, inextricable, poblado de troncos gruesos o delgados  que crecen en todas direcciones. Entre cien mil y ciento cincuenta mil de estos troncos, rubios, morenos, rojos o blancos adornan la cabeza de un adulto sano, de buenas o de malas costumbres; y crecen uno a uno,  cada día  irremediablemente.

…La frente. “Las estepas del Asia Central” más o menos áridas, como explicaba el cirujano Raymond Vilain, añadiendo que “la tierra se cuartea bajo el sol” y que “anchas escamas de queratina; la parte rígida de las células de la piel, se forman y se desprenden de ella”. Acá y allá se mecen finos juncos; el vello de húmedos tallos; el sebo. Cuando la temperatura sube, columnas de sudor, brotando de una multitud de pequeños pozos, las glándulas sudoríparas, se ponen en acción y riegan los alrededores de un limo resbaladizo de penetrante olor.

…El mentón masculino. Un promontorio tapizado con unos quince mil menhires; los pelos de la barba, que crecen un centímetro al mes, si es que una navaja mañanera no viene a segarlos.

…El tórax. O bien una sabana herbosa; en el hombre, o bien una meseta flanqueada por dos cerros simétricos y ondulantes en la mujer.

…Las axilas. Una selva tropical, lujuriosa, una maraña de lianas empapadas, en verano, por unas lluvias torrenciales y pestilentes.

…El ombligo. Un abismo en el que se amontonan desordenadamente polvo, restos textiles y residuos alimenticios; a pesar de haber sido el origen de la sobrevivencia.

…La palma de las manos. Una sucesión de crestas perforadas por cráteres; los poros, con erupciones benignas de sudor.

…Las uñas. Una capa de dureza y esterilidad absoluta, el desierto de la sed, un zócalo impasible, donde nada se pega, nada crece, nada vive; pero son  vestigios de garras de defensa social.

¿Pero que se oculta detrás de mi cuerpo? puesto que lo que veo de mí en el espejo no soy yo, sino la parte muerta de mi individuo, la que se irá con el próximo regaderazo. Todo eso junto hace que yo sea yo.

Ahora regreso con los alquimistas de la otra física y los antiguos místicos y miro mi Cabeza, en ella se expresa la dualidad esencia-substancia; materia-energía; espacio-tiempo. Concentrada en el círculo, forma perfecta, que simboliza  la  bóveda celestial. Esta misma polaridad está presente en el esqueleto del hombre cósmico. Lo sólido el elemento tierra, es el armazón material del universo: los “huesos del mundo. Tras ese armazón duro se encuentra la fuerza que lo anima: su médula. Por eso el esqueleto no representa sólo a la muerte, sino al principio de regeneración.

Pero sí los huesos son materia-energía, los dientes son espacio-tiempo. Son asimismo símbolos de las estrellas, y a nivel atmosférico se los asimila al granizo, mientras que desde el punto de vista terrestre son las piedras y las rocas. Los colmillos representan además a las fuerzas complementarias del universo. Las “muelas del juicio” a su vez, se consideran uno de los asientos de la inteligencia. Y es que los dientes participan del simbolismo del cráneo, la bóveda celeste y de la cabeza, símbolo a su vez del sol, cuyos rayos son los cabellos, y cada cabello representa un canal a través del que se desplazan hacia el resto del universo las fuerzas superiores de la divinidad.

La importancia del color tampoco escapa al simbolismo mágico. El rubio resalta su carácter solar. El rojo, sin embargo es tenido como un símbolo maléfico. El cabello negro, en cambio, se asocia a las fuerzas telúricas o a la noche cósmica, o al propio espacio entre las estrellas.

Cabeza y cabellos son las raíces del árbol micro cósmico el universo perceptible comienza a partir de este punto. Un abismo separa estos dos mundos “ideales” del universo: la garganta, donde se sitúa la esfera invisible en el árbol de la vida.

La columna vertebral es el eje que une todos los mundos de arriba-abajo y, también el pilar sobre el que se sostiene el universo; un pilar que es la columna vertical de Dios, es la escala por la cual bajaban y subían, ángeles.

Por cierto, una representación muy acertada de los impulsos nerviosos que bajan a través de la médula espinal. Descendiendo por la columna nos encontramos con el corazón; “el dios dador de vida”, es el sol del sistema que es cada ser humano, cuyo calor anima al resto del cuerpo. Ésta identificación del corazón con el sol se expresa en forma dramática en esa poética de los antiguos mexicanos.

El poder del centro. La misma función de centro cumple el ombligo. A partir de ese punto parece formarse el embrión humano, quizá ese punto mítico desde el cual se inició la expansión del dibujo… El esternón actúa de eje entre ambos centros, ombligo y corazón; y también los relaciona con los pulmones por los cuales circula el aliento y el aire, la atmósfera propia del hombre.

Por otro lado el esternón conecta dichos centros con el aparato digestivo y los intestinos, donde se almacena el poder mágico, y con el hígado al que siempre se le ha atribuido la sede de los aspectos burdos de la inteligencia, como la cólera. Las vísceras abdominales son la fragua donde se transforman las fuerzas y las energías.

Si seguimos descendiendo llegamos al final de la columna, que sirve de sostén a los dos mundos y cerca de estos puntos están las manos que piensan.  En  los genitales se sitúa la fuerza generadora, la fábrica de la vida. A partir de ahí, se “cristaliza” el universo físico. Esta esfera de la vida que se sitúa en ese punto se le llama “fundamento”.  Las piernas actúan como sostenes intermediarios entre el origen de la energía y el mundo terrenal.

Se trata de símbolos de fuerza y estabilidad en todas las culturas.

Las rodillas, sin embargo, son las que permiten la movilidad. Conocer ese punto equivale a conocer el mundo. Los pies por último, representan el punto más sólido de la creación, el auténtico mundo que percibimos. Corresponde a la última esfera en el árbol de la vida dividida en cuatro porciones para representar los cuatro elementos.

Con los pies, las divinidades que representan al hombre miden las dimensiones del universo. Curiosamente, el talón es el punto débil y la herida en esa parte del pie supone una ruptura entre el universo visible y el invisible.

Ahora puedo apreciar de cerca  la visión mítica-mágica del mundo que hemos habitado desde tiempos ancestrales y comentar como cada parte de nuestro cuerpo como divinidad, participa con las fuerzas del universo, pero que hemos olvidado que somos hijos de las estrellas…y, también somos las mismas estrellas. Hablaríamos  en tono profético de tiempo venidero en el que no habrá más hombres espirituales, sino solamente psíquicos digitales que ignorarán  y rechazarán lo que pertenece al espíritu del hombre. Y olvidarán que el cuerpo es la concepción divina del caos universal.

Mi cuerpo es un joven mayor que desea estudiar la forma para poder  modificar mis sueños… gracias… Jorge Chuey. 2013

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Dibujo el gran mitote, enigma del cuerpo.

Ensayo de Luis García Guillén. Proyecto de autor.

Vida y muerte,  respirar y respirar; la mirada atenta, los ojos dilatados, en una senda, un rayo iluminado; un trazar a tientas; tacto visual es recorrido del cuerpo, y mi estimado amigo, todo ocurre, todo está sucediendo.

El dibujo como vida más allá del contenido, el dibujo como transformador del individuo, reconfiguración de la realidad, es -a mi parecer- la intención medular que puede tener todo trabajo, desde la reconfiguración teórica, hasta su práctica y su enseñanza. Terreno fuerte y difícil, enseñar a dibujar, ¿no sería más sencillo inducir al proceso creativo por medio de la plástica inmediata, la poesía de la incompletud, a imagen esbozada, el croquis, el diagrama, el tatuaje de tiempo. Los versos también dibujan, codifican, acomodan el pensamiento, también lo esboza.

No temas amigo, no vaciles, este trabajo tiene por primera consideración, la alquimia extraña de la poética, el recurso literario, la de los conceptos polisémicos, alquimia conceptual, hasta la imagen muda. La imagen verbo, existir en expresión cambiante como inducción a esa parte del dibujo que se denomina comunicación,  y esto es lo interesante: ¿qué se comunica?, ¿que se transfiere?, ¿no es el dibujo como lenguaje y como consideración artística sujeto a cambios?, replanteamientos: ¿que se deposita en la mente humana, en su aparato complejo, su nóumeno? Encarnar el proceso creativo, interno que se denomina Dibujantica.

El hombre es complejo, tiene en su proceder los estímulos, la información transformada por la memoria y la imaginación, contenidos introyectados y sujetos a cambios por procesos aleatorios que se entremezclan con lo más íntimo del individuo su historia de vida, y salta al paso en la imagen dibujada, como lenguaje, como imaginario. Las estrategias del dibujo en este caso, sus procederes son la historia de los deseos y compulsiones, intenciones racionales o razones sentimentales que acompañan al tema, a la ejecución y al desarrollo de este extraño y propio imaginario, por tanto difícil es decir que el dibujo esta apartado de la vida, de una manera u otra el cuerpo tiene memoria y habla el lenguaje cabalístico y oculto, reconfigurado de la realidad.

El dibujo recorre,  como una partícula que hiere el espacio, lo transfigura. Rasguño del instante, intestinos hablando por medio del ejercicio muscular y electromagnético, el trazo, rayar y rayar, es multiplicar limites en un espacio vacío, como se hace evidente, que muestra en su paso, carga significativa, línea que termina teniendo sentido.

Hablar del dibujo es hablar de un proceso en el cual se transforma una realidad, y se devuelve con una carga significativa. Los materiales, los procesos y los objetos a los que está destinado su desarrollo están íntimamente relacionados entre sí, por una intención, un impulso; la del hacedor.  En el arte contemporáneo, respirar es como parpadear, en el corazón dilatado, la percepción alterada por la información y el recuerdo son la base que se repliega en la coherencia cardiaca, la del cuerpo hablante en coordinación ojo-mano, percepción-cuerpo.

Los registros viscerales de las entrañas y los datos intelectivos, en el dibujo, son parte de esa percepción que se poetiza con el material, hay una traducción de la imagen, en los materiales, el papel, el formato y la idea es intención-imaginación; como discurso expandido, lenguaje de la línea, el contorno, la imagen dibujada; Maraña de líneas; desnudar la forma, penetrar y vivir en el misterio. Dibujar es devenir forma, dialogar con el espectador por medio de lenguajes figurativos y abstractos. Lo concreto y lo sintético.

Considerar que el dibujo se enseña, es considerar que se puede transmitir de una manera, cerrar los posibles, la variedad. En el arte dibujar es expresión y no está supeditada a la repetición de un principio, sino al desarrollo, a la particularización a volverlo propio. Por lo menos esto es lo que ocurre cuando cada mano, cada cuerpo en expresión corporal, multiplicar las visiones y no homogeneizarlo, respetar la pluralidad y la particularidad y observar los panoramas del dibujo, sus caminos recónditos y sinuosos. Caminar sus sendas, múltiples, laberínticas, vida y más vida es experiencia, vivencia que se convierte en lenguaje; realidad que se convierte en metáfora, actividad que se convierte en poesía: praxis poética.

Enseñar el dibujo en todo caso es enseñar-siendo, crear induciendo, donde que cada dibujante encarna, evoca las líneas de si lenguaje. Creación dentro de la llamada didáctica, es multiplicar esos lenguajes, llevarlos al terreno del cuerpo, del terreno del cotidiano, como una plástica propia y personal.

En este sentido las estrategias, los procederes y los materiales que se producen en el aula, son el resultado tanto de lo que propone el docente, como de lo que propone  el alumno. Sin embargo definir la línea del docente con el alumno, queda estrecha cuando en el aula los dos aprenden, los dos reconfiguran, construyen la realidad. Delimitar, nombrar, localizar y racionalizar los procesos del dibujo pueden bien, situarlo, comunicarlo, pero no pueden reencarnarlo. Los procederes del dibujo son los procederes del trabajo creativo, y dibujar parte de la construcción de la imagen, donde el dibujo es enigma, se reconfigura cuando alguien pone un punto de partida.

La vida misma, la naturaleza transformando las cosas, de ahí que no se pueda tener un punto fijo, la vida es actividad, y la naturaleza devenir. Más allá del dibujo, el no dibujo, en ese dialogo surge su pauta su reconfiguración, localizar el dibujo en ese tacto multiplicado de la lluvia; en la incisión del dedo en la piel; en las líneas encontradas entre la división de cada objeto, generando lugares. Inaugurando la idea-ejecución y el cuerpo nada desperdicia: ni  la razón, ni de la emoción; ni del cerebro, ni de las entrañas; ni del sueño en marañas figurativas, fugaces, escapa en desalientos que van a la nada, al mar inhóspito, vuele en otra reconfiguración en otra en carnación, ni los actos  vitales de la naturaleza, ni los accidentes sucediendo en los cuerpos, ni la chorreadera lineal accidental, ni la línea pensada, monótona, ni los pies descalzos dibujando en el frio, el suave frio del esbozo.

El dibujo está vivo, mira, habla, toca, resuena, delinea, des-boza, esboza, bosqueja, planea. Los planes del dibujo son las mentes en unidad, disociación e introyección. Los modos de relación son evidentes (análogos), son irracionales (metafóricos) son codificables (enigmáticos), son albureros (doble sentido), son lúdicos (tergiversan los procesos cotidianos y sociales) . Reunir las voces en el aula es darse cuenta de la abierta libertad y oposición de ciertos procederes del dibujo. Inferir en los procesos es también darse cuenta que cada cuerpo es un dibujo, cada personalidad. ¿Qué hace el profesor?, ¿Qué  hace el que asiste en ese carnaval de trazos?

En el momento en el que el murmullo se convierte en silencio, en armonía, o en el momento en el que se hace barullo, mitote. Las voces se encuentran y el proceso creativo surge. Dejar ser al alumno es arrojarlo a su propia libertad, y que encuentra y que gana.

Su autonomía es su definición de lo que hace su propio cuerpo, desde los trazos inmediatos, desde esta poética de lo indeterminado, que es la de la incompletud, de esta plástica inmediata, que tiene en lo a la mano, una vía, un camino. Es en ese momento donde la percepción se vuelve quizás más fresca, ese lugar de des-inhibición se conjuga con el que copera. El dibujo implanta, no define; el dibujo pregunta, no responde; el dibujo deja inconcluso, no concluye; el dibujo pone en movimiento la rueda de los ciclos, los millones de trazos en vórtice infinito.

Y, entonces, ¿qué se cuece en el dibujo? Las sombras, ¿que se agotan? Las representaciones, las interpretaciones, el alma del dibujo es la no definición, el lugar que completamente se está vaciando, en un digerir constante, caminar es encarnar los trazos, cuestionar los materiales, trabajar y pensar con las manos y utilizar todo el cuerpo, someterse en el impulso que corre en una energía que pasa desde el meñique, la tierra indeterminada, pasa por el deseo, ese sexo que se conecta con las vísceras, las entrañas, bombea en un complejo árbol desde el pecho dilatado, y recorre el cenit, en el ojo de la razón, en esta vía en ocasiones la punca es la razón, entonces, porque siempre la razón debería ser la intención, aclarar la intención significa hacer partícipe a la razón, mas no es la panacea, por eso el cuerpo complejo, el inconsciente busca en la poesía, las palabras que en un extraño y enmarañado lenguaje, las haga incomprensibles y las haga reaccionarias, interpretativas, connotantes y porque no decirlo enigmáticas, simbólicas.

Símbolo es entropía y pregunta, en esa dualidad se encuentra su complejidad. Entonces el dibujo, como música, como tacto, como esbozo derramado en el papel, como tachón incompleto es el registro de una experiencia y no debe prejuzgarse y con esto quiero decir que no sea la razón la primera, sino la entraña, el atento observar, apreciar, y dejarse llenar.

De tal modo el dibujo abierto a las capacidades expresivas, a las posibilidades de creación, a la puerta abierta del tercer ojo anidando en todas partes del cuerpo, como un cáncer maniaco, meditación cardiaca, es siempre des-contextualizar, ¿Por qué entonces aclarar conceptos?

Un concepto cambia, muda su símbolo en el momento en el que está a lado de otro concepto, palabras y palabras dibujan a cada renglón, cada parpadeo.

Parpadeo palpitante, corte y desdibujar, volver a esbozar, caminar y caminar, el movimiento deforma, des-bozar es devastar, quitar es negar y negar es inquirir, inquirir es reducir, reducir es abstraer, y abstraer es dejar en lo elemental, elemental es buscar su esencia y desde esa esencia lo propio, lo de su patria su autonomía.

Dibujar en este sentido seria el terreno propio del alma de quien dibuja, de todas las estructuras, modelos, sendas, materiales, procederes y saberes que unidos en el extraño mundo enmarañado del individuo se multiplican en la hoja, más allá del entender. En el aparato de reacción donde el cuerpo sufre la energía electromagnética de un estímulo. Por tanto el que observa el desarrollo del planteamiento de las estrategias por medio del alumno, no puede sino dar testimonio de este cuerpo cámbiate, del dibujo, de este polimórfico proceso reencarnante, mutante y transformable, que es el dibujo. Puente de diálogos, evocaciones, sensaciones, impresiones y proyectos que cada individuo tiene guardado, por tanto también dentro del testimonio está el estimular, el inducir y el dejar ser.

El dibujo replantea realidades, cosas que en concreto nacieron de abstracciones, la complejidad de los mundos del dibujo es el de la multiplicación de sus lenguajes. La sistematización e interacción de sus materiales, sus principios. Formalizar y legitimar ciertas locuras íntimas que se gestan en espacios posibles, en su vacuidad de lo posible.

Por tanto generar los ejercicios, sistematizarlos, aplicarlos, reorganizarlos y cuestionarlos significa plantear estrategias, y cuando la realidad las rebasa, cuando un alumno rompe con esa estructura, esa estrategia y sugiere, entonces es cuando se enriquece, lo mismo cuando los procederes y las técnicas asisten a la producción del que dibuja.

En el momento mismo en que el alumno es su propio cuerpo, sus propios ejercicios; cuando la solución formal, la creación misma  nace de sus ideales, sus utopías y cuando de una manera apropia los materiales, los aplica a su modo y este coincide con los esquemas universales, es cuando el dibujo se multiplica en sus posibilidades: dibujantes que embadurnan el carbón, los que apenas lo acarician, los que le dan un trazo y lo giran con las falanges, aquellos que lo latiguean, algunos, sobre de ellos experimentan con el agua, la acuarela. La estrategia encarna en cada cuerpo, trazos que sobre el polvo del grafito apenas sugieren formas, o aquellas que las indican con claridad, El dibujo se desenvuelve como respiración de las falanges, murmullo entre manos.

Más que soluciones el dibujo plantea posibles. Por lo menos es lo que mantiene el asombro en aquellos que toman su camino. Asombrarse es buscar atentamente, contemplar, esperar en los estímulos la reacción que nos permita devolver al mundo parte de las sensaciones que nos regala el dibujo, por tanto las estrategias parten de todos lados.

De tal manera que los procederes, los llamados recursos técnicos, las formas de expresión y los conocimientos que surgen de este recorrido que es lo que denominamos investigación, inquirir en el dibujo es buscar una manifestación integral, un proceso que incluya la recepción desde el lenguaje poético y desde esa perspectiva, el análisis y el conocimiento de lo que está en el exterior se humaniza, sufre un proceso holístico, la vivencia se convierte en empatía, se significa y se simboliza. En el noúmeno se replantea, se representa y se imagina, hasta vaciarse en la expresión. Estos procederes son compulsivos, sinuosos y por lo tanto es difícil determinarlos. No queda más que el testimonio, la reunión de las tácticas, los procesos como estrategias que determinen un sendero dentro del dibujo, el acto mismo de plástica de lo inmediato, de plástica íntima, proceso de transformación social.

Percepción poética. La mente liberada de las ataduras de lo racional es dejar la polisemia, volcarse en el enigma de los discursos que se gestan en el devenir mismo de la transformación, donde lo técnico le da pie a lo simbólico, donde el significado de un determinado material es el indicio de un discurso. Parte de un cúmulo de cargas significativas que siguen su devenir en tiempo, y tiempo en proceder y proceder en dejarse llenar.

La parte poética se da en la mente, en el noúmeno, donde se mezclan y se buscan: experiencias, campos semánticos, estímulos, procesos (metaforización) donde la realidad se vuelve deformable. Modificable.

Poetizar es por tanto formas de relación y es la relación misma la estructura ausente, abducción y estructura ausente. De tal manera que el discurso se articula por medio de ciertas alteraciones del proceso sensorial, donde los silencios tienen vitalidad, respirar lo temperamentos, presentir la forma, intuirla en sus determinabilidades, un pétalo de rosa es también el ala de la mariposa, piel marchita, tiempo sobre el formato, respirar es volver el acto de creación tan sutil y cotidiano y a la vez tan fundamental. Ut pictura poiesis, es “ut dibujo poiesis” paráfrasis que defina por antonomasia el ser de la comunicación del dibujo, porque en el dibujo no se lee con los ojos racionales, sino con el dato sensible, se interpreta con las entrañas, con los estímulos cruzados, sinestesia es aroma, tacto, contracción muscular, todos ellos en lo visual. Representación, es evocación; Manifestación es advocación, naciendo de las entrañas.

A la par de la visión sinestésica, se encuentra la visión analógica, la alteridad, incidencia es proyectar lo humano en los devenires naturales, acontecimiento se convierte en incidencia; accidente en intención, y de un todo, de este estado pletórico se enraíza el proceso de plástica inmediata, trans-nombracion y descontextualización de los procesos: Un árbol cae entre el agua y dos terrenos y es el humano el que le llama puente. Un animal crea su propio caparazón (el armadillo) y es el humano el que le llama cárcel del alma, solo así, el hombre ve en lo pequeño, lo complejo; lo que es en acto, en potencia, lo visible, en lo invisible; lo posible, en lo imposible; la noche en los silencios.

Esta inducción, este estado natural es el que busca incidir en el dibujo, el dejarse llenar del estado, unificador y conciliatorio que le llaman empatía es buscar el puente donde se encuentra lo externo en lo interno; lo crudo en lo cocido. En los estados de inocencia y de alerta, alteridad sendero bifronte, doble luz, es el recorrido del cuerpo, llamado manifestación y expresión.

Luis Guillén. 2013.

TEMARIO DESGLOSADO. SYLLABUS

Que comprende la semana del 13 al 17 de Enero de 2014.

Lunes 13.

10:00 a 10:30.     Presentación del curso. Contenido del conocimiento. Temática: Anatomía del cuerpo

10:30 a 11:30.     Alta destreza. Manifestación del espíritu. Modos de Dibujar. Lenguaje Abstracto-concreto.

11:30 a 12:00.     Receso.

12:00 a 13:30.     Acción parateatral. La danza espiritual del Pintor. Lenguaje hermenéutica del símbolo.

13:30 a 14:00.     Reflexión, introducción a la crítica. Evaluación parcial.

Martes 14.

10:00 a 10:30.      Reflexiones teóricas. Conocimiento el Eidetismo. Temática: estructuras anatómicas.

10:30 a 11:30.      Acción dibujística. Alta destreza, Manifestación del espíritu. El Afuera, El Adentro.

11:30 a 12:00.      Receso.

12:00 a 13:30.      Acción Parateatral. Memoria, recuerdo, olvido. Forma-Espacio-Tiempo.

13:30 a 14:00.      Reflexiones, teóricas. Evaluación a los lenguajes, diálogos y discursos visuales.

Miércoles 15.

10:00 a 10:30.     Reflexiones teóricas. Conocimiento, el pensamiento holístico. El todo y la Nada Cuánticos.

10:30 a 11:30.     La Línea generadora de los modos de dibujar en las acciones dibujísticas. Estilo personal.

11:30 a 12:00.     Receso.

12:00 a 13:30.     Acciones Parateatrales. De repente el gran vacío. Forma –Espacio- Tiempo. La nada.

13:30 a 14:00.     Reflexiones teóricas. Evaluación de los estilos personales. El lenguaje del Dibujo.

Jueves 16.

10:00 a 10:30.     Reflexiones teóricas. Las voces internas. El gran mitote expresiones introspectivas.

10:30 a 11:30.     La línea, técnicas y procedimientos. La línea el lenguaje universal. Introspección.

11:30 a 12:00.     Receso.

12:00 a 13:30.     Acciones Parateatrales. Las vocecillas internas. El Dibujo. El no Dibujo.

13:30 a 14:00.     Evaluación, acerca de los lenguajes Abstracto-Concreto. Figurativo-Abstracto.

Viernes 17.

10:00 a 10:30.     Reflexiones teóricas finales acerca del conocimiento y de la temática.

10:30 a 11:30.     Acción dibujística y el mito de la realidad.

11:30 a 12:00.     Receso.

12:00 a 13:30      Acciones Parateatrales. El mito de la libertad. Libres, libertinos, libertinaje.

13:30 a 14:00.     Evaluación Final. Clausura del Curso.

Esta propuesta está sujeta a cambios por cualquier circunstancia que se pudiese presentar; variante en la temática; estrategias educativas,  o por las vicisitudes del orden académico que  pudiesen resurgir, esto sería, si fuese la necesidad, al presentarse el curso. Hasta ahora la utilización de un dato visual  o “modelo” tiene costo de diez pesos por cada estudiante. El Laboratorio cuenta con papel revolución y cartulina bristol, pero los estudiantes son libres de traer su propio material y soportes.

Atentamente;

Jorge Chuey.

Un viejo loco por el Dibujo.

Pueblo Santa Cecilia Tepetlapa. Xochimilco, D.F.

Enero  13 de 2014.

jorgechuey@gmail.com Móvil 044 55 1367 2847

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Jorge Chuey. Enero 13 de 2014. jorgechuey@gmail.com

LÉXICO  DEL  LABORATORIO.

El concepto de  léxico puede significar una lista de palabras; las palabras utilizadas en una área  específica; los sonidos del dibujo; o incluso de un lenguaje de programación sobre la educación. Las disciplinas que se ocupan del léxico son varias: lexicografía, semántica, semiótica, pragmática, filosofía del lenguaje.

Caudal de voces y modismos de los Autores. Lexicografía del Laboratorio de Dibujo.

No existe un orden alfabético;  la lengua española dice:

nóumeno, m. Filosofía. Esencia o causa hipotética de los fenómenos.

fenómeno, m. Toda apariencia o manifestación, ya sea material o espiritual. Cosa extraordinaria y sorprendente, maravilla, portento.

esencia, f. Ser y naturaleza de las cosas lo permanente e invariable en ellas.

apariencia, f. Aspecto exterior. Verosimilitud, probabilidad. Cosa aparente o fingida.

experiencial, Experiencia, empirismo, práctica, ensayo, fogueo, ejercicio, acción, pericia, inteligencia, conocimiento, costumbre, mundología, escuela, lección, metáfora, moraleja, enseñanza, experimentar, notar, sentir, sufrir, tocar, ver, advertir, aprender, ensayar.

libertad, f. Facultad natural de la voluntad humana para determinar espontáneamente sus actos. Condición humana: Desenfrenada, Inmoralidad. Atrevimiento o excesiva confianza. Franqueza.

libre, adj. Que tiene libertad para determinar sus actos. Que no es esclavo. Que no está preso. Insubordinado. Atrevido. Deshonesto. Suelto no sujeto. Independiente. Exento de un daño o peligro. Que tiene valor y entereza para hablar lo que conviene.

libertado, adjetivo. Osado, atrevido. Libre sin sujeción.

albedrío, /del latín arbitrium./  m. Libertad de elección o facultad de decidir entre varias tendencias de la voluntad. Dícese más ordinariamente libre albedrío. La voluntad no gobernada por la razón, sino por el apetito, antojo o capricho.  Determinación arbitraria, capricho. Costumbre jurídica no escrita.

Parte analógica: albedrío, gana, la real gana, voluntariedad, espontaneidad, mente, amor, gusto, placer, afición, inclinación, vocación, talante, agrado, deseo, volición, intención, querer, dignarse, servir, voluntario, libérrimo, indebido, involuntario, automático, abulia, irreflexivo, de motivo propio.

libertinaje, m. Desenfreno e inmoralidad en la conducta. Irreligión, impiedad.

libertino, adjetivo. Aplicase a la persona entregada al libertinaje.

independencia, f. Falta de dependencia. Situación del individuo, que por no depender de otro, goza de libertad, y autonomía. Entereza, firmeza de carácter.

miedo, /del latín metus,/ m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o un mal que realmente amenaza o que se finge la imaginación. Recelo o aprensión  que uno tiene de que le suceda una cosa contraria a lo que deseaba.

temor, /del latín timor/ m. Pasión del ánimo, que hace huir o rehusar las cosas que se consideran dañosas, arriesgadas o peligrosas. Presunción o sospecha. Recelo de un daño futuro.

autonomía, f. Estado del pueblo que goza de independencia política. Fig. Libertad e independencia de cualquier entidad o individuo Acepciones-analogías: Sentido o significación en que se toma una palabra o una frase-relación de semejanza entre dos o más cosas. Libertad, opción, autonomía, libre albedrío, independencia, democracia, liberalismo, derecho, ingenuidad, permisión, poder, dominio, atrevimiento, arbitrariedad, exención, inmunidad, privilegio, ser libre, ser dueño de sus actos, tener el camino expedito. Soberanía, emancipación, neutralidad, imparcial, árbitro,

Libre…

dibujar, / Del francés deboissier / verbo transitivo. Delinear en una superficie, y sombrear imitando la figura de un cuerpo, u.t.c.prnl, fig. Describir con propiedad una pasión del ánimo o una cosa inanimada,  prnl. Indicarse o revelarse lo que estaba callado u oculto  .

di, / Del lat. dis y di /  Prefijo, que denota principalmente oposición o contrariedad como en Di-sentir; origen o procedencia, como en Di-manar; extensión o dilatación, como en Di-fundir di, / Del griego dos / Prefijo que conserva su significado  *dos en la composición de varios términos científicos: Di-morfo, Di-silabo, Di-tono, Di-teismo.

buhar, / De la onomatopeya buff./ Verbo intransitivo antiguo bufar. Verbo transitivo Ger.  Descubrir una cosa o dar soplo de ella.

bufa, / Del italiano buffa, y este de la onomatopeya buf /  f. Burla, bufonada.

bufado, / Participio pasivo de bufar./  Adjetivo, véase vidrio bufado. /soplado/

bufar, / De la onomatopeya  buf /  Verbo intransitivo. Resoplar con ira y furor el toro, el caballo y otros animales. Antigua voz, soplar. Despedir aire por la boca. Figurativo y familiar. Manifestar el hombre su enojo, imitando en cierto modo a los animales cuando bufan.

dibuhar, Las onomatopeyas de algunas voces antiguas, y sus acepciones analógicas, sinonímicas, que significan: resoplar, soplar, o dar soplo de vida, como el soplo divino de los dioses. En la búsqueda  de alternativas sobre la definición de Dibujo, he recibido señales en voces antiguas como verbo transitivo del alemán buhar, que significa crear una cosa, dar soplo de ella, la creación. Integrada y anteponiendo el prefijo di que significa dualidad y que entre sus acciones está el proceder: dimanar, o venir una cosa de otra. / Paralelismo del pensamiento. Dos modos de pensar: lógica-intuición, masculino-femenino, abstracto-concreto, lineal-espacial. Hemisferios cerebrales, izquierdo-derecho. Indicarse o revelarse lo que estaba callado u oculto.

dibujo es: El soplo divino; el arte de conjugar dos formas de pensamiento para descubrir el lenguaje de los discursos visuales, y dar vida a los diez mil seres o cosas, incluyendo al hombre; el espacio, la forma y, los alientos vitales que en ellos habitan.

soplar, verbo intransitivo. Despedir aire con violencia por la boca, formando una abertura estrecha entre los labios. Inspirar o sugerir. Hacer que los fuelles u otros artificios adecuados expulsen el aire que han recibido. Correr el viento haciéndose sentir.

Parte analógica: aliento, insuflación, respiración, espiración, aire, viento, soplar, bufar, inspirar, espirar, inhalar, insuflar.

dibujántica, participio activo de dibujar. El origen. Introspección. Buscar lo que está callado, lo que está oculto conjugando dos modos del pensamiento lógica e intuición. Coherencia entre los hemisferios cerebrales, el cuerpo  y los movimientos  de la sístole y la diástole. Coherencia cardiaca.

Parte analógica: reflexionar; examinar; mirar; remirar; tantear; ponderar; reparar; filosofar; especular; profundizar; revolver; madurar; abstraerse; preocuparse. Interior, intimidad, penetrar, centro, seno, entraña, corazón, médula, tripas, ánima, ánimo, fuero interno, conciencia, alma, entrante, vacío, profundidad, interno, encerrar, cercar, ocultar, acoger, entrar, adentrarse, aislamiento, intrínseco, profundo, íntimo, intimidad, secreto, subjetivo, introspección.

dibujística, f. Participio activo de dibujar. Acción de extraversión. Movimiento del ánimo que, cesando en su propia contemplación, dirige la atención al mundo exterior por medio de los sentidos. Extrovertido. Producción de imágenes visuales.

Parte analógica: exterior, materialidad, superficie aparente, saliente, cara, aspecto, contorno, cáscara, envolvimiento, exteriorizar, descubrir, sacar, expulsar, foráneo, somero, superficial, manifiesto, extrínsecamente, fuera, afuera, aparte, al descubierto.

dibujórica, f. Facilidad para resistir cualquier vicisitud del ánimo. Fisiología, estado de salud mental. Fam. Sensación de contento y bienestar.

Parte analógica: lozanía, robustez, buena disposición, resucitar, restablecerse, reponerse, mejorar, dar la vida, pasarla bien, cobrar fuerzas, volver de la muerte a la vida, reacción, bien dispuesto, lujuriante, fuerte, inmune, viable.

dibujesia, f. Participio activo de dibujar. En cadena. Sensación secundaria que se produce en un sentido o en una parte del cuerpo a consecuencia de un estímulo aplicado en otra parte del organismo. Estímulo, sensación, respuesta.

Parte analógica: sensibilidad, perceptibilidad, perceptividad, intuición, agudeza, sentido, sentido común, sentido interior, sensorio, vista, oído, olfato, paladar, gusto, tacto. Sensación, impresión, percepción, imagen, representación, excitación, sinestesia, alucinación, sentimiento, placer, dolor, pasión, sentir, percibir, experimentar, notar, apreciar, advertir, observar, padecer, sufrir, afectar, educar, dar, sensible, sensorio, sensual, agudo, tangible, imperceptible, suprasensible, apreciable, sobrenatural.

dibujería, adjetivo, f. Participio activo de dibujo. Lugar experiencial donde se define la dibujántica, como un proceso mental, y se producen imágenes visuales: dibujísticas, pictóricas, escultóricas.

Parte analógica, experiencia, empirismo, práctica, ensayo, fogueo, ejercicio, acción, pericia

Inteligencia, conocimiento, costumbre, enseñanza, desengaño, experimentar, notar, sentir, sufrir, tocar, ver, advertir, aprender, ensayar, foguear, tomar lección, tomar ejemplo, perito, veterano, viejo, ducho, práctico, versado, familiar.

dibujofilia, substantivo f. Para denotar la propensión y la simpatía de una persona hacia los principios y naturaleza del dibujo.

Parte analógica: tendencia, inclinación, predisposición, atracción, naturaleza, carácter, instinto, costumbre, vicio, conato, intento, afición, preferencia, deseo, voluntad, vocación, devoción, afección, amor, querencia, adhesión, apego, inhesión, filia, enamorar.

dibujología, f. Ciencia de la investigación que estudia los principios del dibujo y el arte. El origen de la vida y del universo.

Parte analógica: comienzo, inicio, origen, causa, germen, embrión, brote, nacimiento, niñez, génesis, raíz, preámbulo, esbozo, movimiento, chispazo, preludio.

dibujologo, m. El que profesa la dibujología.

Parte analógica: ocupación, actividad, acción, labor, quehacer, oficio, ciencia, arte, carrera

Hazaña, sacerdocio, vocación, afición, propensión, abrazar.

dibujeismo, m. Opinión o doctrina del dibujologo; el que rinde culto al dibujo. Es una forma de vida que logra la disciplina como un ser perceptual y virtuoso, que se enfoca en los principios de la vida como un arte natural que te llevará a creer desear y sentir que todo es posible mediante gran  perseverancia y pasión.

Parte analógica: servicio, devoción, adoración, veneración, apoteosis, idolatría, misterio,

Misticismo, breviario, ceremonia, ritual, témporas, mandato, cantar.

syllabus, el syllabus errorum /del latín syllabus: lista; listado de los errores/ cuya denominación completa es Syllabus -complectens praecipuos nostrae aetati errores- >listado recopilatorio de los principales errores de nuestro tiempo> siendo conocido simplemente como Syllabus, fue un documento de ochenta puntos, publicado por la Santa Sede en 1864, durante el papado de Pío IX, al mismo tiempo que la encíclica Quanta cura. Fue muy polémico en su tiempo, y aún hoy en día, porque condenó conceptos modernos, como por ejemplo la libertad de pensamiento, y la separación entre la Iglesia y el estado y la ciencia. (http://www.filosofia.org/mfa/far864a.htm)

Parte analógica: lista. Serie, rol, índice, catálogo, canon, minuta, menú, elenco, tabla, cuadro, relación, inventario, conocimiento, repertorio, programa, registro, censo, alarde, descripción, estadística, nómina, diccionario, anuario, directorio, memoria, orden del día.

inducir, verbo transitorio. Incitar, instigar, persuadir a uno. Lógica. Ascender el entendimiento desde el conocimiento de los fenómenos a la ley o principio que virtualmente los contiene.

Parte analógica: inducir, persuasión, convencimiento, convicción, exhortación, consejo, argumentación, afirmación, demostración, razonamiento, incitación, tentación, coacción, sugerencia.

introspección, f. Examen de lo interior.  Reflexión, introversión, examen que la conciencia hace sí misma.

Parte Analógica. Examen, atención, reflejar, meditar, cuidar, cavilar, cogitar, pensar, discurrir, deliberar, premeditar,

introversión, f. Acción y efecto de contemplarse el alma humana a sí misma, abstrayéndose de los sentidos.

intuición, f. Filosofía. Acción y efecto de intuir. Facultad de intuir Teología, visión beatifica. Intuir, verbo transitivo. Percibir o entender clara e instantáneamente una idea o verdad, sin el proceso del razonamiento.

Parte analógica: inspirar, espirar, ilustrar, infundir, predestinar, predefinir, influir, revelar, espiritualizar, iluminar, revelar, justificar, recriar, reengendrar, destino, vocación.

lógica, f. Ciencia que estudia las leyes y modos del conocimiento científico. Disposición natural para discurrir con acierto. Adjetivo, perteneciente a la lógica. Dícese de lo que es consecuencia natural de ciertos antecedentes.

Parte analógica: razonamiento, juicio, razón, discurso, especulación, deducción, educción, inferencia, abstracción, precisión, síntesis, análisis, clasificación, división, dicotomía, argucia, afirmación, negación, impugnación, refutación, tergiversación, sutileza, metafísica,  discurrir, argumentar, proponer, definir, reducir, resumir, deducir.

nada, f. Carencia absoluta de todo ser.  Pronombre indeterminado. Ninguna cosa  Poco o muy poco.  Adverbio negativo. De ninguna manera, de ningún modo.

Parte analógica: inexistencia, impericia, ignorancia, torpeza, ineptitud, niñez, noviciado, carencia, cero, apariencia, simulacro, sombra, alucinación, idea, imaginación, ficción, sueño, ensueño, mentira, engaño, falsedad,  nulidad, desaparición, supresión, apagado.

alma, f. Substancia espiritual que informa el cuerpo humano. Figurativo, persona, individuo. Viveza, animación, expresión. Vehemencia, energía. Lo que da aliento y fuerza a alguna cosa.

Parte analógica. Ánima, ánimo, espíritu, aliento, principio vital, soplo de Dios, Psiquis, hombre interior, adentros,

inefable, /del latín inneffabilis de in, priv., y affabilis, que se puede decir/ adjetivo. Que con palabras no se puede explicar; indecible.

Parte analógica: inexpresión, incomunicación, reserva, ocultación, silencio, disimulo, callar, omitir, ocultar, seco, enigmático, impacible, incomprensible, inconfesable, implícito, tácito.

inmanencia, f. Filosofía. Calidad de inmanente. Inmanente. Adjetivo. Filosofía. Dícese de lo que es inherente a algún ser.

Parte analógica: esencia, ser, substancia, sustancia, existencia, materia, intimidad, natura, noúmeno, identidad, cualidad, carácter, particularidad, importancia, parte esencial, alma, espíritu, médula, metafísica, ontología, resultar, constituir, pertenecer, esencial, propio, nacido, innato, concreto, constitutivo, informativo.

trascendencia, f. Penetración, perspicacia, ingenio. Resultado, consecuencia, importante.

Parte analógica: ingenio, ingeniatura , inteligencia, imaginación, talento, genio, chispa, destello, agudeza, espíritu, despejo, penetración, perspicacia, sutileza, sutilidad, viveza, prontitud, listeza, malicia, artificio, discreción, capacidad, habilidad, psiquis, pupila, pestaña, salida, relámpago, conceptual, argumento, clarividencia.

sístole, f. Licencia poética que consiste en usar como breve una sílaba larga. Zoología. Movimiento de contracción del corazón y de las arterias.

Parte analógica: corazón, entrañas, pericardio, miocardio, aurícula, ventrículo, sangre, arteria, vena, palpitar, latir, descorazonar, pulso, golpe, tac-tac, aleteo, salto, cordial, cardiaco, neurisma.

diástole, f. Licencia poética que consiste en usar como larga una sílaba breve. Zoología.

Movimiento de dilatación del corazón y de las arterias. Zoología. Movimiento de dilatación de la duramáter y de los senos del cerebro.

Parte analógica: encéfalo, cráneo, cabeza, sesos, meollo, cerebro, cerebelo, circunvalación cerebral, cisura, cuerpo calloso, glándula pineal, substancia gris, médula.

poética, adjetivo. Perteneciente o relativo a la poesía. Propio de la poesía.

Parte analógica: poesía, gaya ciencia, gaya doctrina, musas, inspiración, lirismo, ficción, fábula, épica, rima, lírica, canto, literatura, retórica, ritmo, cadencia, decir de repente, prosa, eco, laberinto, oda, tragedia, elegía, acróstico, monstruo. / Del latín poética /  Poesía, arte de componer obras poéticas. Obra o tratado sobre los principios y reglas de la poesía, en cuanto a su forma y esencia. Lenguaje estilo poético. Arte licencia poética. 5. Dar carácter poético, embellecer alguna cosa con el encanto de la poesía.

Diástole. f. Licencia poética que consiste en usar como larga una sílaba breve.

Sístole. f.  Licencia poética que consiste en usar como breve una sílaba larga.

poesía, f. Interpretación emotiva de la naturaleza o de la vida, en lenguaje bello abundante en imágenes y sujeto a medida y cadencia. Propiedad que tienen algunas obras de arte, acciones y aún cosas innominadas, de evocar emociones análogas  a las que inspira la poesía lírica. Arte de componer obras poéticas. /Del Latín poesis/. Expresión artística de la belleza por medio de la palabra sujeta a la medida y cadencia, de que resulta el verso. Arte de comprender obras poéticas. Género de producciones del entendimiento humano, cuyo fin inmediato es expresar lo bello por medio del lenguaje, y cada una de las distintas especies o variedades de este género. Poesía; lírica, épica, dramática, bucólica, religiosa, profana. Fuerza de invención, fogoso arrebato, sorprendente originalidad y osadía, exquisita sensibilidad, elevación o gracia, riqueza y novedad de expresión, encanto indefinible, o sea conjunto de cualidades que deben caracterizar el fondo de este género de producción del entendimiento humano, independientemente de la forma externa, o sea de la estructura material del lenguaje, de que resulta el verso. Cierto indefinible encanto que en personas, en obras de arte y aun en cosas  de la naturaleza física, halaga y suspende el ánimo, infundiéndole suave y puro deleite.

verso, / del latín versus./ Palabra o conjunto de palabras sujetas a medida y cadencia, según reglas fijas y determinadas.  Emplease también en sentido colectivo, por contraposición a prosa.  Agudo, el que termina en palabra aguda.

prosa, / del latín prosa. / Femenino. Estructura o forma que toma naturalmente el lenguaje para expresar los conceptos, y no está sujeta, como el verso, a medida y cadencia determinadas. La prosa considerada como forma artística, está sometida también, sin embargo, a leyes que regulan su acertado empleo. Lenguaje prosaico en la poesía. Fig. y familiar. Demasía de palabras para decir cosas poco o nada importantes.  Fig. Aspecto o parte de las cosas que se opone al ideal y a la perfección de ellas.

prosaísmo, falta de armonía, o entonación poética, en la demasiada llaneza de la expresión, o de la insulsez y trivialidad del concepto.

lírica, poesía lírica. Combinación métrica de cinco versos -heptasílabos el primero, tercero, y cuarto; y endecasílabos los otros dos- de los cuales riman el primero con el tercero, y el segundo con el cuarto y el quinto. También suelen organizarse en ella los consonantes de otra manera.  Poesía lírica propia para el canto.  Aplicase a una de los tres principales géneros en que se divide la poesía. Musical.

cadencia. / del latín cadens / f. Serie de sonidos y movimientos que se suceden de un modo regular o medido. Proporcionada y grata distribución o combinación de los acentos y de los cortes o pausas, así en la prosa como en el verso.  Medida del sonido /danza/ que regula  el movimiento de la persona que danza con la medida indicada por el instrumento.   Ritmo /música/, sucesión o repetición de sonidos diversos que caracterizan una pieza musical.

ritmo. /del latín rythmus / m. Grata y armoniosa combinación y sucesión de voces y cláusulas  y de pausas y cortes en el lenguaje poético y prosaico.  Orden acompasado en la sucesión o acaecimiento de las cosas. Proporción guardada entre el tiempo de un movimiento y el de otro diferente.

entendimiento. /de entender/ m. Potencia del alma, en virtud de la cual concibe las cosas, las compara, las juzga e induce y deduce otras de las que ya conoce.  Alma, en cuanto discurre y raciocina. Razón humana.  Antiguo. Inteligencia o sentido que se da a lo que se dice o escribe o se pinta.

entender. /del latín intendere, dirigir aplicar/ verbo transitivo. Tener idea clara de las cosas; comprenderlas. Saber con perfección una cosa.  Conocer, penetrar. Conocer el ánimo o la intención de uno. Discurrir, inferir, deducir. Tener intención o mostrar voluntad de hacer una cosa. Creer, pensar, juzgar.  Pronominal. Conocerse, comprenderse a sí mismo. Tener un motivo o razón oculta para obrar de cierto modo. Entenderse con uno.

inferir. /del latín inferire, llevar/ verbo transitivo. Sacar consecuencia o deducir una cosa de otra. Llevar consigo, ocasionar, conducir a un resultado.

voluntad. /del latín voluntas / f. Potencia del alma, que mueve a hacer o no hacer una cosa.  Acto con que la potencia volitiva admite o rehuye una cosa, queriéndola, o aborreciéndola y repugnándola. Libre albedrío o libre determinación. Elección de una cosa sin precepto o impulso externo que a ello obligue.  Intención. Ánimo o resolución de hacer una cosa.  Gana o deseo de hacer una cosa. Facultad de los seres racionales de gobernar libre y conscientemente sus actos externos y su actividad espiritual. Cada uno de los actos con que esta facultad admite o rechaza una cosa. Libre albedrío. Elección de una cosa sin precepto o impulso externo que a ello obligue. Intención o resolución de hacer una cosa. Amor, cariño, afición. Disposición o mandato de una persona.

metáfora. /del latín metphora, y este del griego, más allá y llevar/ f. Retórica. Tropo que consiste en trasladar el sentido recto de las voces en otro figurado, en virtud de una composición tácita, v,gr. Continuada. Ret. Alegoría  en que unas palabras se toman en sentido recto y otras en sentido figurativo.

tropos. /del latín tropus y este del griego, girar/ m. Ret. Empleo de las palabras en sentido distinto del que propiamente les corresponde, pero que tiene con éste alguna conexión, correspondencia o semejanza. El tropo comprende la sinécdoque, la metonimia y la metáfora

tropología. /del latín tropología y este del griego, tropo- tratado/ f. lenguaje figurado, sentido alegórico.  Mezcla de moralidad y doctrina en el discurso u oración aunque sea en materia profana o indiferente

tácito. /del latín tacitus, callar/ adj. Callado, silencioso. Que no se entiende, percibe. Oye o dice formalmente, sino que se supone o infiere, como si se expresara claramente, por algunas razones que lo persuaden.

sinécdoque. /del latín synecdoche y del griego, recibir juntamente/ f. tropo que consiste en extender, restringir o alterar de algún modo la significación de las palabras, para designar un todo con el nombre de una de sus partes, o viceversa; un género con el de una especie, o al contrario; una cosa con el de la materia de que está formado.

dicotomía, f. Botánica y zoología. Bifurcación, división en dos partes. Lógica. Método de clasificación en que las divisiones y subdivisiones solo tienen dos partes.

Parte analógica: dicotomía, ramificación, bivio, trivio, horcadura, horquilla, cruz, cruce, divergencia, separación, ramal, pernada.

laboratorio. (de laborar) m. Oficina o local en que los químicos hacen sus experimentos y los farmacéuticos las medicinas. Por extensión. Oficina o taller donde se hacen trabajos de índole técnica, o de investigaciones científicas.

taller. (del francés atelier y este del latín astellarium, astillero, de astella, astilla) Un lugar en que se trabaja una obra de manos. Figurativo. Escuela o seminario de ciencias, donde concurren muchos a la común enseñanza.

alquimia. (del árabe al-kimiya, la Química y este del griego) f. Arte con que se pretendía hallar la piedra filosofal y la panacea universal (remedio para curar todas las enfermedades)

seminario. (del latín seminarius) adjetivo en desuso. Perteneciente al semen. Perteneciente a la semilla. Semillero de vegetales. Casa o lugar destinado para educación de niños y jóvenes. Clase en que se reúne el profesor con los discípulos para realizar trabajos de investigación. Organismo docente en que, mediante el trabajo en común de maestros y discípulos se adiestran estos en la investigación o en la práctica de alguna disciplina. Figurativo, origen y principio de que se originan y propagan algunas cosas.

Parte analógica: laboratorio, experimento; experiencia, empirismo, práctica, ensayo, fogueo, ejercicio, acción, habilidad, inteligencia, conocimiento, enseñanza, desengaño, consejero, maestro, perito, versado, advertido, resoluto, envejecido. Investigación; Indagación, pregunta, inquisición, exploración, descubrimiento, información, averiguación, recepción, curiosidad, dialéctica, fisgoneo, fiscalización, vigilancia, atención, acecho, llave, lengua, método, pista, tienta. Buscar, visitar, pesquisar, rebuscar, escudriñar, ahondar, revolver, atender, acechar, oler, olfatear, husmear, fisgar, acertar.

decurso, m. Sucesión o transcurso del tiempo.

Parte analógica: trascurso, proceso, ciclo, espacio, suceso, lapso, tracto, discurso, curso, rato. Hora, día, semana, mes, año, edad. Era, siglo, época, período, reinado, temporada, intervalo, trecho, fecha, duración, brevedad. Ocupación, distribución, ratos perdidos. Reloj, cronometría, cronología. Transcurrir, trascurrir, huir, correr andar, avanzar. Siempre jamás, nunca,

pandora, mitología griega. Todos los dioses por orden de Zeus , concurren al nacimiento de Pandora, la primera mujer. Según la leyenda de Pandora, el hombre recibe los beneficios del fuego, a pesar de los dioses, y los desaguisados de la mujer, a pesar suyo. La mujer es el precio del fuego. Ella muestra la ambivalencia del fuego, que da a la humanidad inmenso poder, pero que puede traer su infortunio, tanto como su dicha, según sea recto o perverso el deseo de los hombres. Y es a menudo la mujer la que desvía el fuego hacia el infortunio.

Parte analógica: combustión, encendimiento, inflamación, ignición, abrasamiento, arder, candencia, chispa, llama, hoguera,  calor, luz, calefacción, humo, ceniza, mecha, candela, tórrido, voraz, ardiente.

panacea, f. Medicamento  a que se atribuye eficacia para curar diversas enfermedades. Panacea universal, el remedio que buscaban con constancia  los alquimistas para curar todas las enfermedades.

Parte analógica: farmacología, preparar, confeccionar, dosificar, mezclar, emulsionar, disolver, filtrar, agitar, cocer, destilar, sublimar, macerar, infundir, pulverizar, moler, ebullición, infusión.

panóptico, adjetivo.  Aplicase al edificio construido de modo que toda su parte interior se pueda ver desde un solo  punto.

Parte analógica: pan, corteza, miga, migajón, hogaza, ácimo, ciego, correoso. Edificación, disposición, aspecto, estructura, aparejo, decoro, ordenación, ordenanza, orden, proyecto, anteproyecto, plantilla, planta, área, firme, cimiento, cimentación, fábrica.

propensión, f. Inclinación de una persona o cosa a lo que es de su gusto o naturaleza.

dédalo, m. Figurativo. Laberinto.

laberinto, m. Lugar artificiosamente formado de calles, encrucijadas y rodeos, dispuestos con tal artificio, que una vez dentro, sea muy difícil encontrar la salida. Figurativo, cosa confusa;  enredo. Composición poética en que los versos pueden leerse al derecho y al revés. Zoología. Parte más interna y esencial  del oído.

Parte analógica: el laberinto es sobre todo un cruce de caminos; algunos de ellos no tienen salida y son callejones sin salida a través de los cuales se trata de descubrir el camino que conduce al centro de esta curiosa tela de araña. La comparación con la telaraña no es exacta, por otra parte, ya que ésta es simétrica y regular, mientras que la esencia misma del laberinto es circunscribir en el espacio más pequeño posible el enredo más complejo de senderos y retrasar así la llegada del viajero al centro que desea alcanzar

Jorge Chuey. Enero 13 2014. jorgechuey@gmail.com

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