Programa de dibujo.

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO.

Escuela Nacional de Artes Plásticas.

Secretaría General. Secretaría Académica.

 

Asignatura:   Programa de Dibujo.

Curso:           Laboratorio de Dibujo; hombre de espíritu, hombre de carne y hueso.                      

Ponente:        Jorge Chuey

Carrera:         Licenciaturas de Artes Visuales, Diseño y Comunicación Visual.

                      Posgrado. Programa de Maestría en Artes Visuales. 5 orientaciones.

Orientación:  Estudiantes de; 3°, 5°, 7°, Semestres; y  nivel de Posgrado.

Horario:        Martes y Jueves de 8:00 a 11:00 y Sábado de 10:00 ó 12:00 y 12:00 a 14:00.  

                      Existe apertura de Taller: Martes y  Jueves de 8:00 a 14:00 horas.

Sede:             Taller de Dibujo, Plantel Xochimilco

Duración:      Periodo 2011-2012, Semestre I, del 8 de Agosto al 25 de Noviembre de 2011.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           

 Mensaje para los estudiantes de la ENAP.

Pasado y futuro son tan sólo proyecciones mentales. Si logramos liberarnos de ellas, nos abrimos un espacio para vivir la experiencia de la línea interna en la búsqueda de nuestro ser en el  Laboratorio de dibujo.

 

Curso  sobre percepción holística orientado a los estudiantes de la Escuela Nacional de Artes Plásticas y que  acciona reflexiones que van desde problemas muy profundos hasta cómo aprender a ser libres, conocer el pensamiento abstracto como cuna de la poesía  y tratar de acercarse  a los estados de alerta y de inocencia en los lados  oscuros de los corredores de la conciencia humana para buscar el pensamiento del dibujo. El lugar.

Y hasta otras de apariencia trivial como las recomendaciones para replantear  estrategias de enseñanza.  Pero que en esta apuesta académica de la ENAP, adquieren su fundamental importancia para todos aquellos artistas plásticos que tienen la misión de liberarse de las ataduras del deber, del deber social y moral como  un primer paso en el camino de constituirse en hombres libres.

 

Me gustaría que me acompañaran en este viaje de descubrimiento; con el auxilio de mis asistentes,  juntos exploraremos los espacios, en  el lugar del dibujo; una acción experimental y revolucionaria donde las reglas de la existencia cotidiana no tienen aplicación. Estas reglas dicen, explícitamente; que  envejecer, tornarse frágil y morir es el destino último de todos. Y así ha ocurrido por siempre.

Sin embargo, quiero  dejar en suspenso los supuestos sobre lo que llamamos libertad para que podamos convertirnos en pioneros en este laboratorio de dibujo donde el vigor juvenil, la renovación, la creatividad, el gozo, la satisfacción y la atemporalidad son experiencias comunes de la vida cotidiana de los artistas visuales, y donde la vejez, la senectud, la invalidez y la muerte no existen y no son siquiera tenidas en cuenta como posibilidad.

 

Si existe un lugar así, ¿Qué nos impide ir allí?  No se trata de un lugar de enseñanza tradicional; es nuestro condicionamiento, nuestra  visión colectiva  del mundo actual, la que nos enseñaron nuestros padres, los maestros y la sociedad actual.

Esta manera  de ver las cosas, ha sido justamente nuestro condicionamiento al tejido social con sus redes de la tecnología de punta que nos envuelve; una ficción inducida y en la que todos hemos acordado colectivamente participar, y que no se podrá saber nada hasta que se rompan las cadenas de nuestras antiguas creencias. ¿Qué nos impide romper las reglas?

El tecnicismo ha sido junto al positivismo o el constructivismo significativo, la plaga intelectual globalizadora de la segunda mitad del siglo pasado y el amanecer de este tercer milenio; la técnica podrá producir hombres más hábiles y diestros y hasta más fuertes, pero no crea buenos seres humanos, o simplemente hombres, hombres libres y conscientes de su libertad.

Jorge Chuey 2011

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independencia. f. falta de dependencia. // Situación del individuo, estado, etc., que por no depender de otro, goza de libertad y autonomía. //  Entereza, firmeza de carácter

revolución.  f. Acción y efecto de revolver o revolverse // 2 cambio violento en las instituciones políticas de una nación. // 3 por extensión; inquietud, alboroto, sedición. //4 Conmoción y alteración de los humores. // 5 Mudanza o nueva forma de las cosas ya establecidas. Alborotador turbulento.

explotar, explotación. f. tr. Extraer de las minas la riqueza que contienen. // 2 figurativo, sacar utilidad de un negocio o industria en provecho propio. // 3 Fig. Aplicar en provecho propio, por lo general de un modo abusivo, las cualidades o sentimientos de una persona o un suceso o circunstancia cualquiera.

 

Información nueva sobre investigación de Dibujo. Enero 2008

Noviembre de 2009 para Guanajuato y para Piedras Negras Enero 2010.

 

Sobre la libertad y el miedo, la Lengua española dice:

libertad, (Del latín, libertas.) f. Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos. // 2. Falta de sujeción y subordinación. // 3. Desembarazo, franqueza, despejo. // 4. Facilidad, soltura, disposición natural para hacer una cosa con destreza. En este sentido se dice de los pintores, que tienen libertad de pincel. // de espíritu. Dominio o señorío del ánimo sobre las pasiones.

libertado, da, p.p. de libertar. // 2. adj. Osado, atrevido. // 3. Libre sin sujeción.

albedrío. (Del ant, albedrío, del latín arbitrium) m. potestad de obrar por reflexión y elección. Dícese más ordinariamente libre albedrío. // 2. La voluntad no gobernada por la razón, sino por el apetito, antojo o capricho. // 3. ant. Libertad de resolución. // al albedrío de alguno. m. adj. Según su gusto o voluntad.

miedo. (Del latín metus) m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o un mal que realmente amenaza o que se finge la imaginación. // 2. Recelo o aprensión que uno tiene de, qué le suceda una cosa contraria a lo que deseaba.

temor. (Del latín timor) m. Pasión del ánimo, que hace huir o rehusar las cosas que se consideran dañosas, arriesgadas o peligrosas. // 2. Presunción o sospecha. // 3. Recelo de un daño futuro.    

 

La Justificación Académica.

 

Lenguaje, imagen, la imaginación,  lo imaginario. Creación, Creatividad.

Creación de un Taller de Dibujo Experimental en la Escuela Nacional de Artes Plásticas, significa, sin duda, uno de los primeros pasos para fundamentar el Área de Dibujo de manera Institucional.

A través de los tiempos muchos han venerado al Dibujo, otorgándole  el carácter de eje rector de las manifestaciones artísticas por sus características de inmanencia al ser humano, desde que este nace en cualquier lugar de la tierra; y que por su inefabilidad se convierte en un fenómeno ancestral. 

De otra parte, como una disciplina trascendental en la formación académica de los Artistas Visuales, por sus cualidades de autonomía e independencia o de prolegómeno de cualquier otra obra visual pero no de sumisión.

 

Institucionalmente dentro de los planos académicos; el Dibujo es, una de las disciplinas con más de dos siglos de antigüedad; y ha reafirmado su primacía en los actuales desgloses programáticos al apuntar sus contenidos en las síntesis   curriculares  dentro de las carreras que en esta Escuela se imparten, así como en sus estudios de Posgrado. Esta acción de experiencia académica,

sería tomada  como base   de iniciación para crear un área que le conceda su importancia como una disciplina susceptible de ser investigada y llevarla al  espacio experimental,  redescubrir que es una forma de pensamiento como origen sensible de los lenguajes visuales.

 

Laboratorio de Dibujo, hombre de espíritu, hombre de carne y hueso: es el título que le doy a este proyecto de investigación e iniciarlo como propuesta de  un taller experimental dentro de los planos curriculares en las licenciaturas  y el Posgrado de nuestra Escuela.

Enseñanza y Educación, términos muy  manidos que nos resultan tan comunes, pero que su utilización es  de manera arbitraria y discriminada dentro de las metodologías académicas. Esta personal  apuesta académica  es, que,  –una, la enseñanza corresponde a la búsqueda de las altas destrezas físicas, o acercarse  a lo mimético -la otra, la educación, se refiere a la manifestación del espíritu, y corresponden a los procesos intelectuales del fenómeno de la percepción; miradas interiores; los principios filosóficos y humanísticos: el arte de mirar el dibujo.

 

La justificación para esta apuesta académica será pues, salir y moverse a través del Performance; –en su calidad de Rito o de Ceremonia- al encuentro del principio de la alta destreza y de la manifestación del espíritu como dualidad de interacción y conjunción rítmica constante. Por lo tanto, como profesor en activo y como protagonista en la investigación del Dibujo; me condiciona que a partir del pensamiento ambidextro, modos naturales en la interacción de los hemisferios cerebrales  se puede experimentar para establecer lenguajes que recorren el cuerpo, lo que podría llamarse  a vivir en el espacio-tiempo de los lenguajes internos, el espacio cuántico. Los discursos visuales, diálogos del silencio. El Yo libre.

Trataremos de captar en acción ese acoplamiento de lo abstracto y lo concreto, esa encarnación del hombre inteligente en su naturaleza resistente, esa síntesis de lo no figurativo y lo figurativo.

Somos los fabricantes de lo invisible: recolectamos intensamente la esencia de lo visible para almacenarla en la gran fábrica sensible de lo invisible  y la traspolamos al  mundo visible y determinado. Lo externo, hacia el afuera, hacia la imagen cultural-estética-social.

…Al inicio; descubriendo lo que conozco, lo que es mío, es decir el mar indefinido: que la poesía; los sueños; el juego; la alegría; el surrealismo y aún el hiperrealismo; abstracto-concreto; lo misterioso; el asombro; sean el viático que nos permitirá acceder a una nueva dimensión de nuestro propio siempre lejano interior, lo cuántico. Una línea sueña, hasta ahora nadie ha dejado soñar a una línea: la danza espiritual del pintor.

Y es precisamente la pintura lo que, según relata el objetivo de este curso y que ahora están en este laboratorio de Dibujo habrá de conquistarlos. Las lejanías privilegiadas sobre las cercanías, la poesía de la incompletud por encima de la copia fiel y de la obra terminada.

 

Al tratar de expresar las ideas inefables, el artista visual tiene que vivenciar una especie de comunión con el misterio del universo, semejante a lo que experimentaban los antiguos místicos. En consecuencia el proceso creador describe en términos de vacuidad, sencillez y capacidad de sugerencia;  el espacio pictórico, a través del pensamiento dibujo ofreciendo una relación única entre lo conocido y lo desconocido.

En consecuencia los jóvenes artistas visuales podrán retomar estas experiencias nuevas y aplicarlas a su praxis artística o dentro de su formación académica cotidiana; o a su práctica como docentes. Para transformarlas en nuevo conocimiento  y que acelera el pensamiento creativo.

 

Dibujo, el percepto de Jorge Chuey

 

Estos son algunos de los pensamientos que he podido atrapar;  más  como  principios filosóficos, que como conceptos sobre el dibujo. Los quiero anotar ahora para los  artistas visuales jóvenes estudiantes de la ENAP y, que en esta ocasión se los dedico como el  mayor  de mis  esfuerzos profesionales.

 

“A cada Comarca su Tiempo y su Dibujo; y a cada Tiempo y a cada Dibujo, su Libertad”…   

 Jorge Chuey  2008,  Comarca Lagunera.  Gómez Palacio,  Durango.

  “En la tierra de independencia ¿Qué tenemos que aprender sobre dibujo? No tenemos que aprender nada, solamente tenemos que olvidarnos de lo que hemos aprendido”   

Jorge Chuey 2009,  Guanajuato, Guanajuato.

“Dibujo es la dualidad de lo negro y lo blanco, es de modo general, la de la sombra y luz, día y noche, conocimiento e ignorancia, tierra y cielo, lógica e intuición”   

Jorge Chuey  2010,  Piedras Negras,  Coahuila.

 

“El dibujo es el origen de todas las cosas, es aquello por lo que todas las cosas alcanzan su realización. Por él todas las cosas existen

 

“En el dibujo, si no quieres que se sepa, no lo hagas”

 

“En la naturaleza del  dibujo, todo lo grande  cabe la idea de no ser exacto”

 

“El dibujo envuelve el cielo y la tierra, ciñe al universo, contiene lo masculino y lo femenino, gobierna sobre los tres mundos de la percepción y desarrolla una actividad inagotable”

 

“El pensamiento del dibujo es como un ancho camino; no es difícil encontrarlo cuando se busca, pero hay veces que no nos esforzamos por descubrirlo”

 

“Sí el dibujo como pensamiento se mantiene derecho no importa que su línea sea torcida”

 

“En la acción de dibujar la imagen resultante no es un dibujo, sino un puente entre dos orillas donde no fluye agua, sino tiempo

 

“El aliento del dibujo habla, y quién está en armonía con él, lo oye con toda claridad”

 

“Hombre que fabricas imágenes, no confundas, el parloteo de los demás con los latidos de tu corazón”

 

“Digamos que el dibujo no tiene comienzo. Empieza donde lo hallas por vez primera y te sale al encuentro por todas partes”

 

“En el dibujo; cuando la mente está a punto de extraviarse, llega el conocimiento de lo abstracto-concreto, por eso, sólo cuando una cosa llega a su límite, puede conocer el retorno”

 

“En el dibujo, la imaginaria se abre a cada instante y se cierra para siempre”

 

“El dibujo como pensamiento gobierna los acontecimientos del mundo sin ser visto; esta acción oculta del dibujo es lo que se llama creatividad

 

“El verdadero artista visual entiende que el dibujo no es un fin, sino el medio, tomando conciencia  que su meta es el lenguaje visual. Entonces  acepta el largo y con frecuencia arduo camino que es necesario para alcanzarlo”

 

“El dibujo está cerca; dentro de ti, pero las personas lo buscamos lejos”

 

“Mientras el artista inferior descarga su culpa sobre otras personas, lamentando su suerte, el artista superior busca el error dentro de sí mismo”

 

“¿Es posible alcanzar el dibujo y no poseerlo? si no posees ni tu propio cuerpo, ¿cómo vas a poseer el arte?

 

“La puerta del dibujo mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta”

 

“Sí el dibujo, tiene solución ¡para que preocuparse!  Y si no la tiene ¡para que preocuparse!”

 

“En caso de duda relacionada con el dibujo y sus lenguajes, mantén siempre tu dignidad” JorgeChuey2007                                                                                                                                                             

 

Información nueva de investigación sobre Dibujo, enero de 2008.

“El Dibujo y la Pintura no son tan diferentes; son, tal vez, una sola disciplina tratando de comprender lo mismo”.

 

“Se puede admirar a un dibujo, pero lo importante es buscar la fuente de su belleza. El dibujo mantiene esa belleza sólo mientras está relacionada con la tinta y el pincel, más sin embargo, éstos tampoco son la fuente de la belleza, entonces ¿cuál es?…  La vida.”

 

“La línea interna es la corriente invisible de vida que corre incesantemente por todo el cuerpo del ser humano. Aquel que no conoce la belleza interna  de la vida y corre detrás de la belleza exterior, tarde o temprano cae en la desesperación, esto es lo más interesante”

 

“En el pensamiento filosófico, el dibujo es símbolo de la vida; del calor, del día, de la luz, de la autoridad, y de todo lo que irradia desde el más profundo de los silencios”.

 

“El dibujo negro es el sol en su recorrido nocturno, cuando deja este mundo para iluminar  otro; es la materia prima, aún no trabajada, ni puesta aún en la vía de una evolución. Para el artista visual es igualmente lo inconsciente en su estado más elemental”.

 

El dibujo naciente no sólo es el símbolo del artista visual, sino como su propio nombre, es el origen del pensamiento sensible”.

 

“El dibujo está en el centro del inconsciente, como el corazón en el centro del ser. Pero se trata del pensamiento espiritual, que el simbolismo del arte representa inmóvil en la parte más alta y que se llama también el corazón del mundo o el ojo del mundo. Es la morada de los discursos silenciosos, de los lenguajes visuales”.

 

“El simbolismo del dibujo es tan multivalente como rica es la realidad interna en contradicciones. Sí no es el propio arte, el dibujo es, para muchos artistas visuales, una manifestación de la divinidad”.

 

“En el cuerpo humano, la lámpara del dibujo, es el ojo; así que sí tu ojo es bueno, tu cuerpo estará lleno de luz”.

 

“En el Dibujo, el deseo y la pasión alimentan la evolución y el cambio, se tiene que tener la voluntad y la pasión para salir de las fronteras de su propia zona de comodidad”.

 

“Dentro de la praxis del dibujo: Mentes pequeñas hablan de personas. Mentes promedio hablan de hechos. Grandes mentes hablan de ideas”                                      Jorge Chuey 2008

 

Perceptos sobre el dibujo,  motivados y escritos por el curso en Guanajuato 2009.

“El Dibujo nos invita a una contemplación profunda, llamándonos a la alegría por el impulso de coloración que da vida y movimiento a los objetos”.

 

“El verdadero destino de un gran artista es un destino de trabajo de dibujo. Llega un momento en su vida en que este trabajo domina y conduce al destino. Pero las desdichas y las dudas tal vez lo atormenten durante mucho tiempo”.

 

“Todo converge hacia el Dibujo en una obra que crece. Cada día, ese extraño tejido de paciencia y entusiasmo se centra más en la vida de trabajo; que hace de un artista un maestro”

 

Perceptos sobre el Dibujo, motivados y escritos por el curso en Piedras Negras 2010.

“El Dibujo… está ahí todos los días; siempre joven, sin envejecer, entre auroras y crepúsculos, entre tiempos ancestrales que se pierden más allá de la  frontera, de las noches cálidas, frías, eternas… más allá de los desiertos y del río grande. Símbolo de los sueños y de todas las cosas, significante de principio y fin. A la muerte de un ciclo, pero a la vez anunciadora y la preparación de un renuevo; de otro amanecer, de un nuevo espacio temporal, el instante suspendido en Piedras Negras: el Dibujo”…

 

“El Dibujo que sabe avivar las leyendas en el cantar del viejo minero; y que se convierten en visiones fugaces como la vida misma, pero que ahí están junto a la vieja mina de carbón de espléndidos pasados, sola y abandonada como la tumba del abuelo, como el carbón negro y frío que tiene  necesidad de una chispa, de un contacto con el fuego. Y presentes siempre en mi corazón”…  

 

El Dibujo puede integrarse a otro lenguaje para convertirse en poesía por el artista visual que sabe atrapar las ilusiones perdidas y que puede detener el tiempo para disfrutar las vivencias guardadas en su memoria, como el carbón ardiente que representa la fuerza material y espiritual contenida, que calienta y alumbra sin llama y sin explosión, imagen del dominio de sí mismo”…

 

El Dibujo es el símbolo del fuego escondido de la energía oculta; es la fuerza del sol negro, del sol nocturno, sustraída por el hombre y encerrada en el poso de su corazón. Es un carbón ardiente que representa la fuerza material y espiritual, que calienta y alumbra los túneles y tiros de la mina del inconsciente, sin llamas y sin explosión”.

      

“El Dibujo se convierte en una gran explosión de formas y espacios sin precedentes, donde el pensamiento del arte: dice que la vida del dibujo comienza con la experiencia de la percepción y, la percepción es el despliegue de un nuevo mundo, previamente ignorado, que es el mundo fascinante del Dibujo con el cual podemos desarrollar nuestra facultad de imaginar, de ver con el ojo de la mente, y dibujar cosas que están en nuestra memoria y que expresa nuestro -ego puro- como una reflexión de nosotros mismos…”

                           

“Dibujo, como la realidad negada, temida y rechazada, como la mina fecunda, con olor a leña que te quema las entrañas, que aún perduras en mi conciencia como mensajera del memorial inconcluso; dibujo que te conviertes en historia de un pasado y cobras vida en remembranza de mis ancestros, padre de madre muerto en el mineral de Agujita. El viejo minera ya no está pero el dibujo sí,  es la llama que se aviva; como carbón inmanente…”

/Textos reciclados sobre la exposición “El cantar del viejo minero” de J.Chuey realizada en Octubre de 2002 en Piedras Negras Coahuila.  Jorge Chuey 2010.

                                                             

“Apego al Dibujo”, suena, en gran medida, a la “adicción de las emociones”. De hecho es lo mismo. Trato de intercambiar las dos expresiones para comprobarlo por mí mismo. Esta es una de esas instancias en que el Dibujo ha cruzado mi camino con grandes enseñanzas espirituales y redescubro los mismos fenómenos. De acuerdo con las tradiciones filosóficas, es el renacimiento, dando vueltas y vueltas una y otra vez. En todas las adicciones, uno se queda -diríamos- clavado en viejos patrones. Sólo tiene los mismos pensamientos una y otra vez, y no puede pensar nada nuevo. El deseo y la pasión alimentan mi evolución y el cambio, tengo que tener la voluntad y la pasión para poder rebasar las fronteras de mi propia comodidad.                                                                

Finalmente, me queda claro que las palabras aquí incluidas son tan imprecisas, tan resbaladizas, que no se puede construir una teoría científica útil en torno a ellas, pero esta idea fue dejada de lado. En resumen, el intento de las bases de la mecánica cuántica es considerar la física cuántica desde un punto de vista puramente físico, que no incluyese los desafíos de un observador consciente de la estética.

                             

 

Introducción.

 

Salto cuántico, el yo libre, el yo creativo: una responsabilidad cuántica.

¿Cómo puede la vida respetar el determinismo en el fuera y, no obstante, actuar con libertad en el dentro?

Quizás algún día entenderemos eso mejor. Somos los creadores de lo invisible. Recolectamos sensiblemente la información de lo visible para almacenarla en la gran fábrica de lo invisible.

 

Todas las discusiones del libre albedrío humano, es decir, nuestra libertad interna, nuestra prerrogativa para tener ideas y pensamientos y hacer elecciones, en contraposición con cualquier libertad o restricción que pudiera resultar de condiciones externas como regímenes políticos, reglas paternales o simple habilidad física o carencia de ella, se han basado en términos de naturaleza humana o en términos del lugar que ocupa la humanidad en el universo.

Ciertamente nos experimentamos a nosotros mismos y a otros como libres, y ordenamos nuestros sentimientos y nuestras cosas de acuerdo con una idea. Todo el concepto de conducta voluntaria de volición o inclusive la voluntad misma, son consecuencia de esto, como lo es la idea de espontaneidad y toda una serie de sentimientos que abarcan el temor y la admiración, el orgullo y la vergüenza.

El ejercicio de esta libertad se halla en la esencia de lo que somos como individuos cuánticos  y con toda razón culpamos a aquellos que siempre lo eluden en nombre del deber, hábito o acondicionamiento social. Los culpamos por no hacer un esfuerzo, dedicar alguna energía, para evadir habitualmente la carga y la responsabilidad que es nuestra por naturaleza y, por ende, optamos por mantenernos fuera de la creatividad, a la que nuestra libertad da origen. Esa creatividad, es la clave para entender por qué los seres humanos conscientes están en el universo de cualquier modo.

 

La creatividad esencial de los seres humanos se utiliza como tema trascendental en toda nuestra historia y cultura. Siempre nos vemos a nosotros mismos como el hombre; el hacedor y, en términos científicos modernos, remontamos el origen de nuestra especie hasta el día en que el primer hombre fabricó la primera herramienta.

Más básicamente todavía, reconocemos que existe algo creativo en enfrentarnos a cualquier desafío, trabar nuevas relaciones, trazar una nueva ruta. Estas actividades, al igual que sus contrapartes más artísticas, nos estimulan y hacen que crezcamos: crean algo dentro de nosotros. Tenemos un impulso físico para ser creativos, que surge de la física de los sistemas vivos.

 

Pero más allá de esta creatividad estructural, una interpretación cuántica de la conciencia nos demuestra cómo puede haber creatividad conductista.

Nada puede asegurarme contra mí mismo; cortado y separado del mundo y mi esencia por la nada que soy, tengo que comprender el significado del mundo y de mi esencia. Yo lo decido solo, injustificadamente y sin excusa.

¿Qué hay de los pensamientos?

Estos son información reciclada. Cada pensamiento forma parte de una base de datos colectiva. Hasta los pensamientos más originales son simplemente información reciclada, saltos cuánticos de creatividad que surgen del mismo estrato de información colectiva y reciclada.

Aunque la expresión “salto cuántico” se ha extendido al lenguaje cotidiano, en realidad tiene un significado específico. Cuando en la física se habla de los átomos, normalmente se advierte que tienen un núcleo con protones y neutrones, y que los electrones giran alrededor de aquél en órbitas fijas ubicadas a distintas distancias.                                                                                                                                                           

Dicen que los electrones permanecen en una órbita, pero que a veces cambian a otra. Si absorbe energía, un electrón puede saltar a una órbita superior, si libera energía, puede caer a una órbita inferior. Lo que no dicen es que cuando un electrón cambia de una órbita a otra, no se mueve a través del espacio que las separa; en un momento está en la órbita “A” y al siguiente está en la “B” sin haber recorrido el espacio entre las dos. A esto se le llama el salto cuántico. Un salto cuántico es un cambio de estatus -de un conjunto de circunstancias  a otro- que ocurre de manera inmediata, sin sucesos intermedios.

 Aparece y desaparece. Emergente y resurgente. Emergencia: emerger. Brotar, salir del agua u otro líquido. Emergente, que emerge. Que nace, sale y tiene principio de otra cosa. Emergencia, ocurrencia, accidente que sobreviene. Resurgencia: surgir de nuevo, volver a aparecer, volver a la vida.

 

 Salto cuántico. Brinco cuántico. Cuantum, así le llaman los físicos modernos.  Tao, en el pensamiento chino. Zen, del budismo hindú. Arte, así le llamaron los griegos. Camino decían los antiguos mexicanos.

 

¿Podrán los anteriores conceptos ser tomados en cuenta como sinónimos? Esto es lo que viene a mi mente en el instante en que deseo escribir tal vez con propiedad, que no es un privilegio de nacimiento, sino patrimonio de mi pensamiento. Dos caminos me llevan a aquel grado de pureza, corrección lingüística y riqueza  de lenguaje;  en que se vislumbra mi forma de escribir, pues no soy un experto. El primero es el largo sendero de las lecturas de los clásicos; de la comparación y estudio de los textos de los grandes maestros. El segundo es más corto. Es el atajo del aprendizaje, de mi proceso intelectual que proporciona la búsqueda de la palabra exacta, correcta o más armoniosa.

No pretendo dilucidar cuál de los dos caminos es el más seguro, pero para ayudarme ya que ando ilusionado y fatigado por este segundo camino, les ofrezco el siguiente mi percepto: métete  para adentro; sal para afuera; subir para arriba o bajar para abajo, es lo mismo que orillarte a  la orilla, a la orilla de la frontera entre lo interno y lo externo, muy cerca de la piel. Afuera puede estar el idiotismo gramatical, lo determinado. 

Pero Adentro está lo indeterminado, lo abstracto-concreto, la oscuridad, el laberinto. El pensamiento puro y verdadero donde no existe ni el arriba ni el abajo, ni cerca ni lejos, ni fácil ni difícil, ni el adentro ni el afuera. Estos conceptos  que podrían parecer opuestos, más bien se contemplan el uno al otro. Se contienen en una especie de alternancia rítmica-continua.

 

El contenido / Área del conocimiento

 

Sobre la física cuántica. La gran pregunta. ¿Qué es lo que realmente sabemos con certeza?, ¿Quién soy?, ¿Cómo puede moverse un electrón de A a B sin recorrer el espacio que existe entre ellos?

Estas preguntas nos abren a lo que antes no sabíamos. Y, en verdad, son la única manera de llegar allí: al otro lado de lo desconocido.

¿Por qué hacer una gran pregunta? Porque una gran pregunta es una invitación a una aventura, a un viaje de descubrimiento. Es emocionante embarcarse en una travesía; está la dicha de la libertad de explorar un nuevo territorio.

Entonces, ¿por qué no nos formulamos estas preguntas? Porque hacerlo le abre la puerta al caos, a lo desconocida e impredecible. Desde el instante en que tú formulas una pregunta cuya respuesta verdaderamente no conoces, se abre a sí mismo todo un campo de posibilidades. ¿Estás dispuesto a recibir una respuesta que tal vez no te agrade o con la que quizá no estés de acuerdo? ¿Qué tal si te pone incómodo o te saca de la zona de seguridad que te has construido? ¿Qué pasaría sí la respuesta no es lo que quieres oír?

No se necesitan músculos para eso, sólo la valentía de hacer la pregunta.

Ahora consideremos que es lo que hace que una pregunta sea grande. Una pregunta no necesita provenir de un libro de filosofía ni estar relacionada con los grandes problemas de la vida. Tal vez, una gran pregunta para ti podría ser: “¿Qué sucedería si decidiera volver a la universidad y graduarme en un nuevo campo?” o “¿Acaso debería escuchar a esa voz que me insiste en que vaya a San Francisco o a China?” o “¿Es posible descubrir que hay dentro de un neutrino?”. Plantearse cualquiera de estas preguntas y miles más podría cambiar el curso de tu vida. Eso es una gran pregunta: una pregunta que puede cambiar el curso de tu vida, 

De modo que, ¿por qué no las formulamos? La mayoría de la gente prefiere permanecer en la seguridad de lo conocido, en lugar de andar por ahí buscando problemas. Aún si se estrellaran estrepitosamente contra una pregunta, más que seguro que huirían despavoridos, o se pondrían a trabajar, muy ocupados en otra cosa.

La mayoría de nosotros debe pasar por una seria crisis antes de plantearse las grandes preguntas; una enfermedad que pone en peligro nuestra vida, la muerte de un ser querido, el fracaso en un negocio  o en el matrimonio, un patrón de comportamiento repetitivo y adictivo que no parecemos querer reconocer o la soledad, que a veces se hace insoportable. En ocasiones como estas, las grandes preguntas vienen presionando desde las profundidades de nuestro ser como lava candente. Estas preguntas no son ejercicios intelectuales, sino gritos del alma: “¿Por qué yo?”, “¿Por qué él?”. “¿En qué me equivoqué?”, “Después de esto, ¿la vida realmente vale la pena?”, ¿Cómo pudo permitir Dios que esto sucediera?”.

Si pudiéramos reunir el mismo tipo de pasión para formularnos una gran pregunta acerca de nuestra vida ahora, cuando no hay una crisis inmediata, sabe Dios lo que podría suceder. Como dijo el Dr. Alan Wolf, hacer una gran pregunta probablemente nos abra nuevas formas de ser en el mundo. Puede resultar  un catalizador para transformarnos. Para crecer; para crecer más allá, para avanzar. Hacer a un lado lo que usted ya sabe, significa hacerles un lugar a las grandes preguntas; significa también estar abiertos, reacondicionarnos para poder aceptar-por el momento–  el no saber. De allí surgirá un mayor conocimiento. Las grandes cosas se consiguen cuando estamos tranquilos.

 

¿Qué es la realidad?

“Lo que pensaba que era irreal, ahora, de alguna manera me parece más real que aquello que pienso es real, que ahora parece irreal” Fred Alan Wolf.

 

Lo que no sabemos que no sabemos!

“Nunca cuestioné la realidad. ¿Por qué habría de hacer algo tan tonto como eso? Entonces la realidad en la que estaba se convirtió en un desastre y comencé a cuestionar mi realidad, ¡no necesariamente las mesas y las sillas, pero sí mi percepción de la realidad. Una vez que me di cuenta de que mi realidad era sólo algo construido a partir de mis limitaciones, fui consciente de debía  de estar dispuesta a soñar más allá de ellas. ¿Qué cosa que verdaderamente deseo no creo que pueda conseguir? Lo único “sólido” en mi realidad es mi percepción de ella. Si estoy dispuesta a abrir los ojos a nuevas posibilidades, mi realidad pude cambiar” Betsy Chasse.

 

“Cuando volvemos a experimentar de modo continuo las mismas emociones y nunca construimos sobre ellas, entonces quedamos atrapados en el mismo patrón de respuesta al estímulo”  Joe Dispenza.

 

“Quedarse atrás es como ser un observador quieto. Entrar es como quedarse dormido en un sueño sobre el que no tengo control”  Mark Vicente.

 

“¿Adicciones? No tengo ninguna. Está bien, soy adicto a unas pocas cosas.

¿Cómo cuales? Inseguridad, estrés, preocupación, insistencia en estar en lo correcto, arrogancia moral, control, enojo, inflexibilidad, autoritarismo, temor… ¿Ya mencioné el estrés?”  Mark Vicente.  

 

¿Por qué estamos aquí?

¡Otra vez a las grandes preguntas! ¿Por qué son tan importantes? ¿Será porque no son obvias o fáciles de responder?, ¿Porqué parecen significativas?, ¿Porqué parecen importantes en una reunión y logramos impresionar a la gente cuando traemos a colación grandes preguntas? Es porque son la respuesta para salir de un gran lío. Joe Dispenza

“La única película que pasa por el cerebro es aquella que podemos ver” Ramtha     

“Estamos aquí para ser creadores. Estamos aquí para llenar el espacio con ideas y multitud de pensamientos. Estamos aquí para hacer algo de esta vida”         

                                                                                                           Ramtha.

“Nuestro propósito aquí es desarrollar nuestros dones de intencionalidad. Y aprender cómo ser creadores eficaces”  William Tiller.

“El hecho es que estamos aquí para hacer algo de nosotros mismos. Estamos aquí para explorar los límites totales de la creación; estamos aquí para hacer conocido lo desconocido”  Miceal Ledwith.

“El propósito integral de este juego es preparar químicamente nuestro cuerpo, mediante un pensamiento, para vivir una experiencia. Sin embargo, sí seguimos preparando químicamente nuestro cuerpo para tener los mismos pensamientos, las mismas experiencias, jamás evolucionaremos como seres humanos”  Joe Dispenza.

 

“Sí usted estuviera en un callejón oscuro y yo lo asustara, su elección normal se basaría en una respuesta fisiológica de miedo, lo que significa que el mecanismo de su organismo le daría señales para que corra por su vida o para que se quede y pelee”  Joe Dispenza.

 

Conciencia. La conciencia es algo muy difícil de definir. La gente ha tratado de explicarla y de entender qué es exactamente. Qué significa para nosotros como seres humanos. Incluso por qué la tenemos. ¿Cuál es una definición simple de conciencia?… ya lo sabe, es lo más difícil de definir.

¿Qué es la conciencia? Todos la tenemos (¿o no?). Todos somos seres conscientes (en un día bueno). Hemos visto que la física cuántica ha tenido roces con la conciencia, en su búsqueda de respuestas sobre la realidad y la percepción. Va con nosotros todo el tiempo; cada experiencia sensorial, pensamiento, acción e interacción se despliega en el campo de la conciencia

La conciencia es fundamental para todo lo que hacemos – arte, ciencia, relaciones, la vida misma- es la constante de nuestro vivir. Más sin embargo, la ciencia ha hecho muy poco para examinarla en profundidad. En sus casi cuatrocientos años de existencia, “la ciencia ha hecho inmensos progresos en la comprensión del universo físico a todas las escalas, desde el quark hasta el quásar”, dice Herbert. Pero la conciencia sigue siendo un “agujero negro intelectual”

Si la conciencia es tan importante y fundamental, ¿por qué se sabe tan poco de ella? Una explicación podría ser que intentar conocerla es como buscar los anteojos mientras están sobre nuestras narices; siempre está allí y la damos por sentada. Otra razón es que vivimos en una era sumamente materialista, dominada por una ciencia materialista; en otras palabras, como cultura, nos interesa lo que pasa “allá afuera” y no nos llama la atención lo que pasa “aquí adentro”.

“Me doy cuenta de que soy conciencia o una expresión de ella. Tengo la sensación de estar conectado con algo, que es mayor que yo mismo o mi personalidad. Esto me inspira a indagar y ver que puedo manifestar de eso. Me encanta esa sensación que tengo cuando he estado tranquilo, aun por un momento, y recibo un signo desde la nada y actúo enseguida de acuerdo con él. Es ahí cuando se produce la magia.” Betsy Chasse.

 

La experiencia más antigua, podríamos decir el comienzo del universo, tiene lugar cuando la conciencia pura, el campo unificado que se ve  a sí mismo, crea dentro de su naturaleza esencialmente unificada la estructura tripartita de observador,  observado y proceso de observación. A partir de allí, a ese nivel muy profundo de realidad, la conciencia crea creación, de modo que, sí, existe una relación muy íntima entre el observador y lo observado.  En definitiva, están unidos como un todo inseparable en la base de la creación, que es el campo unificado, que también es nuestra conciencia más interior, el yo.

 

Los terrenos de la percepción. Vista y percepción. La mente brinda el marco, las suposiciones y conocimientos específicos para que el ojo vea. La mente constituye el universo que el ojo, entonces, ve. En otras palabras, nuestra mente se construye en nuestros ojos.

Si todo lo que percibo se basa en lo que ya conozco, ¿cómo podré llegar a percibir algo nuevo alguna vez? Si nunca percibo nada nuevo, ¿Cómo cambiaré? ¿Cómo creceré?

 

Bien, después de ese viaje por el más nebuloso y desconocido de los temas –la realidad-, es bueno volver a la ciencia real. Comprobada, verificada, aceptada. Y contrariamente a lo que la mayoría de las personas creen, ellas perciben.

“Su cerebro no conoce la diferencia entre lo que sucede allá afuera y lo que sucede aquí dentro”  Joe Dispenza.

“Allá fuera no hay un “allá fuera” independiente de lo que sucede “aquí dentro” Alan Wolf.

 

La verdad de la percepción. La percepción es un proceso complejo y multifacético, que empieza cuando nuestras neuronas sensoriales recogen la información que proviene del entorno y la envían al cerebro, bajo la forma de impulsos eléctricos. Como sucede con todas las criaturas vivientes, nuestras entradas sensoriales son limitadas. No podemos ver la luz infrarroja, ni percibir los campos electromagnéticos como lo hacen las aves (los utilizan para la navegación). Sin embargo, la cantidad de información que ingresa por los cinco sentidos es asombrosa: algo así como cuatrocientos mil millones de bits por segundo.

Es obvio que de manera consciente no recibimos ni procesamos semejante cantidad; los investigadores dicen que sólo alrededor de dos mil llegan a nuestra conciencia. De modo que, cuando el cerebro se pone a trabajar “tratando de crear una historia del mundo para nosotros”, como lo explica el Dr. Andrew Newberg, “tiene que deshacerse de una gran cantidad de datos adicionales”.

Por ejemplo, mientras lee estas palabras, aunque sus sentidos estén recogiendo la temperatura de este salón, la sensación de su cuerpo en la silla, la textura de su ropa sobre la piel, el sonido del parloteo de sus compañeros, y el aroma de su champú, está bastante inconsciente de todo eso, dado que se está concentrando en las palabras de estos escritos.

 

El cerebro tiene que eliminar una gran cantidad de información que realmente nos resulta extraña. Lo hace inhibiendo cosas. Lo hace evitando que ciertas reacciones y ciertas porciones de información neuronal lleguen finalmente a nuestra conciencia. Y al hacer todo eso, ignoramos la silla en la que estamos sentados. Esto es eliminar lo conocido. Luego, viene la eliminación de lo desconocido…

Si vemos algo que el cerebro no puede identificar muy bien, tomamos algo similar. (“no es una ardilla…, pero es algo parecido”). Si no hay otra cosa parecida, o es algo que sabemos que no es real, lo descartamos con un “Debo de haber estado imaginando cosas”.

 

Entonces, de hecho, no percibimos la realidad; vemos una imagen de la realidad que nuestro cerebro construyó a partir de las entradas sensoriales, además de innumerables asociaciones que se extraen de las vastas redes neuronales de nuestro cerebro. “Depende de cómo hayan sido sus experiencias”, “y de cómo, en definitiva, procesa la información, la forma en que realmente crea su mundo visual… El cerebro es lo que en última instancia percibe la realidad y crea para nosotros nuestra interpretación del mundo”

 

Emociones y percepciones. Las reflexiones de los investigadores en los Institutos Nacionales de la Salud sugieren que no sólo lo que creemos es real, sino también cómo nos sentimos con respecto a lo que recogen nuestros sentidos, que determina si lo vamos a percibir y de qué manera. Ellos dicen: “Nuestras emociones deciden a qué vale la pena prestarle atención. La decisión de qué es lo que se convierte en un pensamiento que se eleva a la conciencia y qué es lo que permanece como un patrón de pensamiento sin asimilar, enterrado en un nivel más profundo del cuerpo, es transmitida por los receptores”

 

Como explica Joe Dispenza, “Las emociones están diseñadas para reforzar algo químicamente en una memoria a largo plazo. Por eso las tenemos”  Nuestras emociones están relacionadas con un nivel inferior de procesamiento visual, en alguna parte próxima al primer paso. Esto tiene sentido desde un punto de vista evolutivo. Si se encuentra caminando por un sendero y salta un tigre frente a usted, procesará esa imagen y empezará a correr antes de que se dé cuenta de por qué lo hace.

Cuatrocientos mil millones de bits por segundo /unidad de medidas de ondas electromagnéticas/. Aun cuando ya hemos desechado el material que es “irreal” (como los marcianos, por ejemplo) y el que resulta “irrelevante” (como el aroma de un champú), todavía quedan muchos bits. Las emociones les dan su peso o importancia relativos, Son un sistema integrado a la percepción. También nos brindan la exclusiva capacidad de no ver lo que, simplemente no queremos ver.

 

Paradigma y percepción. Entonces, si construimos la realidad con lo que tenemos en nuestro almacén preexistente de recuerdos, emociones y asociaciones, ¿cómo hacemos para percibir algo nuevo?

La clave está en el nuevo conocimiento. Al expandir nuestro paradigma, nuestro modelo de lo que es real y lo que es posible, agregamos nuevas opciones a la lista que nuestro cerebro lleva consigo. Recuerde: esa lista es tan sólo una descripción operativa de la realidad, basada en nuestra experiencia personal; no es la realidad misma. El nuevo conocimiento puede abrir nuestras  mentes a nuevos tipos y niveles de percepción y experiencia.

La información nueva es importante, pero el conocimiento completo incluye tanto comprensión como experiencia. Si quiere que alguien sepa cómo es comer un durazno, puede darle información al respecto –“Es jugoso, dulce, terso…”-, pero nunca la sabrá en realidad hasta que haya mordido uno. De modo que, para expandir nuestro paradigma y abrirnos a una vida más amplia, también necesitamos nuevas experiencias.

 

Por ejemplo, ¿cuándo fue la última vez que hizo alguna locura, la última vez que hizo algo tan extravagante que no parecía usted y se quedó con la boca abierta diciendo: “No puedo creer que haya hecho eso”?.

En Viaje a Ixtlán, Carlos Castaneda relata una de las enseñanzas de don Juan como “el arte del asecho”. En otras palabras, aprender sobre nuestros propios hábitos como si estudiáramos a una presa, para poder atraparnos en nuestras actividades habituales y hacer algo completamente nuevo.

Es volver a las antiguas preguntas: si percibe sólo lo que sabe, ¿cómo puede llegar a percibir algo nuevo?;  si usted se crea a sí mismo, ¿cómo puede llegar a crear un nuevo usted?

Una vez que nos damos cuenta de que sólo podemos experimentar la vida dentro de los límites de lo que ya conocemos, es obvio que si queremos tener una vida más amplia y rica, si queremos más oportunidades para el crecimiento, los logros y la felicidad, tenemos que impulsar un movimiento en nosotros mismos, formulándonos las grandes preguntas, experimentando nuevas emociones y almacenando más información en nuestras redes neuronales.

 

Creamos nuestro mundo. En resumen, en lo que respecta a la ciencia que ha ido avanzando hasta el presente, la situación es: creamos el mundo que percibimos. Cuando abro mis ojos y miro  alrededor, no es “el mundo” lo que veo, sino el mundo que mi equipo sensorial humano puede ver, el mundo que mi sistema de creencias me permite ver y el mundo que a mis emociones les importa ver o no ver.

Si bien nos resistimos a esta noción y queremos creer que hay un “mundo real” que todos percibimos y sobre el que estamos de acuerdo, el hecho es que la gente, a menudo –o tal vez siempre- percibe las mismas cosas de manera muy diferente. Por ejemplo, cuando varios testigos relatan un delito (como en la película clásica de terror), las versiones de “lo que realmente sucedió” difieren ampliamente, no sólo acerca de los detalles más finos del crimen, sino hasta en el aspecto de la víctima y del perpetrador, como el color del cabello, altura vestimenta, etc. Cada testigo del delito cree que tiene la historia correcta, pero lo que en verdad tiene es su propia percepción de lo que sucedió. Creamos nuestro propio mundo, todo el tiempo, en infinidad de maneras. La vista y la percepción son la manera más obvia, comprobable científicamente, de hacerlo. La pregunta fundamental es: ¿Esto termina aquí? ¿Es este el límite de nuestra manera de afectar el mundo que vemos?

 

Un paso adelante.  A menos que piense que la ciencia ha terminado de develar el misterio de la vida, aquí tenemos una zambullida más profunda en el “hoyo que usted ya sabe”

Karl Pribram revolucionó la manera de pensar de la gente acerca del cerebro, cuando dijo que esencialmente era holográfico. Afirmó que el procesamiento se esparcía por todo el cerebro y que, al igual que un holograma, cada parte contenía el todo. Eso resultó bastante extraño, pero luego aplicó este modelo a nuestra manera de percibir. Dijo que el universo es, en esencia, holográfico, y que la única razón por la que sentimos que estamos “en” la realidad, en lugar de “percibiéndola”, es que nuestro cerebro se vincula holográficamente con el “allí fuera” (en cuyo caso el tiempo y el espacio desaparecen) y entonces nuestra percepción no sólo se procesa en el cerebro, sino también al salir de él para interactuar con el “allá fuera”

Por eso, más allá de lo buenas que sean las antiparras de la realidad virtual, nunca podrán convencernos por completo de que estamos “en” esa realidad.

Pero, si la realidad es holográfica, ¿es posible percibirla directamente? Nuestros sentidos son limitados; son como molde de masitas que hacen presión en la realidad. De todos modos, los que exploran en la conciencia informan que es posible experimentar el mundo de manera completa y directa, tanto el universo entero como un grano de arena, todo al mismo tiempo. Y, desde ese punto de vista, todo, absolutamente todo lo que percibimos con los sentidos, es “máscara”, ilusión. De modo que todo es sólo un punto de

 

Imagen – imaginación – imaginaria.* Imaginación y movilidad.  “Como muchos problemas psicológicos, las investigaciones acerca de la imaginación se ven turbadas por la falsa luz de la etimología. Queremos siempre que la imaginación sea la facultad de formar imágenes. Y es más bien la facultad de deformar las imágenes suministradas por la percepción y, sobre todo, la facultad de librarnos de las imágenes primeras, de cambiar las imágenes. Si no hay cambio de imágenes, unión inesperada de imágenes, no hay imaginación, no hay acción imaginante. Si una imagen presente no hace pensar en una imagen ausente, si una imagen ocasional no determina una provisión de imágenes aberrantes, una explosión de imágenes, no hay imaginación. Hay percepción, recuerdo de una percepción, memoria familiar, hábito de los colores y de las formas. El vocablo fundamental que corresponde a la imaginación no es imagen, es imaginario… El valor de una imagen se mide por la extensión de su aureola imaginaria. Gracias a lo imaginario, la imaginación es esencialmente abierta, evasiva. Es dentro del psiquismo humano la experiencia misma de la apertura, la experiencia misma  de su novedad.

“La imaginación no es un estado, es la propia existencia humana…Así el carácter sacrificado por la psicología de la imaginación que no se ocupa más que de la constitución de las imágenes es un carácter esencial, evidente, de todos conocido: es la movilidad de las imágenes. –Existe oposición en el reino de la imaginación como en tantos otros dominios-  entre la constitución y la movilidad… sobre todo un tipo de movilidad espiritual más grande, más vivaz, más viva…”

*Gastón Bachelard, en  El aire y los sueños, lo define  en la introducción; con imaginación y movidilad. La imaginación es, sobre  todo, un tipo de movilidad espiritual.

 

Los lenguajes. Los diálogos internos, silenciosos, la comunicación. Reclaman intimidad, media voz, ambiente recoleto y si se tercia incluso media luz. Solamente así se pude alcanzar una comunicación verdadera. La que va de corazón a corazón. La única que permite el canje de dos soledades, cuando los artistas visuales necesitan abocar la intimidad del uno en la intimidad del otro.

El diálogo interno sería la comunicación más cercana a la confesión. Confesión previa, ejercida como misticismo indispensable para alcanzar un verdadero lenguaje. Sin pretender llegar a niveles sensoriales de alto rango, es lo cierto, que incluso en la comunicación coloquial es indispensable terminar el periplo comunicativo o viaje circundante cuerpo-mente, a través del dialogo interno, vale decir, el pensamiento, los procesos mentales o intelectuales. Una primicia que nos brinda este proceso coloquial es que al lado de la imagen, el silencio puede ser una nota elocuente y comunicativa. A veces el silencio es tan sonoro y elocuente que su retumbo nos ensordece. Los lenguajes visuales.

 

 

Los Dioses olvidados.

“La clave del Dibujo, la historia de los que hablan sin palabras.

Los que sí hablan con palabras -los que no sabían nada ni tenían nada- han dejado su mundo para buscar nuevos espacios y seguir conociendo todo el territorio, buscando el lugar donde habitan los Dioses que hablan sin palabras. El  conocimiento silencioso, los lenguajes visuales”.   / Jorge Chuey 2007 /

                     

Los lenguajes silenciosos son sentimentales y cálidos. Frente a esta real comunicación nos amenaza la información, que es fría y distinta, pero que también utiliza el lenguaje como parte primordial. Más exactamente, sobre el diálogo que va de corazón a corazón cuando dos vidas quieren comunicarse de manera profunda. La información reclama precisión, rapidez y creatividad. Tiempo y espacio serán la base primordial de la creación.

El lenguaje es el organismo más importante para establecer comunicación entre los seres humanos: en sí mismo, entre tú y yo, entre yo y la sociedad, entre las sociedades entre sí, entre yo y el universo.

Los neurólogos o frenólogos modernos nos lo explican de esta manera: nuestros hemisferios cerebrales son distintos y que mientras uno de ellos procesa el lenguaje, -lo abstracto- el otro hemisferio procesa el dibujo, las emociones y todo lo afectivo y sentimental, – lo concreto-.

 

“Consecuentemente, las inducciones artificiales impuestas por el hipnotista tradicional se abandonan en favor de una fina observación de lo que el hombre nos brinda sin darse cuenta, como su estilo de lenguaje, gestos, cambios de voz, etc. para utilizar esas manifestaciones no-conscientes con el fin de llevarlo a una conciencia nueva de lo que está ocurriendo en su espíritu. Con este método, permisivo, natural y respetuoso, el hombre encuentra en sí mismo recursos internos para superar sus dificultades presentes…”    

Dr. Daniel Aráoz. Profesor de la Universidad de Long Island en Nueva York.

 

Concierto para cuatro cerebros. Dra. Teresa Robles, Instituto Milton H. Erickson de la ciudad de México, A.C. México 1990. Psicoterapia.

No podemos conocer la realidad tal cual es porque estamos limitados por nuestros sentidos. Sabemos que hay sonidos cuya frecuencia perciben algunos animales, pero nosotros no. Nuestra vista también tiene limitaciones en cuanto a distancia y el detalle. A lo largo de su historia, el hombre ha ido creando instrumentos para incrementar su capacidad de percepción de sus sentidos. Ahora puede ver con el microscopio y con el telescopio lo que antes no veía con sus propios ojos y ni siquiera soñaba que existiera. Al ir construyendo instrumentos que le permiten una percepción diferente de las cosas, va construyendo nuevas concepciones de la realidad.

Navegamos a ciegas por la vida creyendo que conocemos el camino y, cuando chocamos, lloramos y nos asustamos en lugar de darnos cuenta que acabamos de descubrir una de las pocas cosas que realmente podemos conocer: lo que la realidad no es.

El que nunca podamos conocer lo que es la realidad es el lado oscuro de este punto, el lado claro es que la vida se nos presenta como un misterio, invitándonos a explorarla, llena de sorpresas y, cada vez que nos equivocamos, que las cosas no salen como creíamos que debían salir, es una invitación para reemprender la búsqueda por otro lado.

Si no recorremos caminos, ni siquiera tendremos la posibilidad de saber lo que éstos no son. Si no probamos las llaves, nunca podremos saber cuáles no encajan con la cerradura, es decir, lo que la cerradura no es. Si probamos diferentes caminos, tendremos más posibilidades de conocer aunque sea a costa de tropezones, caídas y frentazos. Si tenemos más llaves, podremos abrir más puertas, aunque hayamos desechado muchas más. De aquí derivan dos presupuestos fundamentales: “si quieres conocer, aprende a actuar” y “actúa siempre de modo que se incremente el número de elecciones”.

“Se hace camino al andar”. Todos los caminos son lo mismo: no llevan a ninguna parte. Son caminos que van por la vida…mira cada camino de cerca y con intención. Pruébalo tantas veces como consideres necesario.

Al interactuar con la realidad que no conocemos, construimos una realidad interna que es la que nos determina, determina las siguientes percepciones del mundo que nos rodea, determina cómo sentimos y en gran parte cómo actuamos.

Y la realidad interna / la cuántica de la física moderna / se construye en gran medida a partir de la posición que ocupemos respecto a los demás. Nuestra realidad interna nos lleva a actuar de determinada manera y al hacerlo influimos sobre la realidad exterior, especialmente sobre los otros con quienes nos relacionamos. Y así surgen las profecías que se autocumplen.

Una profecía que se autocumple, nos dice Watzlawick, “Profecías que se autocumplen”, en la realidad inventada, 1988, es una predicción que por la sola razón de haberse hecho se convierte en realidad y confirma lo que profetizaba. La certeza de que un hecho va a suceder, hace que se creen las condiciones necesarias para que éste se dé, es decir, crea una realidad que no se habría dado sin él. Sí construimos una realidad con la convicción absoluta de que es así, nos condicionamos para actuar de modo que se cumpla.

Sin embargo, las cosas no son tan sencillas porque dentro de nosotros hay por lo menos dos construcciones de la realidad que derivan del distinto funcionamiento de nuestros dos cerebros. Que por su interacción cuántica se convierte en un concierto para cuatro cerebros.

 

En la década de los cincuenta del siglo pasado, se publicaron las investigaciones de Roger Sperry, Premio Novel 1957, quien demostró la existencia de regiones cerebrales especializadas en integrar los movimientos y sensaciones corporales.

Tales áreas se localizan en ambos lados del cerebro, son cuatro en total, un par de regiones que controlan los movimientos y por ello son llamadas motoras, el otro par dedicado a registrar las sensaciones, conocidas bajo el nombre de sensoriales. En el lado derecho del cerebro hay una zona motora y otra, vecina sensorial, lo mismo ocurre en el lado izquierdo.

De ellas se dice que trabajan en forma cruzada, pues las ubicadas en el lado derecho, reciben y envían información a la mitad izquierda del cuerpo, mientras que las del lado izquierdo cerebral hacen lo mismo, con la mitad derecha del cuerpo.

Al hablar de realidad, se propone que no es posible conocer la realidad tal cual es. Al interactuar con la realidad exterior construimos dos realidades internas, una con cada uno de nuestros cerebros. La del izquierdo, es la versión oficial que nos contamos acerca de cómo sucedieron las cosas. La del derecho, constituye una especie de grabación de todas las sensaciones físicas de cada momento: los colores y las imágenes que vemos, los sonidos que escuchamos, los olores, los sabores, las texturas, los registros de posición o movimiento de nuestro cuerpo, así como de los afectos que estuvieron ligados  a ellas. Es importante recordar que cada grabado no “lo que realmente ocurrió” sino cómo lo vivimos. La segunda versión se expresa en imágenes y símbolos que son el lenguaje del inconsciente y es la que nos determina. Determina lo que sentimos y gran parte de nuestras conductas.

En el cerebro derecho, en el inconsciente, están grabadas todas nuestras vivencias que son aprendizajes que podemos aprovechar.

 

Cerebro izquierdo-cerebro derecho. S. P. Springer y  G. Deutsch, 1991.  Dos cerebros, dos estilos cognitivos. Se han venido usando progresivamente distintas denominaciones para describir los procesos de los cerebros izquierdo y derecho. Las características citadas más ampliamente pueden ser divididas en cinco grupos principales, los que forman una especie de jerarquía. Cada designación generalmente incluye y va más allá de las características:  

Hemisferio Izquierdo: Verbal.- Secuencial, temporal, digital.- Lógico, analítico.- Racional. -Pensamiento occidental.  Hemisferio Derecho: No verbal, video-espacial.- Simultáneo, espacial, analógico. – Gestalt, sintético. – Intuitivo. – Pensamiento oriental.

Las descripciones de la parte superior de la lista parecen estar basadas en evidencia experimental; las otras designaciones resultan más especulativas. La distinción verbal-no verbal, por ejemplo, la primera en surgir de la investigación. La distinción secuencial-simultánea refleja un modelo teórico corriente, aunque no aceptado universalmente, que sostiene que el hemisferio izquierdo tiende a cambios rápidos en el tiempo y a analizar estímulos en términos de detalles y características, mientras que el derecho tiene relaciones simultáneas y patrones más globales. En este modelo, el hemisferio izquierdo es algo así como una computadora digital y el derecho una computadora análoga.

 

“El intelecto es un órgano compuesto por varios grupos de funciones, divisibles en dos partes importantes, las funciones y facultades de la mano derecha y las funciones y facultades de la izquierda. Las facultades de la mano derecha son comprensivas, creativas y sintéticas; las de la mano izquierda son críticas y analíticas… La izquierda se limita a sí misma a verdades comprobadas, La derecha toma lo que aún es elusivo e incierto. Ambas son esenciales para completar la razón humana. Estas importantes funciones de la máquina deben ser llevadas a su poder de trabajo más alto y delicado, si se desea que la educación del niño no sea imperfecta y lateralizada.  / Filósofo Yoga, 1910 /

 

Muchos pensadores occidentales han hablado también de la organización mental como si estuviera dividida en dos partes. Racional vs. Intuitiva; explícita vs. Implícita; analítica vs. Sintética; son algunos ejemplos de estas dicotomías. Aunque estos términos son muy variados, parecen tener algo en común. Tal vez como alguien sugirió, corresponden a los procesos separados de los hemisferios cerebrales.

¿Por qué tantas divisiones? ¿Rotulan realmente cualidades distintas y separadas o sólo describen los extremos de un conjunto de comportamientos continuos?  En otras palabras, ¿se trata de diferencias todo-o-nada o hay gradaciones entre ellas? Algunos han insistido en este último enfoque porque, según dicen, se adaptan mejor a una realidad neuroanatómica: la existencia del cerebro izquierdo y el derecho capaces de operar independientemente. Otro enfoque es que la formulación de dicotomías u opuestos es sólo una forma conveniente de encarar situaciones complejas.

 

Después de aceptar la distinción de que el hemisferio izquierdo es analítico y el derecho intuitivo, el astrónomo-biólogo Carl Sagan ha seguido especulando sobre como las dos formas han interactuado para generar los logros de nuestra civilización.  En su libro Los Dragones del Edén, Sagan describe al hemisferio derecho como un patrón reconocedor que encuentra normas, a veces reales y a veces imaginarias, en el comportamiento humano tanto como en los eventos naturales. El hemisferio derecho tiene un tono emocional sospechoso, ya que ve conspiraciones donde no existen.  Necesita del hemisferio izquierdo para analizar críticamente los patrones que genera con el fin de probar su realidad

“No hay modo de decir cuándo los patrones extraídos por el hemisferio derecho son reales o imaginarios, sin someterlos al escrutinio del hemisferio izquierdo. Por otra parte, el simple pensamiento crítico, sin ideas creativas o intuitivas, sin la búsqueda de nuevos patrones, es estéril y destinado al fracaso. Para resolver problemas complejos cambiando las circunstancias se requiere la actividad de ambos hemisferios cerebrales: el camino hacia el futuro pasa a través del cuerpo calloso.” 

 

      Dicotomías

 

Intelecto                Intuición                   

Convergente         Divergente

Intelectual            Sensual

Deductivo             Imaginativo

Racional                Metafórico

Vertical                  Horizontal

Distinto                  Continuo

Realista                 Impulsivo

Dirigido                  Libre

Diferencial            Existencial

Lado izquierdo     Lado derecho

Secuencial             Múltiple                   

Histórico                Actual                                                                                                                                                             

Explícito                Tácito

Objetivo                Subjetivo

Analítico               Holístico

Abstracto              Concreto   

 

Concluye que las actividades  creativas más significativas de una cultura -sistemas legales y éticos. Arte y música, ciencia y tecnología- son resultado de un trabajo en colaboración entre dos hemisferios. Estamos completamente de acuerdo. Sagan también sugiere: “Podemos decir que la cultura humana es función del cuerpo calloso”. Esto pude ser cierto, pero no tanto porque el cuerpo calloso interconecta el pensamiento “analítico” con el “intuitivo”, sino porque cada estructura del cerebro desempeña un papel en la conducta humana, y la cultura humana es una función del comportamiento del hombre.

 

El pintor Abstracto-Concreto, el derecho de soñar; los lenguajes visuales.

Esa acción y efecto de abstraer o abstraerse, –traer hacia sí- separar por medio del pensamiento las esencias de la naturaleza, la esencia del ser del hombre. Separar por medio del Dibujo como pensamiento las cualidades de los diez mil seres, para considerarlas aisladamente o para considerar las “cosas” en su pura esencia o noción. Enajenarse de los “objetos” sensibles, no atender a ellos por una situación de copia mimética, sino, por entregarse a las consideraciones espirituales que se tienen en el pensamiento. De estar inmerso en lo abstruso- lo más oculto-, meterse para adentro a lo más recóndito del alma, acción de difícil comprensión para nuestra inteligencia.

Tiempo-rapidez-poesía.*  

 

De lo concreto del pensamiento holístico; salir para afuera o partiendo de lo externo en su singularidad de lo global como esencia del todo, y acumular cada una de las partes que componen ese todo. / holístico: del griego holos, que significa el todo /  La acumulación de varios espacios-formas, o cada una de las partes que se integran en el motivo para formar una composición, generalmente llamado proyecto visual. Acumular de forma justa y armónica los espacios que guardan entre sí cada una de las formas, y, acercarse a lo que sería la proporción. Reducir a lo más esencial y seguro las formas y tratar de comunicar o de -hablar- de una sola cosa. Con exclusión de otros asuntos. Tiempo-lentitud- Espacio. **

* La imagen poética es un resaltar súbito del psiquismo, relieve mal estudiado en casualidades psicológicas subalternas. Nada general ni coordinado tampoco puede servir de base a una filosofía de la poesía.

Cuando más tarde nos refiramos a la relación entre una imagen poética nueva y un arquetipo dormido en el fondo del inconsciente, tendremos que comprender que dicha relación no es, hablando con propiedad, causal. La imagen poética no está sometida e un impulso. No es el eco de un pasado. Es más bien lo contrario: en el resplandor de una imagen, resuenan los ecos del pasado lejano, sin que se vea hasta que profundidad van  a repercutir y extinguirse. En su novedad, en su actividad, la imagen poética tiene un ser propio, un dinamismo propio.

Es, pues, en la inversa de la causalidad, en la repercusión,  en la resonancia, donde creemos encontrar las verdaderas medidas del ser de una imagen poética. En esa resonancia, la imagen poética tendrá una sonoridad de ser. El pintor pinta-habla en el umbral del ser. Para determinar el ser de una imagen tendremos que experimentar, como en la fenomenología de la resonancia.

La imagen, en su simplicidad no necesita un saber. Es propiedad de una conciencia ingenua. En su expresión es lenguaje joven. El pintor, en la novedad de sus imágenes es siempre origen del lenguaje. Para especificar bien lo que puede ser una fenomenología de la imagen, para aclarar que la imagen es antes que el pensamiento, habría que decir que la poesía es, más que una fenomenología del espíritu, una fenomenología del alma. Se deberían entonces acumular documentos sobre la conciencia soñadora.

En el terreno de la pintura misma, donde la realización parece traer decisiones que proceden del espíritu, que encuentran obligaciones del mundo de la percepción, la fenomenología del alma puede revelar el primer compromiso de una obra. “si hubiéramos que buscar por donde hacer explotar las definiciones…, tal vez tuviéramos que evocar una palabra un poco caída en desuso, a saber, alma.”.

“Hay que lanzarse al centro, al corazón, a la encrucijada donde todo toma su origen y su sentido: y encontramos de nuevo la palabra olvidada o reprobada, el alma.

“Porque todas las flores hablan, cantan, incluso las que se dibujan. No se puede dibujar una flor, un pájaro, permaneciendo taciturno”.

 

** Espacio. El espacio está  indisolublemente ligado al tiempo. En el lenguaje como en la perfección el espacio simboliza un límite en la duración y la distinción más sentida con respecto al mundo del más allá, que es el de lo infinito, de lo eterno. El espacio sagrado es siempre un centro cósmico, es un lugar de encuentro del cielo y la tierra, donde se posibilita la comunicación entre ambos mundos.

El artista visual sabe cavar el espacio y el tiempo. Para él toda perspectiva es un devenir de acciones.

 

 

Cerebro cuántico. ¿Llama la atención que “cuántico” se aplique hoy a casi todo?

Es una manera tan distinta de ver el universo físico sobre el que se construye lo demás. Parece abrir la puerta a muchas posibilidades y dar algunas respuestas a rompecabezas que dejaron sin palabras a la humanidad durante milenios.

Una de las aplicaciones más interesante de lo cuántico, fuera de la cocina, es mirar algunos aspectos intangibles de nuestra vida: conciencia, libre albedrío, intención, experiencia y, específicamente en este tema, lo cuántico está relacionado con el cerebro.

 

Conciencia, cerebro, cuerpo. ¿Es la conciencia tan sólo un producto del cerebro, un “epifenómeno” o “propiedad emergente” de la actividad bio-eléctrica dentro de nuestras cabezas? ¿Es algo que surge cuando una cantidad suficiente de neuronas se disparan juntas y se produce el necesario nivel de complejidad computacional?  Sí es así, ¿El cerebro es tan sólo una computadora biológica? ¿Y en qué medida somos distintos de las máquinas? ¿Podría haber inteligencia artificial equivalente o superior a la inteligencia humana? ¿Podrían tales máquinas ser “conscientes”? ¿Podrían aprender? ¿Tendrían libre albedrío?

¿O es la conciencia un componente fundamental del universo, independiente del cerebro, que puede experimentarse sin el cuerpo, como en las miles de experiencias fuera del cuerpo y cercanas a la muerte documentadas? En estos casos, el cuerpo de una persona se apega y deja de funcionar temporalmente (en la camilla de operaciones, por ejemplo) y, no obstante, su conciencia permanece despierta a la experiencia.

Históricamente, las respuestas a estas preguntas caen dentro de una de estas categorías:

 

. Materialismo: La materia es primaria; la conciencia, sea lo que fuere, es secundaria. La conciencia es tan sólo un efecto de la actividad del cerebro. No existe tal cosa como la “conciencia” propiamente dicha; no tiene realidad propia, sino que es simplemente un producto de nuestra biología, de redes neuronales e interacciones electroquímicas.

. Dualismo: La conciencia y la materia son dos realidades que existen. No obstante, son tan diferentes (una sólida y tangible, la otra abstracta e intangible) que funcionan en reinos enteramente distintos, no relacionados. En el siglo XVII, Descartes dividió el mundo en res cogitans y res extensa –el reino del espíritu y del pensamiento (cogitans) frente al reino de la materia y de las cosas (res extensa)-. El mundo material, incluidos los minerales, plantas, animales y seres humanos, son todo máquinas, regidas por las leyes absolutas de la casualidad. No puede haber acción recíproca entre el mundo abstracto del pensamiento puro, que vaga libremente, y el reino denso y localizado de la materia. Son dos sustancias absolutamente distintas.

. Idealismo: La conciencia es la realidad fundamental. Todo es expresión de la conciencia. Viva, fluida y en auto renovación constante, se expresa a sí misma en un continuo de niveles o estratos, desde la conciencia pura más “suave” y abstracta, pasando por todos los niveles sutiles más “sustanciales” (funciones de ondas cuánticas y partículas, fotones, átomos, moléculas, células, etc.) hasta la materia más sólida. En este continuo, todo está conectado y relacionado; todo es la misma cosa, que se manifiesta en diferentes frecuencias, niveles vibratorios o densidades.

 

Tanto en el primer caso como en el segundo, o a la conciencia no se le confiere identidad ni dignidad, o su interacción está eternamente arrancada del mundo material. En el tercer punto de vista, el problema de la relación de conciencia y el cuerpo se diluye: Ya están relacionados y conectados y siempre lo estarán; de hecho, son sólo dos aspectos de la misma “cosa”. Este marco, aunque considerado extremo por muchos, no sólo coincide con el budismo, con la tradición védica hindú y con la mística del cristianismo, del judaísmo y del islamismo, sino que también cuenta con el apoyo de una serie de físicos que ya hemos mencionado anteriormente. Y la conciencia bien podría ser el “monismo neutral” del matemático y filósofo Bertrand Russell, en el cual una entidad subyacente común da lugar tanto a las cualidades físicas como las mentales.

 

Pero ¿cuáles son los mecanismos por los que la conciencia pierde su abstracción pura, se convierte en pensamiento, percepción y sentimiento, y aparece como actividad eléctrica o química en el cerebro?

Aquí hay un par de intentos teóricos por explicar cómo funciona esto.

Advertencia: Estos puntos de vista no son aceptados por la mayoría de los científicos pertenecientes a la corriente principal. Leerlos puede provocar un recableado del cerebro. Por favor consulte  a su yo superior con respecto a la validez del hecho.

 

“En la actualidad, existe un debate sobre los efectos cuánticos microscópicos y sobre sí en verdad aparecen en nuestro gran mundo macroscópico. A partir de estas consideraciones, surge una enorme cantidad de cuestiones sobre el uso de la cuántica para hablar de cosas como mente / materia, y sin duda merecen observación. Pero creo que, si hemos de hallar efectos cuánticos en algún lugar de nuestro gran mundo, será en la porción más sofisticada de estructura física que puede encontrarse: el cerebro.”  William Arntz.  

 

La poética. / La muda poesía /

 

La definición. / Sobre lo que dice la Lengua Española /

Poesía. /del Latín poesis/. Femenino. Expresión artística de la belleza por medio de la palabra sujeta a la medida y cadencia, de que resulta el verso. // 2. Arte de comprender obras poéticas // 3. Género de producciones del entendimiento humano, cuyo fin inmediato es expresar lo bello por medio del lenguaje, y cada una de las distintas especies o variedades de este género. Poesía; lírica, épica, dramática, bucólica, religiosa, profana. // 4. Fuerza de invención, fogoso arrebato, sorprendente originalidad y osadía, exquisita sensibilidad, elevación o gracia, riqueza y novedad de expresión, encanto indefinible, o sea conjunto de cualidades que deben caracterizar el fondo de este género de producción del entendimiento humano, independientemente de la forma externa, o sea de la estructura material del lenguaje, de que resulta el verso. // 5. Cierto indefinible encanto que en personas, en obras de arte y aun en cosas  de la naturaleza física, halaga y suspende el ánimo, infundiéndole suave y puro deleite.

Poética. / del latín poética /  Poesía, arte de componer obras poéticas. // 2. Obra o tratado sobre los principios y reglas de la poesía, en cuanto a su forma y esencia. // 3. Lenguaje estilo poético. // 4. Arte licencia poética. // 5. Dar carácter poético, embellecer alguna cosa con el encanto de la poesía.

Diástole. f. Licencia poética que consiste en usar como larga una sílaba breve.

Sístole. f.  Licencia poética que consiste en usar como breve una sílaba larga.

 

Verso. / del latín versus./ Palabra o conjunto de palabras sujetas a medida y cadencia, según reglas fijas y determinadas. //. 2. Emplease también en sentido colectivo, por contraposición a prosa. // 3. Agudo, el que termina en palabra aguda.

 

Prosa. / del latín prosa. / Femenino. Estructura o forma que toma naturalmente el lenguaje para expresar los conceptos, y no está sujeta, como el verso, a medida y cadencia determinadas. La prosa considerada como forma artística, está sometida también, sin embargo, a leyes que regulan su acertado empleo. // 2. Lenguaje prosaico en la poesía. // 3. Fig. y familiar. Demasía de palabras para decir cosas poco o nada importantes. // 4, Fig. Aspecto o parte de las cosas que se opone al ideal y a la perfección de ellas.

 

Prosaísmo. Falta de armonía, o entonación poética, en la demasiada llaneza de la expresión, o de la insulsez y trivialidad del concepto.

 

Lírica. Poesía lírica. Combinación métrica de cinco versos -heptasílabos el primero, tercero, y cuarto; y endecasílabos los otros dos- de los cuales riman el primero con el tercero, y el segundo con el cuarto y el quinto. También suelen organizarse en ella los consonantes de otra manera. // 2. Poesía lírica propia para el canto. // 3. Aplicase a una de los tres principales géneros en que se divide la poesía. // 3. Musical.

 

Cadencia. / del latín cadens / f. Serie de sonidos y movimientos que se suceden de un modo regular o medido. // 2. Proporcionada y grata distribución o combinación de los acentos y de los cortes o pausas, así en la prosa como en el verso. // 3. Medida del sonido /danza/ que regula  el movimiento de la persona que danza con la medida indicada por el instrumento. // 4. Ritmo /música/, sucesión o repetición de sonidos diversos que caracterizan una pieza musical.

 

Ritmo. /del latín rythmus./ Masculino. Grata y armoniosa combinación y sucesión de voces y cláusulas  y de pausas y cortes en el lenguaje poético y prosaico. // 2. Orden acompasado en la sucesión o acaecimiento de las cosas. // 3. Proporción guardada entre el tiempo de un movimiento y el de otro diferente.

 

Entendimiento. /de entender,/ m. Potencia del alma, en virtud de la cual concibe las cosas, las compara, las juzga e induce y deduce otras de las que ya conoce. // 2. Alma, en cuanto discurre y raciocina. // 3. Razón humana. // 4. Antiguo. Inteligencia o sentido que se da a lo que se dice o escribe o se pinta.

 

Entender. /del latín intendere, dirigir aplicar./ v. transitivo. Tener idea clara de las cosas; comprenderlas. // 2. Saber con perfección una cosa. // 3. Conocer, penetrar. // 4. Conocer el ánimo o la intención de uno. // 5. Discurrir, inferir, deducir. // 6. Tener intención o mostrar voluntad de hacer una cosa. // 7. Creer, pensar, juzgar. // 8. pronominal. Conocerse, comprenderse a sí mismo. // 9. Tener un motivo o razón oculta para obrar de cierto modo. Entenderse con uno.

 

Inferir. /del latín inferire, llevar./ v. transitivo. Sacar consecuencia o deducir una cosa de otra. // 2. Llevar consigo, ocasionar, conducir a un resultado.

 

Voluntad. /del latín voluntas./ f. Potencia del alma, que mueve a hacer o no hacer una cosa. // 2. Acto con que la potencia volitiva admite o rehuye una cosa, queriéndola, o aborreciéndola y repugnándola. // 3. Libre albedrío o libre determinación. // 4. Elección de una cosa sin precepto o impulso externo que a ello obligue. //  5. Intención. Ánimo o resolución de hacer una cosa. // 6. Gana o deseo de hacer una cosa.

  

Figurativo –  no figurativo. Me gusta el dibujo en sí, el dibujo autónomo, el dibujo que primitivamente no ilustra nada, el que, en mi vociferar del viejo pintor, yo llamo el dibujo autoeidético. Es para mí el ideal del cuento sin palabras, el cuento condensado. Y ello porque el dibujo no cuenta nada, porque lo obliga a usted estudiante; creador y reflexivo, a hablar.

La contemplación sincera es caprichosa, es puro capricho. Y, finalmente, las obras más fuertes son las que suscitan la más grande contingencia de la contemplación. La obra más personal excita la personalidad de la interpretación. Se sabe que la obra de arte debe atravesar una zona de silencio y aguardar la hora de la contemplación solitaria. Por lo demás, ¿cómo mirar bien sin esconderse para mirar?  Entonces empiezan los cuentos de la soledad. De un  “segundo”  a otro podemos retractarnos de nuestras interpretaciones.

 

Pero he aquí que ese trasfondo de naturaleza civilizada, ese redoblamiento de la solidez de ser que el proyecto recibe del trabajo humano, debe tomar un sentido filosófico si se analiza el proyecto del artista.  Así nos invita a medir la distancia entre lo que se ve y lo que se sueña, a recorrer lo que podría llamarse el espacio de los proyectos, a vivir en el espacio- tiempo del proyecto.

Nada es nocturno. Las aves de la noche no vendrán a anidar en los desvanes. No se oirá a los aparecidos arrastrar con ellos las cadenas. Las imágenes son bloques de porvenir. Son sólidas como las promesas que hoy se hacen para mañana, como las promesas que el buen artista hace esta noche a la aurora de mañana.

Todas las imágenes son simples como el sol de la mañana, sólidas como una bella mañana. Sí, no son visiones; antes bien son proyectos.

Por la visión de tiempo intermediario, de tiempo entrometido, me parece que esos proyectos pueden excitar útilmente la polémica de lo no figurativo y lo figurativo;  entonces a esa imagen se le llamaría abstracto-concreto. Tratemos de captar en acción ese acoplamiento de lo abstracto y lo concreto, esa encarnación del hombre inteligente en la naturaleza resistente, esa síntesis de lo no figurativo y lo figurativo. Antes que nada, démonos cuenta que las imágenes no copian nada; no aceptan la esclavitud de un arte figurativo. Pero inversamente, sin satisfacerse con un arte no figurativo, dar valor de imagen a todas las irrealidades que rebasan lo real.

¡Ah! qué imagen, toda hecha de reversibilidad, induce el artista en el alma de un espectador: melancolía-esperanza, luego esperanza-melancolía, abandono y continuación, y luego continuación y abandono. ¡Ah! cuánto se envidia al artista visual. Él al menos puede dar la perfección más extrema al proyecto de la obra inconclusa, puede dejar visible las líneas que como huellas, sirvieron de estructura o de trazos preliminares descansar cerca del proyecto no acabado. La poesía de la incompletud  por encima de la copia y de la obra terminada o de las antiguas teorías de la imitación.

 

Una vía alterna hacia la reconciliación con el infinito. Todas las tentativas del artista visual se dirigen a tocar esa zona, por definición inexpresable e incomunicable, en donde los significados desaparecen, devorados por las evidencias; poemas, viajes reales e imaginarios, pintura, son una larga y sinuosa expedición hacia alguno de nuestros infinitos; los más abstrusos, los más secretos, los más temibles y, asimismo, los más irrisorios, en busca siempre del otro infinito.

Un viaje, sí, pero ¿hacia dónde?  No parece haber una sola respuesta. Más sin embargo, andar ya no es pasearse. Si nos equivocamos de camino nos jugamos el alma. Puesto que, lleguemos a donde lleguemos, vamos a desembocar en la totalidad. El infinito turbulento emergencias y resurgencias.

 

La línea interna.

¿Cómo se puede ser el autor de una imagen sin leer diez mil libros ni viajar quince mil kilómetros?

 

Una línea está hecha de puntos. Cada uno de los puntos tiene su propia existencia; promete múltiples transformaciones. Poner un punto es sembrar una semilla; ésta debe crecer y devenir… aún para hacer un punto, conviene que haya vacío en lo lleno. Sólo entonces el punto se torna viviente, como animado por el espíritu…

Para que los alientos vitales animen la línea, no basta con que el vacío la habite, también tiene que gobernar la muñeca vacía, no significa que la mano que sostiene el pincel tenga que estar blanda. Al contrario, es el resultado de una gran concentración, de lo lleno cuando alcanza su punto extremo de tensión. El pintor sólo debe empezar a pintar cuando la plenitud de su mano llega a su punto culminante, y cede de repente al vacío.

El vacío obra en todos los niveles del cuerpo cuando se pinta. En cada nivel lo lleno, una vez maduro, cede al vacío, en el siguiente orden: los miembros inferiores; los miembros superiores; la parte izquierda del cuerpo; la parte derecha del cuerpo, el hombro derecho, el brazo derecho, la muñeca, los dedos; el pincel…

El vacío tiene doble efecto: gracias a él, la fuerza de la pincelada penetra en el papel hasta calarlo; también gracias a él, en la superficie del papel, todo se anima movido por el aliento.

La línea, en efecto, por su unidad interna y su capacidad de variación, es una y múltiple: doble cualidad que encarna el proceso por el cual el hombre que pinta se suma a los gestos mismos de la creación. La línea es realmente el vínculo entre el hombre y lo sobrenatural. 

La línea es a la vez el aliento, lo abstracto, lo concreto, a la par que se hace cargo del ritmo y las pulsaciones secretas del hombre.

La línea tiene relieve, no es el simple contorno de las formas: su mira está en discernir la línea interna de las cosas, así como los alientos que las animan. Cabeza, ojos, boca, brazo, pecho, tórax, cabello, piernas y pies; ninguna de estas cosas del cuerpo humano tiene forma fija; en cambio, cada una tiene una línea interna constante. Ella debe guiar al espíritu del pintor. Por lo grueso y lo fino de su trazo, lo concentrado y lo diluido, la presión y la pausa, la línea es a la vez forma y matiz, volumen y ritmo; encierra la densidad que se basa en la parquedad de los recursos, la totalidad que abarca las pulsaciones mismas del hombre.

 

“Una línea sueña, hasta ahora nadie había dejado soñar a una línea…yo también, un día tarde, adulto, quiero soñar; me dan ganas de dibujar, de participar en el mundo a través de las líneas. Una línea, mejor dicho que las líneas. Y comienzo, dejándome llevar por una, una sola que dejo correr sin levantar el lápiz del papel, hasta que a fuerza de errar sin fijarse en este breve espacio, tiene que detenerse obligatoriamente. Un embrollo, tal como se ve, un dibujo que quisiera volver en sí, a resucitar. Esto es simplemente dibujar.

 

Línea…sin chocar con nada, línea sonámbula. En algunas partes curva, pero no enlazante. Sin cercar nada, jamás cercado. Línea que aún no ha elegido, que aún no está lista para ser plasmada. Sin preferencia, sin actuación, sin ceder cabalmente a las atracciones… que vela, que vaga, línea soltera, que soltera permanece, que guarda sus distancias, que no se somete, ciega a lo que es material. Ni dominante, ni acompañante, sobre todo no subordinada, línea libre, línea abstracta, abstracta- concreta…”

 / Con base en el pensamiento del filósofo- pintor, Henry  Michaux  1936. /

 

 

El Performance.

/La Performa en la enseñanza y educación del Dibujo. Performa, lenguaje coloquial que se utiliza al  norte del país / *Textos que se basan en la Investigación que presenta Mauricio Salazar Alarcón, en su Tesis de Licenciatura en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM,  Abril de 2008

 

La enseñanza del Dibujo durante cerca de veinte años, la realicé de la manera más tradicional, tal como lo aprendí en el antiguo Santuario del Arte  – Academia de San Carlos – hoy la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM, basándome con apego a las viejas teorías de la imitación; a la copia fiel y mimética, tal como lo aprendí en mi tierna juventud durante mi formación académica –pero fortalecedora en experiencias nuevas- y, no es, sino hasta 1988 que mis ojos empiezan a mirar, más que a ver; mientras que el derecho se sumergía en las oscuras profundidades de mi pensamiento abstracto, escarbando tímidamente en el poso de mi corazón, el otro, el izquierdo, se perdía en el espacio, en el mar infinito, en el camino innominable lleno de veredas y atajos y de encrucijadas que me invitan a la reflexión. En 1991, en la Academia de San Carlos fundo el Taller Clandestino,

Taller que nace independiente, autónomo, demócrata,  pero sobretodo íntimo y único; de mi ser interno, de mi esencia de ser. Inicio una aventura en búsqueda de nuevas experiencias dentro de la enseñanza del Dibujo y, su educación.

 

“Entonces nace la pregunta ¿De dónde surgen las Imágenes?  ¿Cómo se presentan?

Trato de responderme ésta cuestión, y reflexionando sobre la fenomenología de la percepción, en este espacio recuerdo al ser humano y la selectividad de la percepción, y cómo, se discriminan y enfatizan ciertos aspectos de la realidad, de los eventos que experimentamos. De esta discriminación y énfasis que hace la percepción, surgen diversos eventos, de aquellos extraordinarios que llaman nuestra manera de ver; de aquellos eventos que por ser cotidianos dejan de estimular nuestra atención. La percepción está involucrada con los juicios que hacemos, con nuestra memoria, y, esto afecta desde nuestros gustos hasta nuestras decisiones; de ahí que los eventos extraordinarios, sean la base, tanto para la educación, como para el condicionamiento. Cuando se tiene un sentido, cuando se busca una interpretación del evento extraordinario.

La percepción es generadora de imágenes, pero es en la imaginación donde abstraemos a partir de la información que brinda la percepción. La cual puede resaltar ciertos aspectos a partir de los eventos extraordinarios, con lo que, el resultado en la elaboración de imágenes, varía en cada persona, aun partiendo de una misma experiencia”

Esto que sucede ahí “dentro” es realmente un rito; una ceremonia, un evento abstracto, es la percepción; es un “performance, -es la performa- de la vida. El gran “mitote”.

El gran mitote de la mente humana que crea un enorme caos que nos lleva a interpretar y entender mal todas las cosas. Sólo vemos lo que queremos ver y oímos lo que queremos oir. No percibimos las cosas tal como son. Tenemos la costumbre de soñar sin basarnos en la realidad. Prácticamente, inventamos las cosas en nuestra imaginación. La creatividad.

 

Toda nuestra mente es oscuridad; una abstracción, “es una bruma llena de luz” los antiguos mexicanos le llamaron mitote. Nuestra mente es un sueño en el que millones de personas hablan a la vez y nadie comprende a nadie. Ésta es la condición de la mente humana: un Gran Mitote, y así es imposible ver lo que realmente somos.

Es nuestro concepto del yo soy. /El yo cuántico/  Todo lo que creemos sobre nosotros mismos y el mundo, todos los conceptos y programas que tenemos en la mente, todo eso es la percepción, todo eso es el mitote, la gran performa.  Nos resulta imposible ver quiénes somos verdaderamente; nos resulta imposible ver que no somos libres.

Esta es la razón por la cual los seres humanos nos resistimos a la vida. Estar vivos es nuestro mayor miedo. No es la muerte; nuestro mayor miedo es arriesgarnos a vivir: correr el riesgo de estar vivos y de expresar lo que realmente somos. Hemos aprendido a vivir intentando satisfacer las exigencias de otras personas, las normas y reglas sociales y culturales, según los puntos de vista de los demás, por miedo, y el temor a equivocarnos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La clase de anatomía. El hombre de carne y hueso.

 

El Arte de la anatomía. El estudio de la anatomía comprende mucho más que la simple descripción de las diferentes partes del cuerpo humano y de sus funciones; es una celebración de nuestra maravillosa existencia física en este mundo. La complejidad biológica de nuestro cuerpo puede ponderarse con su belleza estética, de modo que el ritmo palpitante de la vida que nos impulsa se puede observar tanto encima como debajo de la piel, y el Arte es la forma es la forma perfecta para la revelación de tales conocimientos. A lo largo de la historia, los artistas visuales, con su sabia, sensible, y ejercitada interpretación, han sabido llegar hasta lo más profundo de nuestra intimidad física y de nuestra existencia. Por ello, han contribuido enormemente a la historia de la medicina, además de erradicar el tabú acerca de lo que estaba prohibido ver.

El cuerpo siempre ha sido el tema principal de los artistas visuales, tanto para honrar a la percepción como para poner en cuestión la propia naturaleza humana. Durante siglos, artistas y anatomistas han compartido sus intelecciones, al tiempo que han contribuido a aumentar nuestros conocimientos. En mi caso, he tenido la experiencia de enseñar anatomía a través del Dibujo a una gran variedad de artistas, tanto principiantes como profesionales, jóvenes y mayores, en academias y escuelas de arte, en universidades e, incluso en cursos independientes. El entusiasmo y la experimentación de un logro en el estudio y en el aprendizaje del cuerpo humano siempre ha constituido un placer; conseguir trazar sus formas y revelar su magnífica maquinaria con la ayuda de un lápiz o una pluma es igualmente gratificante. La anatomía es un motivo artístico muy interesante y emocionante, centrado en nosotros mismos.

 

La estructura del cuerpo humano. El cuerpo humano adulto contiene, aproximadamente unos cien mil millares de millones de células. Cada una de estas células está muy especializada y en combinación con otras células similares crean tejido vivo. En el cuerpo humano se diferencian cuatro tipos principales de tejido: el epitelial  /relacionado con las glándulas y las membranas finas que se encuentran, por ejemplo, en el interior de la nariz, en los vasos sanguíneos y en el tracto digestivo/; el conjuntivo /para unir y proteger todas las partes internas/; el nervioso y el muscular. En todas las partes del cuerpo los tejidos se agrupan para crear unidades más complejas, los órganos, y cada uno de estos órganos cumple su misión particular y específica con un ingenio maravilloso.

Los órganos  son estructuras independientes y distintas que se diferencian por su forma, tamaño y función, pero que no pueden operar individualmente. Cada uno de los órganos debe combinarse con otros para poder crear  un sistema, la unidad organizativa más compleja del cuerpo. Por ejemplo, el cerebro, la médula espinal y los nervios periféricos /compuestos por nervios y tejidos conjuntivos/ son órganos componentes que en su conjunto funcionan como el sistema nervioso. Un total de once sistemas forman todo el cuerpo: la piel /que se incluye a sí misma y a sus anexos: cabellos, uñas y glándulas mamarias/; el óseo /huesos, cartílagos, y ligamentos/; el músculo esquelético /músculos y tendones del esqueleto/; el nervioso /cerebro, médula espinal y nervios periféricos/; el endocrino /glándulas y hormonas/; el cardiovascular /riego sanguíneo/; el linfático /drenaje e inmunidad/; el respiratorio; el digestivo; el urinario y el reproductor. Todos juntos mantienen esta unidad integral, consciente y equilibrada que cada uno considera como su propio yo.

 

Los sistemas. El esqueleto. El sistema del esqueleto, compuesto por huesos, cartílagos y ligamentos, forman un base rígida para el soporte y para la protección, mantiene  el cuerpo en forma, ofrece un sostén para la mayoría de los músculos, produce el movimiento a través de las articulaciones, protege órganos tales como el cerebro, la médula espinal, el corazón los pulmones y el hígado, y desempeña un papel esencial en la producción de las células sanguíneas. El esqueleto de un hombre adulto tiene más de 200 huesos.

Si se considera el peso, la materia ósea es uno de los materiales más resistentes que se conocen. Se desarrolla a una temperatura aproximada de 37° C, y pocos materiales modernos producidos a temperaturas elevadas superan su resistencia. El hueso tiene una resistencia a la comprensión dos veces mayor que el granito, y al estiramiento cuatro veces, como el hormigón. Esto se debe a su composición única de un 66 % de materia terrestre / sales minerales en forma de agujas finas, principalmente calcio y fosfato / y un 33 % de materia animal /proteínas y polisacáridos/,  que se convierten en gelatina se hierven. Al eliminar la materia animal mediante un proceso de incineración, el material residual terrestre conserva su configuración, pero al tocarlo se convertirá en polvo. Y si con la ayuda  de un ácido diluido se disuelve la materia terrestre, la materia animal residual conservará su forma, pero se volverá sorprendentemente flexible: con un hueso largo como el fémur, por ejemplo, se puede hacer un nudo, y después volvería paulatinamente a su forma natural.

 

La materia ósea viva es de un color blanco rosáceo, es húmeda y está provista de vasos sanguíneos y nervios que, tras atravesar unos pequeños agujeros denominados foramina, llegan hasta su centro, Todo el esqueleto /excepto la superficie de las articulaciones/ está cubierto por una membrana fibrosa vascular, llamada periostio, la cual, lejos de estar fija, cambia y se adapta a lo largo del ciclo vital de cada persona. Los osteoclastos rebajan el tejido óseo y los osteoblastos lo reconstruyen en cualquier parte del cuerpo, según las exigencias de una acción muscular repetida durante largo tiempo y con el esfuerzo ejercido por una presión o un peso local.

Los huesos  no son sólidos, sino que recomponen de una capa exterior, llamada cortex, y da una interior de trabéculas / derivada del latín, travis, que significa “viga”/. Debido a estas pequeñas vigas o columnas, también denominadas spongiosa, el corte transversal de un hueso parece un panal: En los huesos largos, las trabéculas son más densas que en las extremidades articulares, y más abiertas en el eje. Todos los huesos son redondeados y ondulados para incrementar la superficie de adherencia de los músculos; además, los huesos largos también son cilíndricos para ofrecer más resistencia. La superficie puede ser áspera o lisa, marcada o hendida, con cavidades y protuberancias.

El cartílago es un tejido conjuntivo hecho principalmente de colágeno. En los extremos de un hueso los hay de tres tipos: el cartílago fibroso forma la sínfisis del pubis y los discos intervertebrales; el cartílago elástico compone la parte exterior de la oreja; el cartílago hialino /el más común/ cubre las superficies articulares de los huesos, forma los anillos de la tráquea, los bronquios de los pulmones y le da forma a la parte inferior de la caja torácica y de la nariz. El adjetivo “hialino” deriva de la palabra griega usada para vidrio: en el interior del cuerpo tiene un brillo translúcido y opalescente.

 

Las articulaciones se sujetan  con ligamentos, que estabilizan, fortalecen y definen los movimientos. Sus finas fibras de colágeno, translúcidas, unidas en capas densas, con distintos espesores y longitudes y diferentes opacidades, son como las líneas de un dibujo, y describen perfectamente la profundidad, la superficie y la compleja curvatura de cada articulación.

 

 

Los sistemas.  Músculo esquelético. El músculo es un contractor biológico que produce movimiento y calor; opera en las articulaciones, las bombas y las válvulas del cuerpo. Hay músculos de tres tipos: el estriado, el liso, y el cardíaco. El músculo estríado / bajo el microscopio parece rayado/  también se llama músculo voluntario, ya que está sometido al control consciente. Los más de 640 músculos voluntarios integran el 40 y el 50 % del peso corporal; son la carne roja del cuerpo. Los músculos voluntarios o esqueléticos, divididos en grupos y dispuestos en dos o más capas de piel y gras, le dan la configuración característica a la forma humana. Los músculos lisos /exentos de estrías/ están confinados a las paredes de los órganos huecos, tales como los intestinos y los vasos sanguíneos, y funcionan más allá del control consciente, de un modo que se puede considerar involuntario. El músculo cardíaco, estriado e involuntario, pertenece al corazón, y tiene una estructura celular que asegura la contracción sincronizada.

Los tendones se encargan de sujetar  los músculos esqueléticos encima de los huesos. En el interior del cuerpo tienen un brillo plateado y entre sus fibras de colágeno hay diminutas ranuras paralelas. Los tendones son muy resistentes a la tracción. Un gran número de tendones / en especial los del antebrazo / son más largos que los músculos a los que deben proteger. Los tendones largos transmiten la acción  de un músculo a cierta distancia, se pueden dividir para insertarse en diversos huesos, estrechan la forma del cuerpo, ayudan a aligerar el peso y permiten que grandes cantidades de tejido muscular actúen sobre superficies comparativamente reducidas del hueso. Una aponeurosis es una lámina fibrosa de tejido conjuntivo de color blanco que se extiende a través  de la superficie de un solo músculo o entre varios para ofrecer una adherencia adicional.

 

Los sistemas. La piel. La piel comprende la propia piel /capa que recubre totalmente el organismo humano/ y sus anexos, el cabello y las glándulas especiales para la producción de sudor, de grasa y de leche materna.

La piel es una membrana sólida, resistente, que se abastece a sí misma y que define la separación entre el entorno exterior y el interior. El espesor medio de la piel humana es de 1 a 3 mm, y es más espesa en la parte baja de la espalda, en las plantas de los pies y en las palmas de las manos / hasta 5 mm de espesor /, mientras que es más fina en los párpados. La piel es un órgano sensitivo altamente sofisticado, la sede del tacto. Protege de las abrasiones, la pérdida de líquido, la penetración de sustancias nocivas o de microorganismos, y además regula la temperatura corporal a través de la producción de sudor y del efecto refrescante de las venas superficiales.

La piel es el mayor órgano del cuerpo, y se compone de dos capas. La superior, llamada epidermis, es un tejido cuyas células muertas se regeneran; estas células se componen principalmente de queratina, una proteína rica en azufre, resistente al agua y repelente de bacterias. Debajo de la epidermis se encuentra la dermis, una capa más gruesa de tejido conjuntivo y rica en vasos sanguíneos y linfáticos, que está compuesta por una mezcla de colágeno y de fibras elásticas que determinan la resistencia de la piel y su tonicidad. Debajo de la dermis está la hipodermis, una fina capa de tejido conjuntivo graso de color blanco que también recibe el nombre de fascia superficial. Ésta, a su vez, cubre las capas superiores de la fascia profunda, que es una extensa membrana fina, fibrosa y sin grasa que envuelve los músculos y conjuntos musculares, los vasos sanguíneos, los nervios, las articulaciones, los órganos y las glándulas. Ésta fascia superficial forma unas bolsas cuya textura parecida a la seda, y gracias a ellas los músculos y tendones pueden deslizarse suavemente. De este modo se previenen las fricciones y se restringe la expansión de los músculos durante su contracción presionando a las venas para facilitar el retorno de la sangre al corazón. Las capas engrosadas de fascia, denominadas septos intermusculares, separan los grupos musculares, lo que fomenta el origen parcial de algunos músculos o bien liga estructuras superficiales con el hueso. A ambos lados del septo, en aquellos puntos donde los músculos se flexionan y sobresalen, se pueden observar hoyuelos o hendiduras, que muchas veces son muy prominentes en los miembros musculares.

 

La grasa es la fuente de energía del cuerpo y el suministro de alimento almacenado. La grasa almacenada en la hipodermis es la llamada grasa superficial o panniculus adiposus, y está compuesta por tejidos adiposos / o células especiales de grasa/. Ésta capa suaviza los contornos de la angulosa estructura músculo esquelética, y también sirve de aislamiento contra el frío. La mayor concentración de grasa se encuentra en las nalgas: es el relleno entre los ángulos de los músculos glúteos que crea un cojín para los huesos isquiales de la pelvis.

Otras grasas superficiales se almacenan en almohadillas especiales, generalmente más marcadas en los cuerpos femeninos.

La zonas con más cantidad de grasa se encuentran alrededor del ombligo, de las caderas, en las partes interiores y exteriores de los muslos, justo encima de la rodilla, debajo de los pezones / de las mamas en las mujeres /, en la parte posterior de los brazos, en las mejillas y debajo de la barbilla. La grasa también rellena las cavidades de la axila, las que se hallan detrás de la rodilla, entre los tendones de la muñeca y del tobillo, y entre cada una de las estructuras separables del cuerpo, hasta llegar a los mismos huesos. La falta de grasa /y no el exceso de musculatura / es lo que nos permite definir los músculos con claridad a través de la piel.   

 

Los sistemas. Respiratorio, digestivo y urinario. Los pulmones protegen y envuelven al corazón casi por completo, y su contorno exterior sigue la línea del interior del tórax superior. Tienen un peso muy reducido y se compone de más de 700 millones de pequeños alveolos  El aire que se inhala se calienta y humidifica en la nariz y en la tráquea para después, mediante las contracciones del diafragma, llegar a los pulmones. Un músculo grande y fuerte adherido al interior de las costillas se extiende por encima del hígado y del estómago para separar el tórax del abdomen. El oxígeno, después de llegar a los pulmones, entra en la corriente sanguínea para expulsar el dióxido de carbono.

  

El esófago, el estómago, el intestino delgado y grueso, al igual que el recto, integran el sistema digestivo o el canal alimentario, de casi 8 metros de longitud. El estómago recibe el alimento a través del esófago, lo digiere con ayuda de los jugos gástricos (compuesto primordialmente por ácido clorhídrico para eliminar las bacterias) y lo pasa al intestino delgado, que continúa el proceso digestivo con ayuda de las secreciones del páncreas y de la vesícula biliar. La bilis producida por el hígado, la mayor glándula  del cuerpo, y almacenada en la vesícula biliar, actúa como un detergente, pues convierte las grasas en una emulsión. (El hígado también procesa, almacena y transforma los alimentos, genera deshechos o urea y convierte las sustancias nocivas en otras menos perjudiciales para su excreción.)  Los alimentos nutritivos son absorbidos por la corriente sanguínea. En el intestino grueso se absorbe el agua y el resto se convierte en excrementos o heces. Los riñones se encargan de filtrar la sangre, eliminar los desechos y el exceso de agua. También producen hormonas para controlar la tensión sanguínea y estimular la formación de glóbulos rojos. La orina producida por los riñones pasa por los uréteres para llegar a la vejiga.

 

Los sistemas. Endocrino, nervioso, linfático, y cardiovascular. El sistema nervioso se compone del cerebro, de la médula  espinal y de unos 150,000  kilómetros  de nervios periféricos. Su función es facilitar la comunicación. En un solo segundo de vida humana  coordina y reacciona ante millones de fragmentos de información, que además traduce. Los nervios que son suficientemente grandes para distinguirse bien parecen hilos blancos; sus centenares de fibras paralelas están integradas por unas células denominadas neuronas que atraviesan todo el cuerpo humano. Las neuronas se encargan de transmitir impulsos eléctricos, cuya cantidad y duración codifican la información que viaja de una parte del cuerpo a otra. Una fibra nerviosa de grandes dimensiones puede transportar unos 300 impulsos por un recorrido de 120 metros en un solo segundo.

 

El centro del sistema nervioso es el cerebro. Su masa superior (el propio cerebro, cerebrum en latín) se distingue por su división en dos hemisferios iguales: el derecho controla la parte izquierda del cuerpo y el izquierdo, la derecha. En su mayor parte está compuesto por una materia blanca envuelta por un córtex ondulado de materia gris de 4 mm de espesor. La materia blanca intercambia información con la materia gris, o sea, la transmite y también la recibe. La materia gris es la sede del conocimiento y del pensamiento. En el cerebro se  encuentran  la memoria, las emociones, la capacidad para aprender, para sentir y para efectuar movimientos voluntarios. En la parte posterior e inferior del cerebro está el cerebelo trilobulado, que coordina los músculos del esqueleto y mantiene el tono,  el equilibrio, la postura y el movimiento fluido y uniforme en las personas. Debajo del cerebro y delante del cerebelo está el tronco cerebral, con forma de tallo o pedúnculo, que regula el latido del corazón y la respiración, mientras que la médula espinal transmite otros reflejos sencillos.

  

La médula espinal es el mayor nervio del cuerpo. Es un canal de conducción de dos vías. Los tractos ascendentes (líneas de fibra nerviosa) transportan los impulsos al cerebro, mientras que los descendentes los bajan. Detrás de la médula espinal se encuentran los nervios periféricos: una amplia red que llega a todas las partes del cuerpo. Los tractos sensoriales aferentes (entrantes) comunican el tacto, el dolor, la temperatura, la visión, el oído, el gusto, el olfato, etcétera, mientras que los eferentes (salientes) conducen  señales motoras para actuar y responder, y se dividen en comunicaciones somáticas, con músculos esqueletales bajo control consciente, y en comunicaciones autonómicas, en las que las glándulas o el músculo cardíaco, así como el tejido epitelial, funcionan al margen de cualquier control consciente. Las comunicaciones autonómicas se subdividen  en una sección simpática, que prepara el cuerpo para el ataque,  y en otra sección parasimpático, que relaja el cuerpo y estimula la digestión.

 

El sistema nervioso también funciona en coordinación con el sistema de glándulas endocrinas distribuidas por todo el cuerpo, las cuales producen ciertas sustancias químicas llamadas hormonas. Éstas, en caso necesario, entran en la corriente sanguínea para actuar como emisoras de máxima audiencia. Los nervios envían su información dirigida con una velocidad de hasta 480 kilómetros por hora, mientras que las hormonas las transmiten a todo el cuerpo, pero sus mensajes sólo se registran en tejidos sensibles a ellos; su actuación para controlar el desarrollo, la reproducción, el nivel de azúcar en la sangre y la adrenalina puede realizarse en minutos, en días o incluso en años.

 

El corazón es la llamada central eléctrica del sistema cardiovascular. La sangre recoge tanto el oxígeno de los pulmones como los nutrientes del aparato digestivo, para repartirlos por todo el cuerpo y sustituir los desechos  que se depositan en los órganos excretores. El corazón de un embrión empieza a latir con regularidad en la cuarta semana de vida. Antes de morir deberá latir un promedio de 2.5 billones de veces. Esta bomba muscular de gran potencia se compone de cuatro cámaras: dos aurículas encima de dos ventrículos. La aurícula derecha recibe la sangre exenta de oxígeno y la pasa al ventrículo derecho, desde donde se bombea a los pulmones, que expulsan el dióxido de carbono para sustituirlo por oxígeno. La sangre reoxigenada vuelve al corazón y pasa por la aurícula y el ventrículo izquierdos, para volver a iniciar el recorrido por todo el cuerpo por la vía aorta (La sangre tarda 4 y 8 segundos en circular por los pulmones;  su recorrido por todo el cuerpo dura unos 25 o 30 minutos). La aorta es una enorme arteria de 2.5 cm de diámetro aproximadamente, lo que significa que tiene 3,000 veces la anchura del vaso sanguíneo más fino. Las arterias se dividen una y otra vez como las ramas de un árbol  hasta convertirse en finísimas arteriolas y, finalmente, capilares microscópicos. Estos capilares se agrupan para formar vasos de mayores dimensiones hasta transformarse en vénulas reconocibles a simple vista. Estas vénulas, a su vez, vuelven a unirse para convertirse en venas, que a lo largo del recorrido de la sangre de vuelta al corazón aumentan gradualmente sus dimensiones.

El sistema cardiovascular cuenta con la asistencia de una esencial e importante red de drenaje. El exceso de líquido (o de linfa), de proteínas y de grasas que se haya podido escapar de los capilares, se recolecta, se filtra y se vuelve a la corriente sanguínea mediante el sistema linfático. Hay un gran número de vasos y nudos tributarios que también controlan la salud del cuerpo, eliminando las posibles partículas y micro organismos nocivos y formando una vital línea interna de defensa.

 

De la lengua española…

diástole. (del latín diástole y esto del griego dilatación.) f. Licencia poética que consiste en usar como larga una sílaba breve. // 2. Fisiología. Movimiento de dilatación del corazón y de las arterias, cuando la sangre penetra en su cavidad. // 3. Fisiología. Movimiento de dilatación de la duramáter y de los senos del cerebro.

 

sístole. (del latín systóle, y este del griego, contraer reducir.) f. Licencia poética que consiste en usar como breve una sílaba larga. // 2. Fisiología. Movimiento de contracción del corazón y de las arterias para empujar la sangre que contienen. 

 

Huesos y músculos.

 

La cabeza. La cabeza es símbolo de vida y la máquina del ser, con ella se ve, se oye, se saborea y se huele. También se puede respirar, comer y conversar gracias a ella, y de igual modo las personas se reconocen y piensan con ella. Ésta compleja bola de hueso y tejido liso es el umbral principal que permite asomarse al mundo, además de ser la sede del entendimiento. La estructura del rostro la forman los huesos del cráneo, cubiertos por cartílagos en la nariz y los oídos, los globos oculares y una cantidad considerable de grasa situada bajo la piel. Ésta se estira, se comprime y también permite adaptar una impresionante variedad de expresiones debido a una fina y delicada capa de músculos.

Los músculos faciales, unidos entre sí y también a las capas profundas de la piel, están adheridos al mismo cráneo. Ocultos bajo la grasa, tienen un control estricto, pero no pueden moldear la expresión de una persona, ya que la belleza, la fealdad, el carácter, la salud y las sensaciones se determinan a través de cambios sutiles, de las tonalidades y de las texturas de la grasa y de la piel superior. Los diminutos movimientos de la cara enfatizan, o no, las palabras, y también pueden transformar el énfasis de una comunicación no verbal. Y a la inversa, el primer lenguaje entrena, fortalece y configura discretamente los movimientos faciales instintivos y habituales. Un anatomista experto podría conocer el lenguaje que habla una persona por el tono y el desarrollo de ciertos músculos faciales. En gran medida, es el aprendizaje del primer idioma lo que impide hablar otra lengua con una pronunciación correcta. Matices mecánicos como mover y cambiar las facciones faciales continuamente convierten la cabeza humana en un objeto que obsesiona a los artistas visuales y que es por ello habitual en sus obras.

 

La cabeza. Huesos del cráneo. /Información pendiente/

 

La cabeza. Músculos faciales. /Información pendiente/

 

La mirada. El ojo y la mente.

Lo que trato de trasmitir es más misterioso: está entrelazado en las raíces mismas del ser, en la impalpable fuente de las sensaciones” Cézanne

 

La ciencia manipula cosas, cosas y más cosas, y desiste de vivir en ellas o dentro de ellas. Hace sus propias manipulaciones, o crea modelos limitados de cosas; operando con esas variables e indicadores para efectuar todas las transformaciones “permitidas” por definiciones, sólo en raras ocasiones se enfrenta al mundo real. La ciencia es, siempre ha sido, y será ese modo de pensar admirablemente activo, ingenioso y atrevido cuya tendencia fundamental es tratar todo como si fuera un objeto en general, como si no significara nada para el ser humano, para nosotros y, más sin embargo estuviera predestinado para nuestro uso.

Pero la ciencia clásica se aferra a cierta sensación de no dejar pasar la luz -córnea opaca- al mundo, y mediante sus construcciones espera regresar al mundo. Por esta razón la ciencia clásica se siente obligada a buscar un fundamento trascendente o trascendental para sus creaciones. Hoy encontramos -no en la ciencia, pero si en una filosofía de la ciencia ampliamente prevaleciente y acuciante-, un enfoque enteramente nuevo.

 

Las actividades científicas constructivas se ven y se representan como autónomas, y su pensamiento se reduce deliberadamente a un conjunto de técnicas de recopilación de datos inventados por ellas. Pensar es, pues, probar, operar, interpretar, transformar a condición de que esa actividad sea regulada  por el control experimental que sólo admite los fenómenos más “elaborados”, más probablemente producidos por el aparato que registrados por él. De este estado de cosas surge toda clase de empresas divagantes.

El pensamiento científico, es un pensamiento que observa desde arriba, y piensa en el objeto en general, debe volver al “hay” subyacente a él; al sitio, al suelo del mundo sensible y abierto tal como es en nuestra vida y para nuestros cuerpo, no ese posible cuerpo al que podemos legítimamente considerar como una máquina de información sino ese cuerpo real que llamo mío, este centinela callado y atento a la orden de mis palabras o de mis actos. Además es preciso presentar cuerpos asociados, junto con mi cuerpo, los “otros”, no simplemente como mis congéneres, como dice el zoólogo, sino los otros que me persiguen y a quienes persigo; los “otros” junto con quienes persigo  un Ser único, presente y real. En esa historicidad primordial el pensamiento ágil e improvisador de la ciencia aprendería a arraigar en las propias cosas y en sí mismo, y volvería a ser filosofía…

Pero el arte, especialmente la pintura, se alimenta de ese tejido de significados brutos que la operatividad preferiría ignorar. El arte y sólo el arte lo hace con total inocencia. Del escritor y del filósofo, en contraste, queremos opiniones  y consejo. Queremos que tomen posición: no pueden eludir la responsabilidad de hombres que hablan. La música, en el otro extremo, está demasiado más allá del mundo y de lo designable para pintar otra cosa que algunos esbozos vagos del Ser: su disminución y aumento, su crecimiento, sus trastornos, su turbulencia…

“La animación del cuerpo no es el montaje o yuxtaposición de sus partes. Tampoco es cuestión de una mente o espíritu que desciende de alguna otra parte al interior de un autómata; esto supondría aún que el cuerpo carece de interior y de “ser”. Tenemos un cuerpo humano cuando entre el tocar y lo tocado, entre el ojo y el otro, entre una mano y la otra, se produce algún tipo de fusión, cuando salta la chispa entre el sentir y lo sensible, y enciende el fuego que no dejará de arder hasta que algún accidente del cuerpo deshaga lo que ningún accidente hubiera bastado para hacer…”   Merleu Ponty.

DESCUBREN NEURONAS DE LA PERCEPCIÓN Y LA SUBJETIVIDAD / Jueves 8 de Marzo de 2007, El Universal / Están localizadas en el área motora suplementaria, la cual mide unos 5 milímetros y se ubica en el lóbulo frontal del cerebro. El cerebro Humano, pesa alrededor de 1.3 kilogramos y está conformado por cientos de billones de células nerviosas o neuronas.

Entre los neurofisiólogos se pensaba que los procesos finos de la percepción ocurrían en regiones del cerebro denominadas zonas sensoriales primarias. Sin embargo, investigadores del Instituto de Fisiología Celular, encabezados por Arnulfo Romo, descubrieron que la percepción y la subjetividad ocurren en otro lugar: en el área motora suplementaria, localizada en el lóbulo frontal del cerebro.

En esa área, de unos 5 milímetros, hay unos cientos de miles de neuronas a las que llega la información sensorial, o de los sentidos, que se combina o se compara con referentes guardados en la memoria de corto plazo, o de trabajo, para generar acciones y lo que se conoce como subjetividad.

Los investigadores universitarios descubrieron también, en el lóbulo frontal, el mecanismo mediante el cual las neuronas guardan información en la memoria de corto plazo; de este modo pudieron demostrar que la memoria tiene una representación física, no abstracta, como se creía… sí  una persona percibe que un alacrán camina por su brazo, sacude éste con violencia. En esta reacción se combinan la percepción y la información almacenada en la memoria, (…)

 

La naturaleza está en el interior, la calidad, la luz, el color, la profundidad, que están ahí ante nosotros, sólo están allí porque despiertan un eco en nuestro cuerpo y porque el cuerpo les da la bienvenida.

La palabra “imagen” goza de mala reputación porque hemos creído irreflexivamente que un dibujo era un calco, una copia, una segunda cosa, y que la imagen mental era un dibujo semejante, parte de nuestra mezcolanza privada.  Pero si en realidad no es ninguna de esas cosas, entonces ni el dibujo ni la pintura corresponden al en-sí más que a la imagen. Son el interior del exterior y el exterior del interior, que la duplicidad del sentir hace posible y sin lo cual nunca entenderíamos la casi presencia e inminente visibilidad que configuran todo el problema de lo imaginario. La pintura, y la mímica del actor, no son artificios tomados del mundo real para significar cosas prosaicas ausentes. Porque lo imaginario está mucho más cerca, y mucho más lejos, de lo real: más cerca porque está en mi cuerpo como diagrama de la vida de lo real, con toda su pulpa y su reverso carnal expuestos a la vista por primera vez. En este sentido, lo que me interesa en toda pintura es la semejanza; es decir, lo que es semejanza para  mí: algo que me hace descubrir más del mundo.

Y lo imaginario está mucho más lejos de lo real porque el cuadro es una analogía o semejanza sólo según el cuerpo; porque no ofrece a la mente una ocasión de volver a pensar las relaciones constitutivas de las cosas; porque más bien ofrece a nuestra mirada, para que ésta pueda unirse a ellos, las huellas de la visión hacia adentro, y porque ofrece a la visión sus tapices interiores, la imaginaria textura de lo real.

 

¿Diremos, entonces, que miramos hacia fuera desde adentro, que hay un tercer ojo que ve los cuadros y hasta las imágenes mentales, como solíamos decir que había un tercer oído que captaba los mensajes del exterior a través de los ruidos que ocasionaban dentro de nosotros?  Pero, ¿cómo podría esto ayudarnos, cuando sucede que nuestros ojos carnales serán ya, mucho más, que receptores de rayos de luz, colores y líneas? Son computadores del mundo, que poseen el don de la vista como otrora se decía que el hombre inspirado tenía el don de las lenguas. Por supuesto ese don se adquiere mediante el ejercicio; no es en unos pocos meses, ni en la soledad, como un pintor llega al pleno domino de la visión, Pero no es esa la cuestión: precoz o tardía, espontánea o cultivada en museos, en todo caso su visión sólo aprende viendo y sólo aprende de sí misma. El ojo ve el mundo, ve los defectos  que le impiden al mundo ser un cuadro, ve lo que le impide a un cuadro ser él mismo, ve, en la paleta, los colores que el cuadro espera, y ve, una vez realizado, el cuadro que resuelve todos esos defectos tal como ve los cuadros de otros como otras soluciones a otros defectos.

 

Hacer un inventario limitado de lo visible es tan importante como catalogar los posibles usos de un lenguaje o siquiera su vocabulario y sus recursos.  El ojo es un instrumento que se mueve a sí mismo, un medio que inventa sus propios fines; es lo que ha sido movido por algún efecto del mundo, que él restaura entonces a lo visible mediante el oficio de una mano ágil.

 

En cualquier civilización que nazca, de cualquier creencia, motivo o pensamiento, cualesquiera que sean las ceremonias que la rodean, de Lascaux a nuestros días, pura o impura, figurativa o no, la pintura no celebra otro enigma que el de la visibilidad.

El mundo del pintor es un mundo visible, únicamente visible: un mundo casi demente porque es completo cuando aún es sólo parcial. La pintura provoca y lleva a su auge un delirio que es la visión misma, porque ver es tener a cierta distancia; la pintura extiende esa extraña posesión a todos los aspectos del Ser, que deben hacerse visibles de alguna manera para ingresar en la obra de arte.

Cuando se habla  de una evocación de valores táctiles, difícilmente podría haber estado más lejos de la verdad; la pintura no evoca nada, y menos que nada lo táctil. Lo que hace es muy distinto, casi opuesto. Da existencia visible a lo que la visión profana considera invisible; gracias a ella no tenemos necesidad de un sentido muscular para poseer la voluminosidad del mundo. Esta visión voraz que llega más allá de los datos visuales, se abre sobre una textura del Ser de la que los discretos mensajes sensoriales son sólo puntuaciones y censuras. El ojo vive en esa textura como un hombre en su casa.

Quedémonos con lo visible en el sentido estrecho y prosaico. El pintor, cualquiera que sea, mientras está pintando práctica  una teoría mágica de la visión. Está obligado a admitir que los objetos que se hallan ante él pasan adentro de él, o bien que, según el sarcástico dilema, la mente sale por los ojos a vagar entre los objetos; porque el pintor nunca deja de ajustar su clarividencia a ellos. / El que no pinte del natural no hace ninguna diferencia: pinta, en todos los casos, porque ha visto, porque el mundo ha iluminado en él por lo menos una vez las cifras de lo visible. /  Debe afirmar, como lo ha dicho un filósofo, que la visión es un espejo o concentración del universo o que, en otras palabras, el dios olvidado se abre, en virtud de la visión, sobre  un dios en movimiento; en resumen, que la misma cosa está afuera en el mundo y aquí en el corazón de la visión: la misma o, si se prefiere, una cosa similar, pero según una similitud oficiosa que es el origen, la génesis, la metamorfosis del Ser en su visión. Es la montaña misma la que desde afuera se hace visible para el pintor; es la montaña a la que éste interroga con su mirada.

  

Jorge Chuey. Agosto de 2011.

 

La metodología / Desglose del programa

 

Introducción.

Filosofía para el Dibujo y la proposición para una apuesta educativa; el taller cómo un Remanso Educativo.

¿Cómo acercarme, cómo aproximarme; cómo definir de manera sencilla mi gravitación con  el Dibujo y su educación en y entre el mundo contemporáneo e inestable de las Artes Visuales?

Tal vez habría que comenzar citando a Henry Michaux*, con sus propias palabras, la dirección de su tentativa:

“escribo para recorrerme. Pinto, compongo, escribo: me recorro. En ello reside la aventura de estar vivo”. Exploración, sondeo, desplazamiento, operaciones de un espíritu que prefirió siempre ubicarse en “otro lugar”, en un espacio ajeno a toda clasificación.

Lo que conozco, lo que es mío, es el mar indefinido del dibujo. La inefable línea, o sea, lo que no se puede describir con palabras, lo indecible. Más sin embargo será la línea lo que me permitirá acceder a una nueva dimensión de mi propio, siempre lejano, interior.”

 

Recordando a Klee: “una línea sueña, hasta ahora nadie había dejado soñar a una línea” Esto es lo que conmueve y que me conquista: las lejanías privilegiadas sobre las cercanías, la poesía de la incompletud por encima de la copia y de la obra terminada.

 

Ahora, aquí  en la ENAP, a mí también, en el laboratorio de dibujo, aunque sea tarde, y muy adulto me dan ganas de dibujar, de participar en el mundo a través de las líneas.

Una línea, mejor dicho, que las líneas. Y comienzo, dejándome llevar por una, una sola que dejo correr sin levantar el lápiz del papel, hasta que a fuerza de errar sin fijarse en este breve espacio, tiene que detenerse obligatoriamente. Un embrollo, tal como se ve, un dibujo que quisiera volver en sí.

Esto que hago es simplemente dibujar, como si fuera un joven estudiante.  Al igual que yo, la línea busca sin saber lo que busca: rechaza los hallazgos inmediatos, las soluciones que se presentan, las primeras tentaciones. Se cuida de llegar, línea de gran investigación.

Sin llevar a nada, sin ser bella o interesante, atravesándose a sí misma, sin tropezar, sin desviarse, sin anularse, sin atarse a nada, sin distinguir objeto; paisaje, o figura.

Sin chocar con nada, línea sonámbula. En algunas partes curva, pero no enlazante.

Sin cercar nada, jamás cercada. Línea que aún no ha elegido, que aún no está lista para ser plasmada.

Sin preferencia, sin acentuación, sin ceder cabalmente a las tentaciones.

Que vela, que vaga. Línea soltera, que soltera permanece, que guarda sus distancias, que no se somete, ciega a lo que es material. Ni dominante ni acompañante, sobre todo no subordinada.

*Henry Michaux; Emergences-Resurgences” Ginebra 1972. 

 

 

 

 

 

Paralelismo del Pensamiento.

Modos de pensar: izquierdo y derecho. Dicotomía; Método de clasificación en que las divisiones y subdivisiones, sólo tienen dos partes.

 

Dos Modos de Dibujar: Alta destreza y Manifestación del espíritu.

Dos realidades; formas de ver, de saber,  de pensar y de hacer, que se contienen, que no se oponen. Cómo la lógica y la intuición o como los pensamientos masculino y femenino juntos a la vez e inseparables; como el sístole y el diástole del corazón: movimiento de dilatación; movimiento de contracción. Modo izquierdo y Modo derecho de pensar de los hemisferios cerebrales: intelecto e intuición; o como Tiempo y Espacio en su poética infinita.

 

Estas dos formas de Dibujar o de Pintar: la Alta destreza y la Manifestación del espíritu las incluyo dentro de las dos realidades del ser humano; el dentro y el fuera. Lo indeterminado y lo determinado. El tiempo interior; información procesada a partir de normas y patrones creados. Mundo interior de la percepción,  y el tiempo exterior; información sensorial no procesada o elaborada. Mundo exterior de las sensaciones, sumado al Mundo histórico, cultural y social, información de patrones significativos y conductuales: normas sociales, culturales, morales, religiosas, familiares y educativas.

 

La apuesta académica como un  ensayo didáctico, a través de la praxis Dibujística.

 

El tiempo interior del ser humano; Ahí adentro; el tiempo transcurre rápidamente, se producen velocidades extraordinarias, traducidas a millonésimas de segundo. El lugar donde el sueño se da en un abrir y cerrar los ojos. Estado en movimiento constante; en acción continua. Imaginación y movilidad rítmica. A cada segundo se da el conocimiento, una aspiración a imágenes nuevas, siendo la imaginación, sobretodo, un tipo de movilidad espiritual, el tipo de movilidad espiritual más grande, más vivaz, más viva. Movilidad de las imágenes.

 

La línea como praxis del dibujo; Aprender a sacar una línea y poder dejarla soñar: una línea activa pero nerviosa; inquieta, intranquila, rápida y bulliciosa.

Sin rumbo, abarcando todo el espacio-tiempo y recorriendo las formas. Atrapar con rapidez las visiones cuando estas aparezcan, porque pueden desparecer tan súbitamente como aparecieron, invadiendo los espacios del inconsciente.

Sacar a pasear una línea alegre  llena de desmadres, ávida de aventuras, en búsqueda del placer oculto y prohibido. Una línea ruidosa y estridente, larga y prolongada, corta y sosegada, 

 

El tiempo exterior del ser humano; Ahí afuera; el tiempo transcurre lentamente, tal pareciera que las manecillas del reloj no caminasen, que no avanzan. Inexorables por el tiempo, imperturbable y severo. Un estado de contemplación profunda, invitándonos a la veneración de la recepción. El pintor hace una elección decisiva, una elección en que compromete su voluntad, una voluntad cuyo eje no cambiará hasta la consumación de su obra.

 

La línea como praxis del dibujo;Aprender a sacar una línea y saber dejarla soñar: una línea activa pero con temple; quieta, serena, lenta y pausada.

Recorriendo lentamente la línea interna de tu cuerpo pasmado y asombrado ante los acontecimientos del afuera. Que la mano con tu lápiz se mueva lentamente; milímetro a milímetro, recorriendo y reconociendo las formas y los espacios del tiempo perdido en el laberinto del inconsciente, que la línea retorne al pasado una y otra vez sólo lo necesario para incluirlo en el presente.

Que la línea pueda atrapar el tiempo para conservarlo y convertirlo en infinito, ¡lentamente!, que la línea de manera natural sirva de lindos en la frontera de lo desconocido.

 

Los objetivos del curso.

De primera responsabilidad, colaborar con La Escuela Nacional de Artes Plásticas, coadyuvando a lo interno de sus programas de asignaturas, dentro de la Línea de Investigación Académica y particularmente dentro del mundo contemporáneo de las Artes Visuales. / El Performance. /  

.

Objetivo General:

Objetivo final del curso: Si el dibujo es una forma de pensamiento, un proceso intelectual, el eje rector de las manifestaciones artísticas y posee un lenguaje visual, universal, entonces el objetivo será: La educación y la comunicación de los seres humanos; y los alumnos comprenderán  cual es el origen sensible del entendimiento y tendrán una idea clara sobre el arte, en particular de las artes visuales. Ensayos de Curaduría.

El estudiante que asiste al curso:

Reflexiona sobre el concepto del dibujo y determina lo qué es -la forma del pensamiento holístico-cuántico- como origen sensible de los lenguajes visuales y  fortalece sus modos de: saber pensar, saber ver, saber hacer, /saber dibujar/

Objetivo Intermedio:

Para saber pensar; para saber ver; para saber dibujar, el estudiante a través de la praxis dibujística, ejercitará:

. El dibujo como disciplina: conocer cómo mira el ojo humano y cuales son las funciones de su mano cuántica, para determinar el espacio-tiempo-forma como manera de percepción,

y la línea-espacio /mancha/ como origen de los lenguajes visuales.

. El dibujo experimental: a través de “la Performa” encontrar otros modos de ver, otros modos de dibujar, y explorar los discursos del silencio. La muda poesía, la luz del silencio, el pensamiento abstracto.   

 

Temario: las actividades. Las estrategias educativas *

Los temas surgirán del documento anexo, La clase de anatomía, hombre de espíritu, hombre de carne y hueso. La hermenéutica del símbolo. Lenguajes.

Y se desarrollarán con base en la Área del Conocimiento; las estrategias:

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El  Martes: El Dibujo como disciplina;

Naturaleza humana físico-anatómico.

Cultura de las Estéticas, tema motivación, con modelos humanos desnudos; Naturaleza del entorno: modelos de Flora y Fauna, y Objetos tecnológicos;

Los lenguajes Figurativos.

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El Jueves: El Dibujo como producción experimental;

Naturaleza humana entendimiento-espíritu.

Núcleo del Conocimiento-Arte; temática inducción, con modelos humanos; 

El Performance; Presentación y representación como apoyo didáctico.

Los lenguajes en la Hermenéutica del símbolo. Abstracto-Concreto.

 

 

El desglose del programa de Dibujo. Tengo la contemplación de realizarlo en un espacio esquemático de acuerdo a una propuesta académica-metodológica  anexada en la siguiente página y con base a las experiencias y vivencias. Que se anotarán en una especie de bitácora de manera cotidiana.

 

 

 

 

 

Atentamente;

JorgeChuey.

Agosto de 2011

 

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BACHELARD, Gastón. La poética del espacio.  Fondo cultura económica, México, 2002

BACHELARD, Gastón. Lautrémont. Fondo de cultura económica, México, 2005.

BACHELARD, Gastón. El agua y los sueños. Fondo de cultura económica, México 2003.

BACHELARD, Gastón. El aire y los sueños. Fondo de cultura económica. México 2006.

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ROWLEY, George. Principios de la pintura china. Alianza editorial, Madrid 1991.

SAGAN, Carl.  El cerebro de broca. Grijalbo,  México 1984.

SAGAN, Carl.  Los dragones del edén. Grijalbo,  México 1998.

SOLARES, Blanca. Los lenguajes del símbolo.  Anthropos, México 2001.

SPRINGER, S. y DEUTSCH, G. Cerebro izquierdo, cerebro derecho.  Gedisa, Barcelona 1996.

SWAMI, Tilak. Un punto en el infinito. Ediciones del hacedor. México 2004.

TILAK, Swami.  Un punto en el infinito. Ediciones del hacedor,  México 1997.

VIGOTSKY, Lev. Psicología del arte. Distribuciones Fontamara, México, 2005.

ZOHAR, Danah.  El yo cuántico. Edivisión, México 1998.

 

Atentamente;

Jorge Chuey.

 

Agosto  de 2011

jorgechuey@gmail.com   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

     

 

 

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